Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la firma del Pacto Colombia con las Juventudes

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la firma del Pacto Colombia con las Juventudes

Pereira , 13/08/2021

 

 

 

Pereira, 13 de agosto de 2021.

Buenas tardes a todos.

Yo quería hoy compartirles a ustedes varias reflexiones, pero déjame empezar por una anécdota, aprovechando la presencia de Max Trejos hoy acá.

Yo conozco a Max Trejos desde hace ya muchos años y hace aproximadamente unos 8 años nos estábamos encontrando en una plataforma juvenil que se conoce como Espacio Latino. Max dirigía esa plataforma, una plataforma que en México colocaba a decenas de miles de jóvenes todos los años, y su liderazgo fue tan grande en Iberoamérica que después asumió la Secretaría Iberoamericana de Juventud, reemplazando también a un buen amigo nuestro, a Alejo.

Y con él empezamos a desarrollar hace aproximadamente unos 6 años la Primera Encuesta Iberoamericana de Juventud. Yo dirigía los programas de Juventud en el Banco Interamericano de Desarrollo.

Max, gracias por estar en Colombia. Y yo quiero que todos los que están hoy acá jóvenes de distintos lugares del país, sepan que esta Plataforma Iberoamericana también es para ustedes.

Y me complace que lo que hoy estamos materializando sea también una vinculación del organismo de juventud que tiene Iberoamérica.

Así, que, quiero de verdad un aplauso ara todos de Colombia.

Y, querido Max, que tú puedas trabajar también con ellos es muy importante.

Romper prejuicios

Yo quisiera empezar hoy con esta reflexión. Nosotros estamos viviendo en una sociedad donde habitualmente estamos luchando contra la verdad y la distorsión de la verdad, o la desfiguración de la verdad.

Estamos en una sociedad que cada vez gravita más en torno del principio de la percepción. Y a veces, el hecho de estar circunscritos al algoritmo, a la forma en la que se articulan tendencias, nos lleva muchas veces a que alimentemos prejuicios.

¿Y qué son prejuicios? Es juzgar algo antes de conocerlo, antes de verlo, antes de entenderlo.

Y nuestra sociedad muchas veces cae en la estigmatización, justamente por eso, porque estamos prejuiciados.

Y tenemos que romper ese paradigma.

Y es necesario hacerlo porque es la mejor manera de construir en la diferencia.

Si dejamos a un lado los prejuicios y los estigmas, y la forma que nos preocupa es lo que se percibe y no lo que es, estoy seguro de que nuestra sociedad será cada vez mejor.

Y aquí tengo para compartirles a ustedes una vivencia personal. No pretendo que lean todos los detalles que ven aquí en esta pantalla de atrás.

El año 2007

Una mañana me desperté y de pronto me llega un mensaje de WhatsApp y me dicen que tengo una hija, que tiene 19 años, que yo no la he reconocido, etcétera, etcétera.

Y entonces, obviamente, lo primero que hice fue ir a donde mi esposa a explicarle que, si le llegaba el mensaje pues que por favor estuviera tranquila, que eso no había sucedido no.

Y lo curioso es que, claro, le dije yo al equipo mío: Oiga, busquemos, primero de dónde es el nombre, quien es la persona, etcétera, etcétera. Y, por cuidar la imagen de la persona real, nos enteramos que la persona, primero, no tenía 19 años, sino tenía 60 años. Entonces era un imposible que yo tuviera una hija mayor que yo.

Y caí en cuenta de que ese mensaje se había movido prácticamente con toda la viralidad de las redes y entendí que muchas veces, en el mundo en que estamos, salen mensajes a una gran velocidad, donde se dicen cosas del uno o del otro, y no necesariamente ni son verdad ni las estamos procesando.

Pero que, en el momento en el que ya tienen esa movilización viral, ya el daño está causado.

Y es muy importante decirlo, porque estamos también en una sociedad que, aquí les quiero mostrar la foto real de mi hija, de mi hija mayor cuando nació, en el año 2007. Y entonces mi hija, que está ad portas de cumplir 15 años, me ha traído una serie de reflexiones.

Y miren lo que quiero también compartirles.

Mi hija nace en el 2007.

Ese año es el año en el que Steve Jobs le presenta al mundo el Iphone. Ese es el año en el que Jeff Bezos lanza el Kindle. Es el primer año de Twitter. Es el segundo año de Facebook. Es el año en que lanzan la plataforma Watson, que es la gran plataforma de inteligencia artificial. Es el año en que Android nace en su nueva plataforma y su nueva dimensión.

Y así como Luciana, mi hija mayor, son muchos los jóvenes que han nacido como nativos digitales, y, por lo tanto, al ser nativos digitales, están consumiendo información todos los días, donde muchas veces estamos enfrentándonos a lo que les comentaba hacia un rato: la percepción, el algoritmo, la tendencia. Y lo que necesitamos es que toda esa transferencia de información en el mundo de hoy la podamos canalizar hacia la verdad y hacia la construcción colectiva.

Yo no estoy criticando la tecnología, ni pretendo hacerlo. Porque la tecnología ayuda, y el mundo tiene hoy mayor interacción de la que podía tener hace 20 o 30 años.

Y seguramente nuestra democracia es mucho más participativa hoy en la era digital.

Pero el llamado es muy grande. ¿Por qué?

Porque de pronto nos encontramos con que podemos estar todos en el mismo espacio y nuestra conexión es solamente virtual. Y la interacción humana es necesaria. Y entendernos en la diferencia es necesario, porque, como todos tenemos posiciones, lo que hay que evitar es que esas posiciones se nos vuelvan prejuicios para no reconocer al otro, o lo que es peor, señalar al otro de lo contrario.

La juventud afectada por la pandemia

Y estamos en un momento donde, como lo podemos ver ahora, la juventud está gravemente afectada por un hecho que no estaba en ninguno de los vaticinios de nadie.

Llega la pandemia en un momento de mucha tecnología, mucha virtualidad, pero también muchos prejuicios y también mucha información falsa. Y los jóvenes hoy son los más afectados por esta pandemia en el mundo entero.

Lo miraban ahora algunos de ustedes en temas tan sensibles como la salud mental.

Los suicidios en el mundo han aumentado, los casos de ansiedad han aumentado, los casos de esquizofrenia han aumentado.

Pero también ha aumentado el desempleo juvenil, también ha aumentado la pobreza concentrada en el segmento de los jóvenes.

Y tenemos jóvenes, seguramente muchos de ustedes están en la universidad, pero llevan prácticamente 2 años y apenas hasta ahora van a conocer a los que son los compañeros de curso.

Generacionalmente, otros jóvenes tuvieron que graduarse virtualmente o acudiendo a una ventanilla sin poder celebrar con sus compañeros. Y otros han tenido que estar en sus casas, en sus ambientes familiares, también expuestos a situaciones que no dejan de ser traumáticas, de violencia, o también de afectación económica de sus seres queridos.

Y eso en el mundo de hoy también nos tiene que traer una reflexión profunda.

Y yo la hago como Presidente, pero sobre todo la hago como ser humano. Por eso, más que el Presidente, es Iván el que está hablando en este momento.

El año pasado fue muy difícil para todos, aquí hay alcaldes y gobernadores que les tocó enfrentar la pandemia aún mes de empezar su administración.

A nosotros nos golpeó a los 20 meses. Y tuvimos que enfrentar la expansión del sistema de salud, tener que llegar, aumentar la capacidad de pruebas, atender muchísimas de las necesidades.

Y tal vez en ese proceso, sin proponérnoslo, terminamos, claro, concentrados en lo urgente y dejamos, de pronto, de tener el diálogo necesario con la juventud en ese momento.

Y sabemos que hay frustraciones y que hay clamores y que hay deudas históricas de los jóvenes que hoy nos las reclaman más que nunca. Y con razón, porque estamos viviendo un hecho que golpea al mundo, pero que golpea con severidad a nuestros jóvenes.

La protesta pacífica

Y la juventud ha tenido muchas formas de expresión. Y la protesta pacífica es una forma de expresión. Es una forma de expresión que está reconocida en nuestra Constitución, está reconocida, además, en tratados internacionales.

Y aquí, por ejemplo, en pantalla vemos una imagen de ese mayo del 68 en París. El 68 o 69, momentos donde el mundo empezaba a reclamar y los jóvenes reclamaban más libertad, más participación, más incidencia en las políticas públicas.

Y se logró, sin duda alguna. También surgieron líderes. Unos que tuvieron mayor perdurabilidad en el tiempo, otros que no. Pero se marcó un hito de que la juventud se hace partícipe de los procesos políticos y las movilizaciones pacíficas son un elemento también para invitar a la construcción colectiva.

Y claramente, en la situación que hemos vivido en el mundo reciente, este tipo de manifestaciones tienen también precedentes.

La Séptima Papeleta y la Asamblea Constituyente

En el caso particular de Colombia –y podemos ver esta imagen en 1989-1990– fuimos muchos los jóvenes que salíamos hablar de la Séptima Papeleta, de la necesidad de una reforma constitucional.

Y hasta cierto punto fue ese ímpetu el que también alertó al país sobre esa necesidad.

Yo era sustancialmente menor al Ministro (de Defensa, Diego) Molano en esa época. Mentiras, Ministro; no sustancialmente, un poquito. Usted era mayor que yo.

Y estábamos y estábamos todos en distinta escala, o en los colegios o en las universidades, hablando sobre la necesidad de esas reformas.

Y ese movimiento estudiantil en Colombia terminó abriendo un espacio de participación única y necesaria.

Claro, cuando vino la Asamblea (Constituyente), el movimiento juvenil quedó convertido en una verdadera minoría dentro de la Asamblea, que no debió haber ocurrido.

Pero ayudó a detonar un proceso y por primera vez en Colombia tuvimos una Constitución que no era producto de un vencedor sobre un vencido después de una guerra, sino que además teníamos una presidencia tripartita con Álvaro Gómez, con Horacio Serpa, con Antonio Navarro; diversidad ideológica. Estábamos viendo un país donde todas las minorías en ese momento, con vocería, estaban allí participando.

Movimientos de protesta

Hemos también los movimientos de jóvenes que surgieron en el mundo después de la crisis financiera del 2008 y 2009, que los llamaban algunos el de movimiento de Los Indignados, y que ayudaron también hacer grandes reformas al sistema financiero internacional.

La voz de los jóvenes reclamando un capitalismo consciente, responsable, sensible. Con la posibilidad también de no pensar solamente en la utilidad económica, sino también en la utilidad social.

Y hemos visto también en nuestro país que la juventud detona movimientos de rechazo a la violencia, como lo vimos en el año 2008, cuando fueron millones de ciudadanos –muchos jóvenes, la gran mayoría jóvenes–, diciendo que era el momento decir No Más a la violencia.

Y vemos también cómo hace tan sólo dos años estábamos muchos de nosotros encontrándonos en la Conversación Nacional.

Y muchos dirán ‘pero es que no pasó nada’. No, pasaron muchas cosas y cosas importantes: la firma de parte nuestra del tratado de Escazú; obviamente hay un proceso que falta y que tenemos que adelantar democráticamente.

Y escucharnos. Porque sí, es cierto, muchos quisiéramos que pasara ya, pero también hay que entender que en democracia hay otras voces que quieren tener un debate más profundo.

Bien, pero surgió también de esa Conversación Nacional que se contrataran jóvenes sin tener que acreditar experiencia laboral.

Ya son más de 14 mil jóvenes en el Estado –por aquí estaba el Registrador Nacional del Estado Civil, Alexander Vega–, que ya han contratado más de 2 mil jóvenes en todo el país sin tener que acreditar experiencia.

Surgieron de ahí programas especiales de incentivos a quien contrate jóvenes. Y empezamos a hacer una mejor focalización presupuestal.

Los jóvenes y el medio ambiente

Claro, estamos también en un momento de nuestra historia donde hay temas, causas, que demandan los jóvenes de una mayor acción por parte de toda la humanidad. Y eso también es positivo.

Y no son causas ideologizadas, no son ni de izquierda ni de derecha; son urgencias que tienen nuestras sociedades.

Una de ellas tiene que ver con la protección del medio ambiente. Hace pocos días estaba saliendo el nuevo reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático que nos muestra la urgencia de que, si no hacemos nada realmente estruendoso, ya los efectos del cambio climático serán inevitables.

Y son ustedes los que también están reclamando todos los días una acción consciente.

Y, producto también de su voz, del dialogo con ustedes, es que hemos logrado también abrazar esa causa de tener una transición energética hacia las energías renovables no convencionales, hacia los vehículos eléctricos, hacia la Economía Circular, hacia la siembra de árboles masivamente, hacia la protección de los páramos, hacia la protección de las especies o, como lo hicimos recientemente, también con el apoyo de ustedes, sacando adelante una ley que enfrenta los delitos ambientales en nuestro país como nunca antes se ha hecho.

Tenemos entonces una juventud que se ha expresado, que tiene causas y que, además, quiere invitar a la movilización y la participación con propuestas a través de las plataformas digitales también.

Estas son oportunidades y por eso quiero destacar lo que hoy estamos haciendo.

Porque ustedes nos han hecho un llamado a los gobernantes, al Gobierno Nacional y a los departamentales y municipales, y lo han hecho para que actuemos.

Y en este espacio en el que estamos hoy, estamos, como diría ahora una de nuestras lideres jóvenes, culminando una etapa y empezando otra.

¿Cuál es la que estamos culminando?

El diálogo y la propuesta, donde ustedes han dicho nos interesan los temas de educación, nos interesan los temas de empleo, nos interesan los temas de deporte, cultura, recreación, talento; nos interesan los temas de salud mental y nos interesan las oportunidades consolidadas en el mediano y en el largo plazo.

Mujer en el gobierno

Y aquí vemos una imagen de una de esas mujeres que sembró una huella por la participación democrática de la mujer en el mundo, hace más de 7 u 8 décadas.

Y fueron las mismas causas que en nuestro país, mujeres jóvenes, en 1957, las llevaron a participar por primera vez en un proceso electoral.

Hoy, que tenemos un gobierno por primera vez con una mujer Vicepresidenta, que tenemos un gabinete paritario donde hay una Jefe de Gabinete mujer, donde tenemos en los principales departamentos como el DPS, que aquí esta Susana (Correa), o Planeación, donde estábamos viendo a Alejandra (Botero), o el ICBF con Lina (Arbeláez), vemos un empoderamiento de la mujer, y de la mujer joven, nosotros nos damos cuenta que la voz puede ser escuchada, debe ser escuchada,  pero que tenemos que llevarla a una nueva forma de convivencia y de participación.

Y si hay uno de los temas más interesantes que surgió de esta conversación, es el empoderamiento de la mujer, porque tenemos que vencer entre todos, el machismo en nuestra sociedad, que ha sido también una causa histórica de violencia.

Emprendimiento

Aquí vemos también a dos emprendedores. Aquí vemos al fundador de Google, y el generó una revolución en la tecnología.

Pues hoy en estas mesas que hemos tenido con ustedes, ustedes nos dicen queremos más jóvenes emprendedores, más jóvenes que estén aportando con ideas a formar nuevos talentos, transformaciones de verdad, que nos permitan a nosotros estructurar mejores proyectos, llevar recursos del Fondo Emprender, llevar recursos de iNNpulsa a todas las regiones.

Y tenemos también que resolver, como ustedes lo han planteado, esa diferencia que no debe existir. No debemos tener una sociedad confrontada, entre quienes protestan y quiénes están en el lado de la autoridad.

Porque aquí vemos el rostro de las madres, en una campaña muy sensible. Madres de estudiantes que han protestado, madres de muchachos que están en el Esmad. Y ustedes mismos han puesto esto sobre la mesa: seguridad, transformación de nuestras instituciones y construcción colectiva.

El Pacto por la Juventud

Y de ahí, también, a lo que hoy estamos celebrando. Por primera vez en la historia de Colombia estamos creando un pacto con recursos.

La última vez que se hizo un documento CONPES de Juventud era en miles de millones.

Hoy estamos haciendo un pacto de más de 33 billones de pesos para ser invertidos en una década, y que van a traer grandes conquistas colectivas como la educación universitaria pública gratuita, la educación tecnológica y técnica pública gratuita para los estratos 1 2 y 3.

Eso es el 97% de la matrícula pública en Colombia y es una de las grandes conquistas sociales en la historia de nuestro país, si no la más importante en el sector educativo. 

Y se construye con ustedes. Se trabaja con ustedes.

La empezamos en nuestro gobierno porque era una promesa de campaña, pero íbamos nosotros al ritmo de nuestras capacidades fiscales.

Vino la pandemia y la tuvimos que   implementar para evitar la deserción. Y hoy estamos jugados con hacer de esto una política de Estado y por eso la Ley de Inversión Social, que se discute en el Congreso, vamos a darle ese alcance de durabilidad en el tiempo.

Segundo, ustedes han dicho que es muy importante y es muy relevante el tema de empleo.

Y es verdad. La mayor cantidad de desempleo en América Latina está en los jóvenes, lo analizamos hace años, Max.

Jóvenes entre 18 y 28 años son el perfil del desempleado y aún más grave, mujeres entre 18 y 28 años.

Y tenemos que hacer algo rápido, de choque, trascendental, motivador. Y de ahí a que podamos en este pacto materializar ese subsidio del 25% para contratar jóvenes entre 18 y 28 años de edad, que significa pagar el equivalente a la seguridad social y permitirles a los empleadores dinámicamente generar ese empleo nuevo y joven.

Y eso nos tendrá que llevar rápidamente a que estemos por debajo de los niveles pre pandemia en los próximos 7 meses.

Y estamos viendo un sector privado también ávido y participativo en esto.

Ciudadanía juvenil

Tengo también que mencionar otro elemento.

Ustedes han reclamado algo genuino y necesario: la participación política, el estímulo del liderazgo joven en todo el territorio.

Y resulta que en el año 2012 en Colombia sacamos una ley que crea los Consejos Municipales de Juventud; una ley que genera el concepto de ciudadanía juvenil.

Y lo que más deseamos es que los jóvenes puedan ejercerla.

Pero llevábamos 8 años sin que se hiciera una elección de esos Consejos Municipales, que a su vez eligen los departamentales y a su vez eligen el nacional.

Este año y gracias al compromiso también el señor Registrador Nacional del Estado Civil, al nuestro, al de ustedes, de los gobernadores y alcaldes, el próximo 28 de noviembre veremos en las urnas a jóvenes entre 14 y 28 años lanzándose, postulándose y eligiendo a su representante.

Y este es el más importante hito en la historia democrática de Colombia, de una ciudadanía juvenil que quiere participar, que va a elegir a sus representantes, que serán listas cerradas, paritarias y cremalleras.

Y –óiganme esto–, no habrá vencedores ni vencidos, porque el 30% corresponde a las plataformas, el 30% a los partidos, el 30% a las Juntas de Acción Comunal y otro tipo de unidades de representación Juvenil, y tenemos el 10% también para que ellas minorías que no estén dentro de los otros grupos.

Y de esa manera poder mostrar que la juventud en Colombia llegará para aportar con sus propuestas en esta transformación de nuestro país.

Este también es un triunfo colectivo para fortalecer nuestra democracia. Y tenemos todos que hacer de esa elección un gran éxito el próximo 28 de noviembre. Tiene que ser un triunfo de la juventud colombiana.

También muy importante escuchar otra voz que está representada en este pacto y en este CONPES.

Jóvenes Propietarios

Muchos jóvenes han dicho: queremos ser propietarios. Y de pronto nos hemos dado cuenta, en Colombia hemos tenido en estos tres años de Gobierno las mayores ventas históricas de vivienda. Y se han hecho esas ventas históricas con subsidios.

Y resulta que el 41% de sus subsidios están yendo a jóvenes entre 18 y 28 años.

Son jóvenes propietarios; son jóvenes que apuestan por una vivienda digna y que lo que piden y reclaman es tasas cómodas, cuotas de largo plazo, que no sean modificadas.

Pues bien, en este pacto que estamos firmando, estamos haciendo algo transformacional, es la política pública más ambiciosa en la historia de nuestro país para que los jóvenes puedan comprar vivienda, hacerse propietarios y tener un ahorro para el resto de la vida.

Quien antes decía que los jóvenes no compraban vivienda y no tenían esa visión de ahorro de largo plazo, se equivocan, porque los hechos son más contundentes y elocuentes.

Y estamos viendo también en este pacto el acuerdo por la juventud rural. Con Agricultura por Contrato, con créditos, con emprendimiento rural, con un Fondo Emprender que quiere llegar a esa Colombia profunda, con un iNNpulsa que quiere ayudar a acelerar esas iniciativas.

Y con unos Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial que nos permiten también llevar este pacto a ese segmento, a esos lugares, a esos 170 municipios altamente golpeados históricamente por la violencia y golpeados también por la pobreza, que tienen 11.000 veredas y más de 6 millones de colombianos.

Esa también es una transformación que está incluida en este pacto.

Y no puedo dejar de mencionar algo también motivante. Estamos viendo que nace, que empezó el año pasado pero que se consolida, la agenda de juventud del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para tener un ciclo completo de vida.

Y estamos viendo la estrategia Sacúdete –salud, cultura, deporte, tecnología y emprendimiento–, que ha sido liderada también por María Juliana (Ruíz), que ustedes estuvieron ayer con ella; con el apoyo de Carolina Salgado, de Lina (Arbeláez), Juan Sebastián (Arango), y de todos los Ministerios, para que todo el talento de los jóvenes sea el vehículo ideal para generar capital humano, consiente y feliz en el tiempo.

Lo que ustedes han hecho tiene mucho mensaje, tiene para mí una reflexión personal y la tengo que hacer.

Este pacto llega en un momento difícil del país. Tal vez nos hubiéramos podido ahorrar muchas circunstancias, pero no hay que mirar atrás.

En medio de la pandemia, Colombia, con su juventud, le está mostrando al mundo que nuestra juventud es capaz de volcar sus angustias y preocupaciones, y también sus rabias, hacia la construcción del más importante programa de inversiones en la juventud en la historia de nuestro país.

¿Y qué queremos? No que ustedes sean validadores o espectadores, no.

Queremos que ustedes sean los escrutadores de este proceso, que ustedes sean los que le hagan seguimiento a este proceso, y que esta sea la herramienta a partir de la cual, los Consejos de Juventud van a reclamarle a alcaldes y gobernadores y al Gobierno Nacional para cumplirlo en los tiempos que nosotros lo hemos definido.

Ese es el punto más importante de esta construcción colectiva. Porque hoy nace este pacto, y nace para que ustedes sean los garantes de su ejecución.

Y créanme, jóvenes, esta será la mayor motivación para nosotros.

Nuestro gobierno termina el 7 de agosto del 2022, y vamos a cumplir compromiso.

Pero de ahí para adelante está tiene que ser una hoja de ruta y una carta con la que ustedes están exigiendo que cada año, el presupuesto se asigne, y que ustedes lo ayuden a materializar.

Como simple ciudadano, estaré también a su lado en esa causa, porque esta es una conquista de los jóvenes de Colombia.

Y esta es la imagen que lo resume todo. Ustedes, aquí en Pereira, recordando las voces de muchos, las ideas de otros, pero sobre todo validando que el camino de la construcción colectiva está en entendernos y respetarnos en el disenso.

Pero demostrando que somos capaces de lograr consensos, por encima de cualquier diferencia.

Este pacto no es de izquierda, ni es de derecha. Ni siquiera es de centro, es de sentido común, es la materialización de anhelos y es la forma en la que podemos hacer de nuestra juventud recuperar la confianza en lo público, en lo institucional, en darnos cuenta que podemos dialogar, que podemos invertir, que podemos cocrear, codistribuir, coproteger nuestro pensamiento.

Este CONPES –y lo sabe muy bien el señor Max Trejos, que está acá y la representación de la Unesco–, nace en Colombia, pero como me lo decía Max cuando llegaba, se vuelve un referente para otros países de América Latina.

Y ustedes son los protagonistas, los protagonistas de esta historia, que en medio de una sociedad donde hay mucha desinformación, y muchos algoritmos, y muchos prejuicios, fuimos todos capaces de dejarlos a un lado, y cómo lo dice acá, crear este Pacto histórico por la Juventud de Colombia.

Somos hoy todo, los que tenemos que trabajar para que este pacto brille y se haga realidad, y ver a los ministros, a las ministras, a los directores de departamento trabajar con ustedes en más de 490 mesas, donde participaron más de 14.000 jóvenes, es para decir que la conversación no termina aquí.

Ahora vamos a estar haciendo la pedagogía de este CONPES en todo el territorio, con los gobernadores, con los alcaldes, llevándolo también al plano de los planes de desarrollo municipales y departamentales.

Porque ahora esta va a ser la herramienta y la brújula de lo que va a ocurrir el próximo 28 de noviembre.

Yo les quiero decir a los jóvenes de Colombia, me siento feliz de ver que este CONPES tiene derechos humanos, cultura, deporte, emprendimiento, matrícula gratis; tiene subsidio empleo, tiene adicionalmente la participación política, tiene esos incentivos para los que están en las industrias creativas, en la música, en el arte, en la cultura. Y tiene la posibilidad de sembrar una semilla para siempre.

Querido jóvenes:

Gracias por ser los protagonistas de este triunfo de Colombia.

Este no es un triunfo del Presidente Duque, del Gobierno Duque; no es el de una organización juvenil o de otra, no es de una ciudad o de otra.

Este es un triunfo de país. Y este país unido por ese tricolor, amarillo, azul y rojo, es el país que hoy una vez más, se sobrepone a la adversidad y hace una gran apuesta por el futuro para todos.

Muchísimas, muchísimas gracias.

(Fin/agp/jdg/pm/mag/gb/lfg/epr/gta)

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