Palabras del Presidente Iván Duque en el Gran Foro Mundial de Arte, Cultura, Creatividad y Tecnología (GFACCT) 2021

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en el Gran Foro Mundial de Arte, Cultura, Creatividad y Tecnología (GFACCT) 2021

Medellín , 6/09/2021

 

 

 

Medellín, 6 de septiembre de 2021.

Me alegra, querido Felipe (Buitrago, exministro de Cultura), que haya hecho esta valiosa presentación, porque esto ha sido un trabajo en equipo, ha sido un trabajo de construcción colectiva y, cómo Felipe bien lo narraba, empezó hace casi 10 años esta concepción.

Y en el año 2013, hace exactamente 8 años, estábamos nosotros lanzando el libro La Economía Naranja una oportunidad infinita. Y lo hacíamos para mostrar que las industrias creativas y la cultura son protagonistas de la transformación de una sociedad.

Y, justamente, lo que queríamos en ese momento era mostrarle, sobre todo a quienes no estaban en el sector cultural, que la apuesta por la creatividad y por la cultura es una apuesta totalmente transformacional.

¿Qué quiere decir eso? Que cuando una sociedad se vuelve una sociedad creativa y empieza a darle a los jóvenes la posibilidad de emplearse dónde está su talento y no, sencillamente, donde hay un puesto, estamos maximizando el capital humano de un país.

Pues bien, esta historia que queremos compartir hoy fue la que empezó hace ocho años con ese libro que publicamos en el (Banco Interamericano de Desarrollo) BID, y como Felipe bien lo narraba, fue contra la corriente de alguna manera. Todavía recuerdo cuando, como jefe de división, le dije al entonces Presidente del BID, nuestro buen amigo Luis Alberto Moreno, que queríamos hacer la publicación y me dijo, hablen con el economista jefe del banco.

Y fuimos a hablar con él. Y, en la lista de prioridades, las industrias creativas estaban en la última de las últimas. Y, aun así, decidimos sacar adelante nuestra publicación.

Lo curioso es que, cuando fuimos a hacer la publicación, entonces nos dijeron que el presidente del comité editorial era el mismo economista jefe del banco. Entonces, la posibilidad de que el libro fuera publicado era prácticamente imposible en ese momento salvo, una conversación que tuvimos, con quien dirigía las publicaciones del banco.

Y nosotros dijimos, bueno, cómo podemos hacer para publicarlo sin tener que hacer todo ese trasegar. Y entonces dijo, bueno, la única fórmula es que sea la publicación de un manual.

Y así es que el primer libro de La Economía Naranja, Una oportunidad infinita, en la primera frase dice: el presente manual tiene esta invitación al conocimiento. Y logramos saltarnos ese obstáculo. Y lo curioso es que ese manual que no estaba en la lista de prioridades, desde ese momento hasta hoy se convirtió en la publicación más descargada desde que el BID tiene descargas digitales de libros.

Es decir, logramos algo que ni siquiera nosotros nos imaginábamos y fue una gran conexión con el mundo del arte y de la cultura.

Y decíamos: oportunidad y, hoy, ocho años después en este GFACCT, estamos con Felipe lanzando el segundo libro que lo hemos llamado La Economía Naranja, una Realidad Infinita.

Siete ideas

Y empieza con estas imágenes, estas imágenes que ustedes ven acá son muy disientes. Por un lado, la placa de una de las áreas de desarrollo naranja que se han creado en el país. Tenemos, también, la imagen de una de las estudiantes del (Servicio Nacional de Aprendizaje) SENA que está hoy capacitándose en industrias creativas y estamos viendo, también, la imagen de una formación en una industria audiovisual creciente en el país.

Y, como bien lo anotaba Felipe, la idea de las siete “I” fue fundamental. Siete ideas centrales que se conecten, un marco de política pública. Si nosotros queremos sacar esto adelante, si queremos que la realidad sea dinámica y permanente, necesitamos buena información, necesitamos buenas instituciones, necesitamos buena infraestructura, necesitamos un contexto de industria, necesitamos también la integración, la inclusión y ser capaces de inspirar constantemente para el desarrollo de este sector.

Entonces la pregunta es ¿por qué ya esto es una realidad infinita? Después de mi periplo en el banco, cuando llegué a Colombia, y aspiré al Senado la República, y llegamos al Senado, dijimos hay que sacar un marco normativo que le de vigencia a esas siete “I”.

Y la primera I, la I de la Información, hoy podemos decir que está reflejada en más de cinco herramientas.

La primera, hoy tenemos lo que se llama el sistema estadístico de la Economía Naranja. Y ese sistema estadístico hoy nos da toda la información de cuantas empresas hay, cuantas empresas crecen, cuantas empresas exportan, también, cuantas empresas se pueden morir. Pero nos cuenta, también, como están los mapeos de las industrias en las distintas ciudades de Colombia, porque sin esa información no podemos tomar decisiones de política pública que sean relevantes.

La segunda, se amplió la cuenta satélite de cultura a una cuenta satélite de cultura y de economía creativa o Economía Naranja, donde estamos incluyendo no solamente el patrimonio ancestral, sino también todas las artes. Estamos hablando de todos los medios y, también, de todas las creaciones funcionales que hay en el país y los distintos servicios de soporte que hay en Colombia.

Y a eso se le suman los reportes periódicos y, también, los mapeos que se están haciendo ciudad por ciudad.

Pero, solamente para mostrarles a ustedes lo que esto nos permite mostrar, si la Economía Naranja de Colombia fuera un departamento en términos de (Producto Interno Bruto) PIB, estamos hablando que sería el noveno departamento, económicamente, más grande de Colombia. Y tiene hoy el equivalente al 3,4% del PIB colombiano y con la posibilidad de duplicarse en la próxima década.

Y si fuera, por eso, también, disiente, la Economía Naranja supera el 80% de las industrias del sector agropecuario y tiene un aporte a la economía colombiana que puede ser tan cercano como el que tiene la minería. Inclusive, desde el punto de vista del aporte al PIB supera el aporte que tiene la economía cafetera.

Y lo digo no por minimizar sectores, sino para que tengamos la idea de la escala que significa este sector para la transformación de Colombia. Y eso se logra con información y esas medidas que se han tomado en materia de información hoy son referente también en América Latina y el Caribe.

Lo segundo, las instituciones. Si queremos que este sector llegue a este lugar de protagonismos necesita instituciones, y gracias a esa ley Naranja que sacamos en el Congreso de la República, y le agradezco además a mis compañeros del Congreso que están hoy acá. Esa ley Naranja nos permitió crear el Consejo Nacional de Economía Naranja que es ya un referente en América Latina.

Es la primera vez que se crea un consejo que lo preside el Ministerio de Cultura pero que durante las 10 ediciones que lleva lo ha presidido el Presidente de la República y está sentado ahí (el Ministerio de) Hacienda, la (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales) DIAN, Planeación, (el Ministerio de) Educación, (el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) MinTIC.

Tenemos, también, al SENA; tenemos, también, a la Dirección de Derechos de Autor, al Ministerio del Interior; es una instancia de coordinación transversal que nos ha permitido no solamente ver el aporte económico de la Cultura, desde lo que es el presupuesto propio del Ministerio, sino como se conjuga trasversalmente los aportes de recursos de todas las instituciones del país.

Y eso nos ha permitido tener el presupuesto más alto de la historia para la Cultura en nuestro país.

Segundo, hemos dado otro paso institucional. Y es crear una corporación que nosotros le llamamos Co-Crea, que es el vehículo económico instrumental a través del cual se materializa las apuestas para financiar emprendimientos culturales.

Tercero, otra institución, normas de carácter fiscal y tributario que hacen de este sector, también, un sector privilegiado. No solamente tiene un descuento del 40% en las inversiones que se hacen en una gran cantidad de sectores, sino que hacen que las empresas que se fundan y nacen en el sector no pagan el impuesto de renta durante los primeros cinco o seis años lo cual, también, frente a un mínimo de empleos o un mínimo de inversión nos permitan hoy tener en Colombia el marco más atractivo para fundar empresas creativas en toda América Latina y el Caribe.

Y como si fuera poco, hay otra institución adicional y es la que tiene que ver con las áreas de desarrollo naranja y los cuerpos normativos que hemos sacado como la Ley Reactivarte o como, también, los capítulos la Ley de Emprendimiento que tienen que ver con el sector. Entonces, vemos ese contexto instituciones que apoyan el contexto de la información.

Pero hay algo, también, maravilloso, la infraestructura. Y la infraestructura con contenidos. Por aquí está nuestro director del SENA, el doctor Carlos Mario Estrada y lo quiero saludar.

Eso que ustedes ven en pantalla es un SENA que fue inaugurado en el Guaviare, en el Guaviare, en la Colombia profunda, que hoy nos permite a nosotros entrenar, formar en habilidades de la Economía Naranja, a miles de jóvenes. Y como esto tenemos alrededor de 14 infraestructuras en el país, con ocho que están en proceso, y vamos a tener más de 26 infraestructuras en Colombia que nos permitan a nosotros formar a jóvenes en esta habilidad. 

El contexto de la industria

Yo compartí esta mañana una conversación con el alcalde (de Medellín, Daniel) Quintero y con (El productor audiovisual) Cary Granat que –ahora se los voy a presentar–, decíamos, hace tan solo 6 o 7 años, cuando se estaba filmando en Colombia la serie Narcos que –más allá de la controversia que pueda tener por contenidos y eso se entiende, porque son controversias que, además, son sanas en el mundo de la cultura–, mirando solamente el contexto de la industria, la primera temporada de esa serie logró generar más de 14 mil noches de hotel en Colombia.

 Y nos encontrábamos con algunos de los productores y nos decían, no tenemos un marco para series, lo que hay, está para cine.

Por eso la expandimos, también, a este sector. Pero nos dimos cuenta, por ejemplo, que el maquillaje para series de ese nivel de exigencia, estaban trayendo personas de Los Ángeles y de otros lugares del mundo y se les estaba pagando 5 mil o 6 mil dólares a la semana porque no teníamos esa capacidad formada en nuestro país.

Y, a raíz de eso, también, desde el SENA, empezamos a desarrollar los programas de formación donde tenemos maquillaje, utilería, cinematografía, fotografía, adaptación escénica, etcétera, que son servicios que hoy acompañan el desarrollo de la Economía Naranja. 

Pero no solamente nos quedamos ahí. En la Ley Naranja, se creó una figura que son las Áreas de Desarrollo Naranja (ADN). Áreas en una ciudad o en un entorno, donde se junta la infraestructura, la clase creativa y el desarrollo empresarial. 

Ya son más de 93 Áreas de Desarrollo Naranja que están en el país en proceso y vamos rumbo a 25 Áreas de Desarrollo Naranja consolidadas.

Y aquí, por ejemplo, en la ciudad de Medellín, en el Perpetuo Socorro, vamos a tener una de ellas y hay cuatro más gracias, también, a ese trabajo articulado, Alcalde, que yo quiero agradecerle y reconocerle a usted, a su equipo, pero también a este gran conjunto de empresarios naranja que tiene la ciudad, porque hay un ecosistema.

Y así como se hace en la ciudad de Medellín, lo estamos haciendo en la ciudad de Bogotá con el distrito del Bronx; estamos, también, en San Felipe; estamos haciendo el trabajo en Puente Aranda; tenemos, también, el trabajo de la Licorera en Cali, la antigua licorera; tenemos en Valledupar Áreas de Desarrollo Naranja, en Barranquilla vamos por cinco más.

Y estamos hablando de infraestructura donde la clase creativa se conecta y desarrolla su máximo potencial. 

Pero aparte de información, de instituciones y de infraestructura, viene otro capítulo y es: la cuarta “I”. ¿Cómo se desarrolla la industria? ¿Qué tenemos para contar?

Incentivos tributarios

No solamente están los ADN, de los que ya hablé, sino que los ADN vienen con los incentivos tributarios para generar las empresas y vienen, también, con el acceso a capital, integrando al Fondo Emprender del SENA, integrando, también, a INNpulsa, la incubadora empresarial del Estado colombiano e integrando, también, a fondos de capital especializados en el sector creativo.

Hoy tenemos más de 1.600 empresas que han nacido producto de estas herramientas.

Y lo que le he dicho, también, a la ministra Mayolo, a quien quiero agradecerle, también, su compromiso, Es que flexibilicemos los requisitos previos para que hagamos una apuesta por 50 mil empresas. 

Obviamente, partiendo de la base de que una vez tengan el beneficio tendrán que someterse a los rigores de los controles de la DIAN, por supuesto, pero no tener que esperar a que el control previo demore ese registro.

Y, de hecho, en la Ley de Inversión Social estamos extendiendo ese registro de las empresas por un año más para llegar a esa meta. Como mínimo 50 mil empresas que puedan entrar a través de este modelo.

Y celebro, además, el trabajo en equipo. Si la ciudad de Medellín está diciendo que va hacer exenciones del impuesto predial y del impuesto de Industria y Comercio y se encuentran, además, con la exención de los cinco años del impuesto de renta para las empresas nacientes, lo que estamos viendo es la articulación de todas las cargas para liberarlas y darle el gran impulso a este sector.

Sacamos los Bonos Naranja a finales del año 2018, primera emisión en el mundo de bonos para financiar el impulso de las industrias creativas, a través de Bancoldex. Y ese, también, es un estímulo industrial.

Y pusimos en medio de esta pandemia, con la Ley Reactivarte, recursos para atender al sector.

Adicionalmente, a este Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), donde estábamos subsidiando 40 o 50% de la nómina para esas empresas que habían perdido 20% o más de sus ingresos con respecto al año 2019, es decir, también, el ecosistema de la industria es lo que nos permite a nosotros ver esto con ese nivel de profundidad.

Tengo que hacer también otra mención. Y es esta, la integración. ¿Si hay industria, como la integramos? Coproducir, codistribuir, coproteger, cocrear. Lo que nosotros llamábamos en el libro, en el primer libro, los ‘cocos’.

Hoy esos ‘cocos’ están liberados. Y están liberados, porque a través de los tratados de libre comercio hemos encontrado la posibilidad de que la producción colombiana llegue a otras naciones y al ser coproducidos se entiende que es una creación original tanto colombiana como del país con el cual se está haciendo ese proyecto.

Hoy hablábamos con Cary Granat sobre la posibilidad de hacer acuerdos especiales de coproducción audiovisual con los cinco o seis mercados más atractivos del mundo. Y eso nos permitiría a nosotros quintuplicar en cuestión de 18 meses la inversión que hay en Colombia en materia audiovisual.

Solamente hoy, las tres más grandes mega inversiones que se han hecho en la historia de la producción audiovisual de América Latina tendrán lugar en Colombia en los próximos 14 meses. Y eso ocurre por ese marco de política pública.

Pero hay algo inclusive más sensible y es la inclusión. La equidad es un objetivo nuestro, la equidad es un objetivo de política pública.

Y la equidad demanda que la política general de Economía Naranja incluya a todos y no deje a nadie a fuera, porque el talento está democráticamente distribuido en la sociedad, el talento no es de los paisas, de los vallecaucanos, de los bogotanos, de los costeños. No, está en todo el territorio, no tiene estrato, no depende de qué tan abultada esté la billetera del padre o la madre. El talento es de las cosas más democráticas que tenemos en el país.

Pero lo que necesariamente no era incluyente era la oportunidad. Y por eso, muchos jóvenes que tenían habilidades en esto sectores, en las casas les decían, hijo deje eso como hobbie y dedíquese mejor a conseguirse un puesto.

Y hoy, gracias a las aventuras que ya se han materializado en el SENA, con más de 40 esquemas de formación, con las becas Belisario Betancur que hemos creado para darle a los jóvenes la posibilidad de estudiar pregrado y maestría en las áreas afines con la economía naranja y, adicionalmente, con los programas de capital semilla para las empresas creativas estamos logrando lo que parecía imposible hace unos años.

Con las estadísticas de (Confederación Nacional de Cámaras de Comercio) Confecamaras nos hemos podido dar cuenta que el mayor número de empresas que se han fundado en Colombia en el último año y medio –y también ocurrió en el 2019– son empresas en la Economía Naranja lo cual quiere decir que hay una enorme posibilidad de generar inclusión laboral a partir de este sector.

Y que lo materializa, también, algo: nunca antes habíamos tenido tantos recursos de capital semilla para generar esos empleos.

Y en este año 2021, con la norma que sacamos adelante y que se convertirá en política de Estado, vamos a subsidiar el 25 % del salario mínimo legal mensual de esos jóvenes entre 18 y 28 años que van a estar trabajando todos los sectores incluyendo este.

Y si este es un sector atractivo, quiere decir que será un sector detonante, también, de vencer ese obstáculo que hemos tenido que han sido los altos índices de desempleo juvenil.

Y veo aquí al doctor Jaime Alberto Cabal, el presidente de (Federación Nacional de Comerciantes) Fenalco, también algo muy importante. Lo que queremos es que sectores que normalmente no se sentían parte de Economía Naranja hoy se den cuenta que juegan un papel determinante. Y me refiero, puntualmente, doctor Jaime, al sector gastronómico, que ya hoy entró aquí y es un lugar de confluencia de muchas de las habilidades de la Economía Naranja.

Veo a la doctora Jimena Tapias, lo que se está con los gamers, con la publicidad y con otras creaciones funcionales, demuestra que Colombia tiene hoy un marco para todos los sectores que hacen parte de la Economía Naranja.

Inspiración

Y, así como teníamos la inclusión, tenemos que hablar de la inspiración. ¿Y la inspiración quien nos la da? La inspiración nos la da, el caso de éxito.  La inspiración nos la da, el proyecto. La inspiración nos la da, las fundaciones, las aglomeraciones de artistas; nos la da la posibilidad de reactivar un sector, quizás, el más afectado por la pandemia, porque es un sector que vive de la interacción humana y que necesariamente también necesita incursionar en la virtualidad.

Entonces, ¿cuáles son los fenómenos de inspiración que tenemos hoy en Colombia no solamente con la ley, sino con lo que hoy es una realidad en miles de empresarios?

La primera, Colombia tiene hoy la mayor capacidad de fondos de capital para el sector creativo de América Latina y el Caribe.

Colombia tiene hoy los mayores esquemas de formación en América Latina y el Caribe para el sector de las industrias creativas.

Tercero, Colombia tiene una red territorial que se está especializando con infraestructura, pero también con contenidos.

Y, la más importante de todas, Colombia tiene hoy los centros de los grandes debates de las industrias creativas. Y es aquí, donde entra a jugar el papel el GFACCT.

Este encuentro que estamos teniendo es un ejemplo incuestionable, incontrovertible de que en Colombia se están generando las grandes conversaciones, los grandes debates y lo que empezó hace dos años y que hoy tiene su tercera edición es para que sobreviva en el tiempo.

Y más allá de un periodo de gobierno nacional o territorial, esta ciudad (Medellín) se posicione como el Davos de América Latina para las industrias creativas.

Tres ediciones del GFACCT nos hacen ya proyectar que el GFACCT seguirá en el tiempo. Y yo le agradezco, Alcalde Quintero, que vamos a hacer el cuarto en junio del año 2022, antes de que nosotros terminemos nuestra obra de Gobierno.

Y, créanme que, así como hoy hemos recuperado la presencialidad, esperamos que en el año 2022 tengamos nuevamente la presencialidad a full.

Para que se siga viendo como Medellín tendrá no solamente un Valle del Software, sino tendrá los distintos escenarios de una red de áreas de desarrollo naranja, dónde están la música, la producción audiovisual, la gastronomía, el teatro, los gamers, la industria editorial, para mostrarle al país y al mundo que es Tú Nación Colombia Para Quedarse, porque no tiene pertenencia política, sino es un factor de unión entre todos los colombianos.

Y mi último mensaje. Hace ocho años empezamos este camino con Felipe Buitrago, exministro de Cultura. Hace muchos años nos sentamos a soñar a publicar y a invitar a un proceso.

Cada uno usted tiene el libro en su mano, la nueva edición. Y hay cosas que en este libro son muy dicientes.

La primera, que tenemos el sello del BID, la casa donde nació, y tenemos, también, el sello de la CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina, los dos organismos multilaterales de la región, con los prólogos del Presidente (del BID, Mauricio) Claver-Carone y de (Presidente de la CAF) Sergio Díaz-Granados, muestran que los organismos multilaterales de crédito de la región están comprometidos con sacar esto adelante y llevarlo a otro nivel.

Tenemos el Epílogo de Audrey Azoulay, Directora de la (Agencia de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Educación y la Cultura) Unesco, donde ella, también, está valorando y reconociendo lo que se ha hecho en nuestro país y la referencia que marca en el Año Mundial de las Industrias Creativas.

Tenemos unas bellas palabras de introducción del maestro Yuri Buenaventura, uno de los grandes creadores de Colombia, donde él dice, la Economía Naranja es presente y es futuro.

Y tenemos la demostración, capítulo por capítulo, de cómo estas siete ideas que nacieron –como dice Felipe y, en efecto, fue así– en una ducha, hoy son la política pública del sector cultural y creativo más aplaudía de América Latina y el Caribe.

Y eso valida algo, estamos en la época de la construcción colectiva. Esto no le pertenece a Duque y a Buitrago, nos pertenece a todos.

Y si todos entendemos que el aporte que hace cada uno nos puede llevar a cambiar el chip de una sociedad, donde pasemos del concepto de la manufactura a la mente factura, donde estamos agregando valor de conocimiento a todo lo que producimos, pues yo estoy seguro que vamos en camino hacia esa Colombia que será, como diría en su momento Winston Churchill, y estaba en el primer libro, un Imperio de la Mente. Churchill decía: los Imperios del Futuro serán Imperios de la Mente.

Esta es la invitación a que nuestro país piense en grande. Para que nos demos cuenta que lo que se soñó ya es una realidad infinita. Y, para hacerla más infinita aún, necesitamos que todos asumamos que la Colombia que queremos es una Colombia donde el talento, la creatividad y la innovación nos distinga, nos diferencie y genere un mejor entorno de equidad.

Ese es el mensaje con el que yo quiero cerrar esta presentación.

(Fin/lfg/mag/ad/mp/zi/agp/gaj)

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