Palabras del Presidente Iván Duque en la clausura de la 77 Asamblea General y Sexto Congreso Empresarial Colombiano, organizada por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI)

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la clausura de la 77 Asamblea General y Sexto Congreso Empresarial Colombiano, organizada por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI)

Bogotá , 13/08/2021

 

 

 

Bogotá, 13 de agosto de 2021.

Yo quiero empezar mis palabras esta mañana de la siguiente manera: Estuve en el año 2017 en esta asamblea como candidato a la Presidencia de la República. En ese momento tuve la posibilidad de exponer, ante esta asamblea, lo que era nuestra visión de país, nuestra visión de desarrollo empresarial, nuestra visión desarrollo industrial.

Tuve el inmenso honor de estar nuevamente en el año 2018 como Presidente de la República en ejercicio. Y, tal vez, esta será la última vez que me dirija a la Asamblea formalmente como Presidente de la República, toda vez que estos encuentros ocurren avanzado el mes de agosto y, cuando se encuentren en el año entrante, será otro el presidente que estar aquí.

Pero quiero empezar por recordar lo que dije el año 2017. Colombia es un país que tiene como uno de sus sellos distintivos una clase empresarial pujante, trabajadora, resiliente, con una capacidad de sobreponerse a cualquier tipo de adversidad.

Y hoy le rendimos homenaje a varios colombianos que encarnan esas virtudes. Empezando por la memoria del doctor Carlos Ardila Lülle, un colombiano íntegro, patriota, soñador, innovador, que además, siempre defendió la fraternidad entre empleadores y empleados.

Que hizo empresa, muchas empresas, y que tuvo siempre su riqueza orientada a la generación de valor, a invertir en Colombia, a llevar a Colombia a nuevas fronteras. Su legado perdurará más allá de su paso por esta vida terrenal.

Tuve la ocasión esta mañana de hablar con sus hijos, con el doctor Carlos Julio (Ardila), hablé también con el señor embajador Antonio José (Ardila). Sé el profundo dolor que ellos tienen, pero sé también que Carlos Ardila Lülle dejó una huella indeleble y que será siempre motivación de todos los que quieran emprender en Colombia.

Porque él dejó, además, un mensaje: se puede hacer empresa en el país cuando se tiene un espíritu constructivo de sociedad.

Don Fernando Hoyos Mazuera

También hoy recordamos la memoria de don Alfredo Hoyos Mazuera. Tuve el inmenso placer de conocerlo, de tratarlo, de compartir con él en distintas ocasiones.

Era también un hombre visionario. Y recuerdo que siendo yo senador promoviendo las empresas de Beneficio e Interés Colectivo (BIC), encarnando los principios del capitalismo consciente de Rachi Soda y también de John Mackey. Él, como un miembro, también, de ese movimiento global, aportaba para generar valor.

Recuerdo además como muchos de sus ideas quedaron plasmadas en una ley, que hoy, doctor Bruce (MacMaster, Presidente de la ANDI) permite que Colombia tenga más de 500 empresas BIC registradas. Y, de cumplir nuestra meta de Gobierno con la Ministra (de Comercio,) Ximena Lombana, tendremos a final del año más de 1.000 empresas con ese registro y Colombia será el país del mundo con más empresas de Beneficio e Interés Colectivo.

Ese mensaje de don Alfredo hoy lo recordamos. Y también a mí me complace decirlo, tuve el inmenso honor de entregarle la Cruz de Boyacá en su tierra natal, de hacerlo en vida, y donde le dije: don Alfredo, siga aportando como lo ha hecho siempre. Hoy sé que su esposa, sus hijos, siguen también ese importante legado.

El trabajo del doctor Francisco Barberi Ospina

Y me complace también ver que hoy se enaltece el trabajo del doctor Francisco Barberi Ospina. Un gran industrial, un gran colombiano, un hombre comprometido con la innovación, que además, ha tenido un gran reto en su vida y fue, también, en el continuar la obra del doctor Francisco Barberi Zamorano, uno de los grandes empresarios del siglo XX en nuestro país.

Usted, doctor Francisco, pudo llevar sus ideas, sus virtudes, también, a otro nivel. Y hoy tengo que decir que más allá del reconocimiento que a usted se le hace hoy al Mérito Empresarial, también, hay en usted y en sus empresas, en las que ha venido, también, dirigiendo con importantes amigos y su propia familia que lo acompaña, pensando en la inclusión social como uno de los valores más importantes.

Y yo no puedo dejar de decirle que parte de ese éxito que a usted hoy lo enaltece, también tiene a su lado a una gran mujer, a la doctora Claudia Blum, a quien, también, quiero hacerle un gran reconocimiento; porque la he visto en lo público, pero, también, la he visto a su lado acompañándolo en muchos de estos propósitos.

Y empiezo por hacer esta enumeración, doctor Bruce, porque cuando estuve en la ANDI, en el año 2017, dije que lo más importante para quien quisiera gobernar a Colombia y, que, por eso lo manifestaba de esa manera, es que Colombia no puede tener un espíritu vergonzante para la defensa del sector privado.

La defensa del sector privado no es la defensa de una empresa a, b o c. La defensa del sector privado es la defensa de la libertad; es la defensa de quienes quieren crear negocios, generar empleo, transformar sectores y proyectar hacia el futuro una visión de país.

Por eso lo dije, que la más importante de las amenazas que tenía América Latina eran esos discursos trasnochados del capitalismo que no pensaban en lo social. Hoy el capitalismo nuestro debe ser social.

Pero que la más grave de las amenazas era, también, el socialismo del siglo XXI, que lo que pretendía era generar una fractura social de tal proporción que estigmatizara sectores, que confrontara empleadores y empleados y, lo más grave, que tratara de sembrar en la sociedad un desprecio por la generación de riqueza.

Por eso fui a esa Asamblea, a defender con todas mis fuerzas una visión de un país proempresa, prolibertad económica, y que pudiera proyectar su crecimiento en función de esos pilares.

Hoy tengo la ocasión de dirigirme nuevamente a ustedes. Y quisiera hacerlo con tres elementos: ¿De dónde venimos?, ¿Dónde estamos? y ¿Hacia dónde vamos como Nación?

De donde venimos

En el año 2017 expresé que nuestra economía tenía un crecimiento lánguido, 1,7%. En el año 2017 expresé que todas las reformas fiscales que se habían adelantado en Colombia en los últimos 20 años siempre le habían pasado la carga de facturación tributaria a las empresas, que nos encontrábamos con altísimos niveles de carga impositiva, de renta corporativa que nos hacían ser menos competitivos.

Teníamos también otra realidad, rentas presuntivas, elementos anacrónicos. Y teníamos, también, el cobro de IVA a bienes de capital, y la imposibilidad de descontar el Impuesto del ICA.

Eso hacía que para el año 2017 Colombia tuviera uno de los más altos niveles de tributación corporativa en la América Latina y, por lo tanto, ni generaba más ingreso ni generaba más crecimiento.

Le dijimos, también, a esta Asamblea que adelantaríamos esas reformas, que pondríamos el país a crecer, que avanzaríamos en reformas de carácter legal para enfrentar la corrupción y que haríamos grandes apuestas en materia de transición energética que, como lo decían los propios informes de la ANDI, teníamos unos los kilovatios industriales más caros del continente.

Y teníamos, también, dificultades para ser atractivos en materia de tecnología, en materia de telecomunicaciones y, quizás, teníamos, también, un retraso donde gran parte de las autopistas de cuarta generación se encontraban en contratos, pero no habíamos culminado ninguna.

Dónde estamos

¿Dónde estamos? En estos tres años de Gobierno yo puedo decir con orgullo que hemos emprendido reformas que marcan un antes y un después.

Cuando cerramos el año 2019, doctor Bruce, ya habíamos pasado por la primera reforma fiscal que nos permitió reducir el impuesto de renta corporativo, que nos permitió a nosotros descontar el 100 % del IVA los bienes de capital, descontar el 50% del impuesto del ICA de la declaración de renta.

Y, además, estábamos avanzando al hacia la creación de un régimen simple que diferenciara las tarifas tributarias entre las empresas nacientes, en consolidación y consolidadas. Y, además, irrumpir con un sistema de facturación electrónica que nos permitiera ser cada vez más eficaces en la fiscalización.

Le dijimos a muchos de los incrédulos que esas reformas detonarían crecimiento, aumento del recaudo e inversión.

Y cerramos el año 2019 con un año de implementación de estas medidas, con el mayor crecimiento de los últimos años y creciendo por encima del promedio mundial, el promedio regional y el promedio de la (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) OCDE.

Aumentamos el recaudo en un 10% y registramos el menor déficit fiscal en años, además de registrar el primer superávit fiscal primario desde que existe la regla fiscal.

Cerramos ese año 2019 con la mayor inversión extranjera directa en seis años, con el mejor año del turismo con más de 5.000.000 de visitantes no residentes y empezaba el año 2020 viendo los meses de enero y febrero registrar crecimientos superiores al 4%. Así empezaba para nosotros el año pasado.

La pandemia

Después tuvimos que enfrentarnos a una situación inesperada, inusitada, pero al mismo tiempo, retadora, una pandemia global estaba afectando las relaciones de todos los seres humanos.

Nuestra interacción, nuestra convivencia en familia, nuestras relaciones laborales, las posibilidades de encontrarnos socialmente o en la cultura, en la gastronomía, en los eventos cotidianos.

Y nos encontramos con que, en nuestro país, que ya tenía para ese momento 5.300 unidades de cuidado intensivo, muy por encima de muchos de los países de la región, los primeros vaticinios del Instituto Nacional de Salud era que tendríamos más de 100.000 muertos en los primeros tres meses de la pandemia.

Sin manuales, sin referentes y, quizás, con la única referencia histórica de haber visto la peste española golpear a Colombia en 1918, que arrasó con vidas en distintos lugares, no teníamos ningún otro antecedente que nos pudiera servir a nosotros de cuáles eran las lecciones.

Pero no nos quedamos quietos ni nos quedamos impávidos ni incautos, obramos con velocidad en un momento donde los discursos trasnochados del socialismo del siglo XXI planteaban a la sociedad una dicotomía inexistente: o la salud o la economía. Un debate prácticamente pueril, pero malintencionado.

Y le planteamos al país que no existía tal dilema, que sin buena salud no tendríamos una economía vibrante y sin una economía vibrante no tendríamos cómo fortalecer el sistema de salud.

Por eso nuestras medidas duras y, creo, las más difíciles que haya tenido que emprender gobierno alguno, nos permitieron a nosotros decirle a Colombia que el Aislamiento Preventivo Obligatorio sería un camino para fortalecer el sistema de salud y que lo haríamos tendiendo cerca del 40% de la actividad económica operando. 

Así se nos fueron los primeros 19 días, en incertidumbres, pero tratando de llevarle un mensaje a la Nación en momentos donde las vacunas ni siquiera eran una posibilidad; y que teníamos que adaptarnos en el distanciamiento físico, en el uso del tapabocas, los protocolos de bioseguridad e iniciar, paulatinamente, con esos protocolos, esa recuperación. 

Por eso le dijimos a Colombia que nuestra acción sería en tres frentes: el frente de la salud, el frente social y el frente económico.

Dónde estamos

En el frente de salud, y eso nos permite entender dónde estamos, nosotros pasamos de 5.300 unidades de cuidado intensivo a más de 12.000 hoy; donde tenemos la mayor relación en América Latina y el Caribe de unidades de cuidado intensivo por 100 mil habitantes o por millón de habitantes. 

Pusimos en marcha más de 160 laboratorios, con capacidad de procesar más de 100 mil pruebas diarias.

Lanzamos la estrategia PRASS, para hacer rastreo, prevención, aislamiento selectivo.

Y empezamos un proceso de valoración, de negociación, de adquisición y de materialización de un Plan Nacional de Vacunación que, a hoy, apreciados amigos, ya tiene más de 31 millones de dosis aplicadas en Colombia, que avanzamos rumbo a los 35 millones de colombianos vacunados, totalmente.

Y que, además, logramos articular en la secuenciación de ese plan un trabajo con el sector privado que hoy le quiero reconocer a la ANDI, también a usted, doctor Bruce, que es la mayor (Asociación Público Privada) APP de equidad que ha tenido Colombia. 

Más de 200 millones de dólares invertidos por el sector privado, también, para contribuir a este plan, que es un plan que llega a todos los segmentos de la población, que cubre todos los municipios y frente al cual, como Presidente, tuve siempre una bandera: el Presidente actúa con ejemplo y se vacunará en el momento en que el turno así se lo asignen. Por eso me vacuné después de 14 millones de colombianos.

Y ese principio que hoy se extiende y llega a nuevos grupos etarios, y que llega a todos los municipios –por debajo de 100 mil habitantes a toda la población–, es una demostración que hemos sido capaces de sacar adelante, el más grande empeño de salud pública en Colombia, y lo sacaremos adelante porque es nuestro deber moral. 

En adición a eso, sacamos adelante la ley que le paga al residente, los pagos a la primera línea de la vida, que son pagos excepciones, bonificaciones por su servicio.

Avanzamos con el giro de más de 3 billones de pesos en el esquema del Punto Final.  Pusimos en marcha el mayor esfuerzo de telemedicina en Colombia que hoy nos permite tener millones de consultas 

Y en adición a eso, hemos logrado que municipios que nunca se habían soñado con tener una unidad de cuidado intensivo hoy lo tengan, para que ese no sea un privilegio de pocos. 

En materia de salud es mucho lo que nos hace falta, quizás como sociedad. Pero que importante reconocer que lo que Colombia tiene hoy ha sido producto de las reformas que han evolucionado y que han estado lejanas a la demagogia y el populismo. 

A muchos de los enemigos del sistema de salud me llama mucho la atención verlos llegar a las (Entidad Promotora de Salud) EPS que tanto critican, para que se les aplique una vacuna masiva y gratuita. Esto para decir, que no se trata de eludir las reformas, bienvenidas todas. Pero no las reformas que quieren destruirlo todo para tratar de convertir cada acción política en una acción destructiva. Ahí se demuestra lo que un país puede hacer cuando evolucionan positivamente sus políticas públicas.

Y debo decirlo también en el plano social, porque hay muchas cosas que hoy parecieran que están dadas, pero en este año y medio de lidiar con este enemigo invisible y, además, que nos ha arrebatado más 120 mil vidas de nuestros compatriotas, podemos decir, también, con orgullo, que Colombia ha tenido una renta básica de emergencia que la llamamos Ingreso Solidario, y que ha estado presente por más de 18 meses y que, de extenderse, también, hasta diciembre del año 2022, como lo estamos trabajando con el Congreso, serán 32 meses apoyando a las familias más vulnerables de Colombia, a más de 3 millones de hogares. No hay ningún esfuerzo de esa naturaleza en la historia de la política social en nuestro país.

Y el programa de apoyo al Empleo Formal, PAEF, de la cual muchos de ustedes, también han sido beneficiarios, este programa que subsidia 40 % o 50 % del salario mínimo legal mensual, no tiene ningún precedente en ninguna crisis económica que ha tenido Colombia. Se le ha subsidiado el 40 o el 50 por ciento de la nómina a más de 4 millones de trabajadores.    

Y gracias a esas herramientas hemos podido contener muchos de los avatares que trae esta pandemia.

Y por eso fuimos una de las economías que menos decreció en América Latina y una de las que más rápido salió de los procesos recesivos, inclusive en el primer trimestre de este año, creciendo por encima de países como Chile o como México que para ese momento tenían avances más notorios en sus planes de vacunación.

Y a esas medidas, también, se les suma las medidas empresariales e industriales. Las sectoriales, créditos con garantías del 90%, líneas especiales, descuentos especiales en ciertos servicios. Pero la puesta en marcha de un Programa que se llama Compromiso por Colombia, que tiene 140 billones de pesos de inversiones públicas y privadas y público privadas.

Y que en medio de la pandemia terminamos el Túnel de la Línea, y que en medio de la pandemia resolvimos la situación de Electricaribe, donde llegaron nuevos operadores con inversiones de más de 7 billones de pesos en los próximos años.

Y donde hemos logrado entregar ya varios proyectos de cuarta generación, como el de Girardot-Honda-Puerto Salgar o como el del Palmar de várela- Puerta del Hierro-Cruz del Viso o como la Transversal del Sisga –que estamos a pocas semanas– o como Pacífico Dos, o como los que pudimos también ver avanzar con éxito como Bucaramanga-Barrancabermeja-Yondó.

En medio de esta pandemia vamos a entregar 20 de 29 concesiones de Cuarta Generación (4G), nueve que quedarán para terminarse en los siguientes ocho meses a la culminación de nuestro gobierno y 15 proyectos licitados y adjudicados, donde está, por ejemplo, el del Canal de Dique, o el de la Navegabilidad del Río Magdalena y que representan, también, una esperanza de reactivación económica.

Y a esas medidas, también, se suman la transición energética que ha sido, en medio de la pandemia, donde Colombia ha pasado de tener el 0,2 % de energías renovables no convencionales a cabalgar hacia un 10%.

Y si sumamos los proyectos adjudicados y por culminar, más el 14 % en nuestra matriz, y que con la nueva subasta representarán la ruta hacia el 20 % de la transición energética, donde las renovables no convencionales llegarán para quedarse y con la nueva Ley de Transición Energética aportarán a reducir el costo del kilovatio industrial y del costo de energía de millones de familias en nuestro país.

Y es en medio de la pandemia como hemos logrado las mayores ventas históricas de vivienda, como lo decía hoy la propia infraestructura de (Cámara Colombiana de la Construcción) Camacol en sus redes, hemos registrado en el último mes, el mes de más ventas de vivienda en la historia de Colombia, jalonado por las ventas de vivienda de interés social.

Estos no son logros individuales, no son logros del Presidente Duque, o del Gobierno de Duque, son logros de un país qué quiere seguir adelante, que quiere salir adelante, que no se deja amainar ni siquiera por la pandemia, y que sabe que el camino hacia adelante implica desarrollo empresarial.

A dónde vamos

Por eso, también me llena de orgullo decirlo, que la apuesta que tenemos nosotros frente al crecimiento del segundo trimestre de este año, obviamente estaremos a la espera lo que diga formalmente el DANE, pero nuestro propio análisis con la Consejería Económica de la Casa de Nariño, es que estaremos entre el 13 y el 15%, si no más, en el segundo trimestre.

Y que, obviamente, si no hubiéramos tenido que enfrentar bloqueos inhumanos, seguramente ese crecimiento sería aún muchísimo mayor. Pero la demostración de lo que logra Colombia, de lo que somos capaces de hacer como país, es lo suficientemente elocuente para darnos cuenta que, si bien enfrentamos adversidades, el optimismo está soportado en hechos.

Y quiero planteárselo también, con mucha claridad a esta asamblea, doctor Bruce. Nuestra meta este año es crecer por encima del 7%, tenemos que lograrlo. Y estamos tramitando en este momento en el Congreso una ley de inversión social, que nos lleva al a dónde vamos.

Una ley que será la que traiga mayor recaudó a las reformas Fiscales de los últimos 20 años, prácticamente estamos hablando de cerca de 15 billones de pesos. Estamos hablando de una de las reformas que, construida con el sector privado y los partidos políticos, suscita un gran consenso para estabilizar las finanzas, para aumentar el recaudo, pero para hacer una transformación social permanente en Colombia.

Y es llevarle la matrícula gratuita en las universidades públicas, a los estratos uno, dos y tres, en las instituciones tecnológicas y técnicas públicas a los estratos uno, dos y tres. Pero sin dejar de lado, doctor Barbieri, el componente de excelencia, donde seguiremos aportando cerca de 4 mil estudiantes por año que estarán yendo a las universidades, que como usted lo dice, son de gestión privada, pero son sin ánimo de lucro.

No son antagónicas nuestras políticas, son integradoras y muestran además un salto cualitativo enorme; porque Ser Pilo Paga, que nunca la hemos demeritado, solo nos permitía llegar a 40.000 mil estudiantes. Hoy estamos llegando con esta combinación acerca de 700.000 estudiantes en Colombia y esa es una encarnación de la agenda de equidad que se merece nuestro país.

Esa Ley de Inversión Social, también, es muy clara en financiar el subsidio para el nuevo empleo y el nuevo empleo juvenil, donde se va a pagar el 25% del equivalente al salario mínimo legal mensual, que es la proporción de la seguridad social de los jóvenes, donde con 600.000 o con 700.000 jóvenes que tengan un nuevo empleo recuperaremos niveles de desempleo juvenil pre pandémicos y seguiremos con una tendencia decreciente.

Y eso, también, me permite hacer la reflexión sobre otro de los componentes sociales, el PAEF, que será extendido hasta diciembre de este año, y un Ingreso Solidario que va hasta el mes de diciembre del año 2022.

La vacunación masiva y reactivación segura

Toda esta agenda nos tiene que servir para recuperar lo perdido en pobreza por cuenta de la pandemia, reactivar nuevos empleos y nos permite. También, fijar las prioridades de país, que no son ni de izquierda ni de derecha, son de Colombia, y que no ameritan que estén en ningún tipo de vaivén o manoseo ideologizante.

¿Para dónde vamos? Hacia la vacunación masiva. Hoy quiero también agradecerle, por ejemplo, al Gobierno de los Estados Unidos, su apoyo por más de 6 millones de vacunas, que reflejan también una relación bilateral que debe fortalecerse.

Celebró todo lo que ha hecho el sector privado. Y juntos ya tenemos más de 31’000.000 de dosis aplicadas.

¿Cuál es nuestra meta? Llegar a 35 millones de dosis finalizando este mes y lograr ese 70% de la población como mínimo para finalizar el año, que tenga la inmunización completa más de 30 millones de colombianos.

Y de la mano con la ciencia llegar a nuevos grupos etarios que así lo determinen y, también, tener toda la previsión para el caso de tener que aplicar refuerzos en el año 2022. Vacunación masiva, prioridad. Reactivación segura y reactivación segura es decir con claridad que no se resuelven las brechas sociales sino no reactivamos todos.

De ahí mi rechazo categórico a los bloqueos, porque los bloqueos no son cortes de rutas son cortes de vida, son afectación de los derechos colectivos y nadie que pretenda hacerle bien a una sociedad puede proponer un bloqueo como mecanismo para ser escuchado en una democracia y en un Estado de derecho.

Nosotros tenemos que reactivarnos y seguir con fuerza en los restaurantes, en las empresas, en las industrias, en los teatros, en los estadios, en todos los lugares, manteniendo los protocolos de bioseguridad, pero ver a nuestro país avanzar con la responsabilidad suficiente para conciliar las medidas farmacológicas como la vacunación, con las no farmacológicas que dependen de nosotros.

La tercera prioridad, atender a los más vulnerables. De ahí la extensión del ingreso solidario, la matrícula gratis, el subsidio al empleo y la promoción, también, de nuevos puestos de trabajo para otros grupos etarios.

La estabilización de las finanzas públicas, nuestro cuarto objetivo. Y esto requiere sacar adelante la reforma, pero también la austeridad nuestra y la lucha contra la evasión y la fiscalización.

Y también la lucha contra la corrupción, donde tiene que existir cero tolerancias a partir de las normas que hemos sacado; entre ellas, la que incluye que se abole en Colombia por completo la casa por cárcel para personas condenadas por corrupción.

Y que quede, también, claro que hace trámite en el congreso y sacaremos adelante esa norma para que se castigue al que peca por la paga, pero también al que paga por pecar, que se levanten los velos corporativos de los que quieren participar en carruseles o manipular convocatorias o pliegos. En eso mantendremos cero tolerancia.

Y para el caso que hemos venido enfrentando en los últimos días, también, soy claro. No descansaremos hasta recuperar el último peso del anticipo que le fue pagado a ese consorcio. Y que llevaremos a todas las instancias judiciales las sanciones que le correspondan a esas mentes macabras que estuvieron manipulando un proceso licitatorio. Colombia se hace respetar de cualquier forma de corrupción.

El quinto elemento, los jóvenes, doctor Bruce, los jóvenes ha sido los más afectados por esta pandemia.

El incentivo laboral, la matrícula gratis, los jóvenes propietarios, porque para sorpresa de muchos este crecimiento en las ventas de interés social muestra que más del 40% de quienes han comprado esta vivienda son jóvenes entre 18 y 28 años que con una taza de largo plazo y, además, una cuota fija, pueden construir el sueño de ser propietario.

También los quiero invitar a ustedes, a la ANDI, a que apoyen este año la elección de los Consejos Municipales de Juventud, donde el 28 de noviembre tendremos jóvenes entre 14 y 28 años votando y eligiéndose para estar en sus municipios, en sus departamentos y a nivel nacional incidiendo en las políticas públicas.

No hay una experiencia de ciudadanía juvenil como tal en ningún país del hemisferio.

Apoyar este mecanismo es mostrarle a la juventud que es más valioso el camino a la propuesta al llamado que les hacen muchos a la protesta o, inclusive, al que le hacen muchos también a la violencia. Por eso hace parte de nuestras prioridades.

Y el sexto elemento transversal, necesario, es seguir avanzando en la seguridad, porque sabemos que la inseguridad ciudadana nos afecta, nos amenaza, pero que bueno también reconocer que llevamos tres años registrando las menores tasas de homicidios en prácticamente 40 años, las menores tasas de secuestros, desde que existe la medición de ese indicador, las mayores incautaciones de droga, la mayor destrucción de laboratorios.

Pero en este año tenemos que lanzar nuevos planes de choque en muchas de nuestras ciudades capitales para recuperar esa percepción ciudadana.

Las libertades empresariales

Seis prioridades que trazan el camino para nuestro último año de gobierno. Pero él hacia dónde vamos, también, me permite a mí decirlo en esta Asamblea. Colombia no puede caer en las garras de quienes creen que el ejercicio del poder es una forma de interferir en las libertades empresariales.

Un gobernante no puede decirle a una nación cuáles son los productos, que sí y cuáles son los productos que no, cuales son los sectores que sí y cuáles son los sectores que no.

No le puede pretender decir a la sociedad que todo el que genera empleo es sencillamente un rico al que hay que perseguir y que todo el que depende laboralmente de él es un pobre que tiene que reivindicar sus derechos sobre la base de la confrontación. Esos discursos son los que han generado grandes fracturas en América Latina, esos discursos son anti empresariales, pero son antilibertad, antidemocracia.

Y son, también, anti los valores de nuestra Constitución que en su Artículo 333, habla con claridad, de la función social de la empresa.

Colombia necesita discursos sobre el futuro que no miren al empresariado consentido vergonzante, que no sientan que defender la libre empresa es, entonces, caer en ese estigma de proteger a los que tienen. No. No se construye una sociedad pujante si no hay sentido empresarial, y hay que defenderlo.

Y ojalá las voces que se han escuchado aquí y que estarán emprendiendo los caminos de las pretensiones electorales tengan eso claro, porque hoy, cuando honramos a esos tres grandes industriales, fueron personas que nadie interfirió en sus libertades, pero que cumplieron la ley y la Constitución para hacer empresa con dignidad y con ejemplo.

Mi invitación es muy clara que tenemos que defender nuestra democracia en nuestras libertades. No es regalada, no está ahí, la tenemos que defender.

Y por eso frente al futuro, el futuro de nuestro país está cimentado en ese emprendimiento que ha sido, además, una de las grandes virtudes que esta Asociación Nacional de Empresarios ha tenido en su historia.

Yo quiero invitarlos a todos ustedes a que entendamos que la resiliencia o es una palabra vaga, qué Colombia es un país resiliente que convierte la adversidad oportunidad.

Y que lo que hemos logrado en medio la pandemia, lo hemos hecho sorteando la peor crisis migratoria que se ha registrado en el continente, qué lo hemos hecho, también, enfrentando choques externos y que lo hemos hecho, también, manteniendo permanente y activa nuestra lucha contra cualquier forma de criminalidad.

Esa Colombia, la que se sobrepone a todo, es la que nos tiene que llevar a ser optimistas.

Vivimos en un mundo donde se utiliza mucho esta frase, percepción es realidad y sobre ella cabalgan muchos de los que intentan generar percepciones de cara a las elecciones para que el discurso del caos promueva su ascenso al poder.

Esa no es la Colombia que queremos, queremos la Colombia de propuestas, de creatividad, de innovación y de talento, por la que llevamos trabajando tres años intensamente.

Y créame, doctor Bruce, que en este año que nos queda de gobierno sacaremos adelante la vacunación masiva, la reactivación segura, el más importante programa social que haya tenido nuestro país.

Además, de la estabilización de las finanzas públicas, demostrarle a la juventud que tendrán un pacto a 10 años de 25 billones de pesos, sustentado presupuestalmente, para que cada inversión se traduzca en formación de capital humano.

Y que la seguridad será defendida como un valor democrático y, sobre todo, como un bien público para todos.

Así que el 7 de agosto del año 2022 le estaré mostrando a Colombia con amor que estas convicciones son cumplir la palabra con hechos

Y que lo que aquí se viene construyendo con la ANI siga perdurando, porque sector público y sector privado, no son antagonistas, trabajan de la mano.

Vemos con pesar que muchos países de América Latina hoy tienen esa confrontación, grave error.

Colombia nunca la ha tenido, nunca la deberá tener, y por el contrario todos podremos construir un mejor país.

Muchísimas gracias.

(fin/gbf/ agp /pem/jdg/aav/lfg/mpp/epr/gaj)

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