Palabras Presidente Iván Duque en la sanción de la Ley de Fronteras y la Ley de Política Integral Migratoria

Discurso

Palabras Presidente Iván Duque en la sanción de la Ley de Fronteras y la Ley de Política Integral Migratoria

Leticia , 4/08/2021

 

 

 

Leticia, 4 de agosto de 2021.

La verdad es que este es un momento muy especial por múltiples razones. El primer lugar, porque está la palabra cumplida.

Hicimos una larga campaña presidencial recorriendo distintos lugares de Colombia y siendo uno de los quizás, riesgos que cualquier asesor de campaña hoy en día en el mundo, de tener los temas de migración lejos, o lo que es peor, radicalizados. Nosotros hicimos una campaña hablando de una política migratoria fraterna.

Y que nuestro Gobierno tendría ese deber moral de poner los temas de la migración en la discusión de una construcción de país. Y un país más incluyente, y un país más sensible, de un país mucho más solidario.

Hoy estamos cumpliendo promesas que se edificaron en campaña, cuando le dijimos a Colombia que queríamos darle a nuestro país una ley integral de fronteras que nos permitiera mejorar la agenda desarrollo en los puntos de frontera, que nos permitiera mejorar la coordinación a través de las comisiones binacionales de frontera, que pudiéramos tener estatutos tributarios diferenciados para ciertos aspectos, que pudiéramos movilizar política de registro y de enfrentar los riesgos de apatridia.

Y que lo hiciéramos, sobre la base que esta nación que tanto queremos es una nación que tiene puntos que se encuentran en la geografía por distintas naciones hermanas.

Colombia tiene fronteras con Panamá. Colombia tiene fronteras con una buena parte del Centroamérica, fronteras marítimas. Colombia tiene fronteras con el Brasil, con el Perú, con el Ecuador, por supuesto, con Venezuela.

Somos una nación que interactúa diariamente y no tenía una ley integral de fronteras. Teníamos normas, decretos regados y, quizás, algunos puntos, como dicen, amojonados por la delimitación. Pero nunca una política progresiva sensible y que permitirá integrar todas las áreas de la administración pública.

Hoy cumplimos ese sueño de tener una ley de fronteras construida con el Congreso de la República.

Yo tengo que hacerle hoy un gran reconocimiento también al Congreso, que el Congreso, muchas veces, hay ciudadanos que lo atacan con pretensiones electorales y no reconocen la labor ardua que se adelanta legislando.

Doctor Juan Diego (Gómez, Presidente del Senado), doctora Jennifer (Arias, Presidenta de la Cámara de Representantes), ustedes como presidentes de las corporaciones saben el trabajo que significa para todo un país lograr consensos, y consensos de distintas fuerzas políticas para normas tan importantes.

Doctor Juan David, mi reconocimiento. Doctor Ernesto, doctora Paola, doctor Ardila, también, Santiago. Doctor Lozada, usted que nos acompañó en las votaciones, doctor Guevara, Jennifer, Edward, mi saludo muy especial.

Política integral migratoria

Pero quiero además decir algo. Esta Ley de Fronteras no viene sola. Esta Ley de Fronteras viene con una política integral migratoria.

Yo recuerdo que le planteaba a Carlos Holmes (Ministro de Defensa fallecido), cuando estábamos en los equipos de empalme. Decía Carlos, nosotros tenemos el reto más grande, y es que la crisis migratoria más cruel que va a tener el mundo la vamos a tener en nuestras fronteras, en nuestro territorio, en cuestión de dos años.

Y yo le decía, este es un tema que viene encubado, tristemente encubado. Encubado por la indiferencia de todo un continente, cuando se estaba erosionando las capacidades económicas y sociales en Venezuela, cuando se estaba erosionando la democracia, cuando se estaban destruyendo los poderes libres e independientes y cuando se estaba acabando gota a gota, día a día, minuto a minuto toda la riqueza acumulada de tantas décadas.

Yo recuerdo como, siendo Senador de la República, participé en un debate que llamó en ese momento el entonces Representante a la Cámara Federico Hoyos, donde alertábamos sobre esa crisis migratoria y la gravedad que podría tener.

Recuerdo, inclusive, que aún desde la oposición, o como lo llamaba yo, desde la proposición –porque una cosa es la oposición hirsuta y otra cosa la oposición que propone–, recuerdo que cuando se presentó ese hecho doloroso de colombianos que hayan impulsado desde territorio venezolano, marcándole sus casas, recordándole los episodios más terribles de la historia de la humanidad en cuanto a xenofobia, ahí estuvimos para construir unidad de patria y expresar nuestros sentimientos.

Y, recuerdo, además, que desde ese momento y en la campaña propusimos un estatuto de protección temporal que pudiera ir de la mano con un estatuto migratorio integral.

Hoy nosotros le mostramos al mundo que no se tiene que ser un país rico para tener una política migratoria fraterna, que no se tiene que ser una súper potencia para mostrarle al mundo que la migración necesita ser vista de manera distinta, que no se necesita tener unas estructuras avasalladoras administrativas para poder lograr la certificación, la normalización, el registro a partir de tecnología de ciento de miles de migrantes.

Colombia ha demostrado que se puede manejar esto de una manera distinta y constructiva.

Los 200 del sueño integracionista de Bolívar

Y que mientras en muchos lugares del mundo la xenofobia es utilizada como discurso electoral y electorero. Y mientras muchos quieren aislar territorios y separarlos a través de grandes bloques de infraestructura, nosotros estamos demostrando que podemos entender que la migración bien manejada puede traer efectos positivos en materia de desarrollo económico y social.

Pero, además, hay un elemento indeleble. Y es que este año 2021 estamos conmemorando 200 años de ese sueño integracionista que se vio plasmado en la Constitución de Cúcuta, la Constitución de la gran Colombia, la que recogía el verdadero sueño de Bolívar, la que hablaba de la separación de poderes, la que hablaba de la división del poder, de la que construía un anhelo republicano.

¿Qué después se vio troncada por factores Políticos? Sí. Pero los lazos labrados por el Libertador son lazos de hermandad que perduran hoy más que nunca.

Y que también nos permite recordar aquellos momentos aciagos, donde millones de colombianos cruzaron la frontera y llegaban después a Maracaibo o la misma Caracas buscando oportunidades y fueron recibidos con los brazos abiertos.

Hoy es el momento, también, de recordar esos momentos para entender que hoy son muchos los hermanos y hermanas de Venezuela que huyen con frío en los huesos, con desazón en el alma, con tristeza y que han llegado a nuestro país buscando esperanza y construir una nueva forma de vida.

Nosotros decidimos sacar adelante el estatuto de protección temporal, no de manera improvisada, no buscando aplausos, sino que fue un proceso gradual que empezó con un documento (del Consejo Nacional de Política Económica y Social) CONPES finalizando el año 2018.

Y que estuvo cimentada en una conferencia internacional organizada en la Asamblea General de la (Organización de la Naciones Unidas) ONU, en septiembre del 2018, tan solo un mes después de haber llegado nosotros a la casa de Nariño, que fue llevado a la Asamblea de la Organización de Estados Americanos en junio del año 2019, que convocó a los organismos multilaterales, muchos presentes hoy.

Y que empezó con un gesto que lo queremos hacer cada vez más preclaro, y era otorgar la Nacionalidad colombiana a decenas de miles de niños, hijos de venezolanos que estaban en nuestro territorio y no tenían el registro civil, en lo que se conoce como el grave riesgo de apátrida.

A ellos le dimos la nacionalidad colombiana, porque seguimos entendiendo, también, ese sueño verdadero de la integración. Pero, además, el gesto más noble de humanidad que es existir, tener un Registro, el derecho a la personalidad y al nombre.

El Estatuto de Protección Temporal

Y hemos decidido tomar el paso más complejo, el más difícil, regularizar 1,8 millones de venezolanos que están en nuestro País.

Y lo hacemos pensando en ellos. Pero, también, pensando en los colombianos, porque con el TPS, con el Estatuto de Protección Temporal, lo que estamos logrando es que esos hermanos y hermanas bolivarianos, cuando son contratados en Colombia, no les paguen por debajo de la mesa, por debajo de lo que se gana un colombiano, sino que se nivele la cancha con transparencia.

Y que no hagan parte de redes de tráfico de documentos para que les entreguen con células y después los recluten al servicio de una u otra causa, sino que tengan la certeza que pueden estar tranquilos en Colombia, trabajar en Colombia sin que los estén manoseando políticamente.

Y también entraña deberes, porque esos migrantes que son recibidos con afecto, también se comprometen a cumplir la ley colombiana.

Y el hecho de entregar este reconocimiento de protección temporal implica que cualquier acto contrario a la ley, es identificada la persona y tendrá todas las máximas sanciones migratorias, penales y civiles en nuestro territorio, porque, desafortunadamente, cuando no se tenía el registro, muchas personas que eran capturadas, aún en flagrancia, en actos delictivos, al no tener identificación terminaban, después, liberados por los jueces. Sencillamente, por alguna falta de procedimiento o por no poder certificar el nombre de la persona que era presuntamente culpable del delito.

Este estatuto marcha, y marcha gracias a un gran equipo. Yo quiero, hoy, hacerle un reconocimiento muy especial, también, a la doctora María Paula Correa, Jefe de Gabinete de la Casa de Nariño, que ha trabajado día a día en este proceso.

Agradecerle a Lucas Gómez, Gerente de Fronteras, que está con nosotros. Y, muy especialmente, agradecerle a Juan Francisco Espinosa y todo el equipo de Migración Colombia, porque a hoy ya tenemos más de 1,2 millones de venezolanos que han hecho el prerregistro en línea para recibir su tarjeta del Estatuto de Protección Temporal. No hay un precedente así en América Latina.

Y eso no sería posible sin la (Organización Internacional para las Migraciones) OIM, Ana; ni sería posible sin el trabajo de (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados) ACNUR, Josef; ni sería posible sin el apoyo, también, de Canadá, de (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo) USAID, Larry; de tantas agencias, la Unión Europea, que entendieron el paso que estaba dando Colombia.

Hoy, esa política migratoria está solidificada, también, con este estatuto integral. Y quiero agradecerles a los miembros del Congreso.

Doctor Juan David, muchas gracias; doctor Ardila, gracias; Ana Paola, Ernesto, Carlos, Álvaro, doctor Lozada, doctor Santiago, a Jennifer, agradecerle también a Juan Diego, porque el Congreso se despojó de consideraciones partidistas y coyunturales y decidió ensamblar toda la normatividad migratoria para respaldar estos procesos.

Facilitar la homologación de títulos, facilitar la entrega del registro, facilitar los servicios consulares y permitir que el estatuto, como política, esté cimentado en ese gran marco normativo.

El apoyo internacional

Este es el proceso de un país que le muestra al mundo que se pueden hacer las cosas distintas. Pero, también, es un llamado al mundo, porque hemos tenido que pasar por muchas mesas de donantes, donde se hacen muchos compromisos y se hablan de grandes sumas de dinero, pero no necesariamente se mueven con la misma velocidad el compromiso y el desembolso de los recursos.

Nuestra actitud nunca ha sido mendicante y nunca lo será, porque si bien es cierto que hacemos el llamado a la comunidad internacional para apoyar con recursos, también somos lo suficientemente sinceros para decir que nuestro país invierte más de 1.000 millones de dólares por año en atención de una situación de esta envergadura.

Recursos que son aprobados en el Presupuesto Nacional que son girados y ejecutados a través de nuestras agencias.

Y que el llamado que le hacemos al mundo es sencillamente para que haya un trato de equidad frente a la crisis migratoria más grande que vive el planeta.

Y las cifras más elocuentes sobre esto las enunciaba la propia Institución Brooklyn en los Estados Unidos, donde mostraba que lo que invierte la comunidad donante mundial en una crisis migratoria como la de Siria son más de 3.000 dólares por migrante, que la situación que se ha presentado en Sudán es de alrededor de 1.600 dólares por migrante y la que se vive en nuestra América no llega a 300 dólares por migrante.

Sabemos que la pandemia afecta las finanzas, sin duda. No se trata de un reproche ni mucho menos de una recriminación. Pero si de un llamado a la conciencia, porque hoy la crisis migratoria venezolana es la más grande que vive el mundo. Y necesitamos movilizar más recursos.

Y cuando hicimos el llamado en su momento en el Estatuto Protección Temporal era para que lo hiciéramos con otros países y ese nivel de coordinación se demoraba y se demoraba.

Y por eso nosotros tomamos la decisión valiente y sincera, pero de compromiso para obrar primero.

Y nos llena de orgullo ver que, inclusive, como un país como los Estados Unidos dio también el paso dando el Estatuto de Protección Temporal a cerca de 400 mil venezolanos.

Sé que Canadá ha tomado, también, la decisión, también, de evaluar estas medidas y se ha acogido a muchos de ellos.

Hemos escuchado la voluntad del Presidente Guillermo Lasso en el Ecuador. Pero necesitamos una mayor capacidad de coordinación para que este proceso sea generalizado en todo el Continente.

Con todo esto, decía en alguna ocasión el General (Francisco de Paula) Santander que las leyes son importantes en la medida que son intérpretes de las fuerzas de la historia que inciden cotidianamente en la interacción humana.

Leyes sancionadas

Hoy estamos sancionando dos Leyes importantes: una que se refiere a las Fronteras porque estas crisis se sienten con más dureza en las fronteras, porque es en las fronteras, donde vemos hoy la mayor presión sobre el sistema hospitalario o sobre el sistema laboral o sobre el sistema sanitario integral o sobre la atención nutricional.

Darles estas herramientas a las fronteras es vital y darle a la migración un estatuto que cubra todos los eslabones es, también, una forma donde Colombia le muestra al mundo que esta no es la agenda solamente del Presidente, ni del Gabinete, ni de las agencias, es una agenda de país que genera consensos en el Congreso.

Y que muestra que mientras en muchos congresos del mundo existen las fracturas entre los extremistas que persiguen a los migrantes y quienes tratan de buscar soluciones, en muchos casos tímidas, aquí hay un Congreso que levanta su voz vigorosa para decir que, también, está unido para atender esta situación.

Por eso, me siento honrado como Presidente de que, en este punto de nuestra geografía, de este punto hermoso de nuestra geografía, donde está la triple frontera, donde Colombia, Brasil y el Perú comparten realidades y destinos, estemos firmando estas leyes tan importantes.

Y yo quiero aprovechar para decir algo Gobernador y apreciado Alcalde. Esta ciudad ha sido una muestra de resiliencia y este departamento también.

Yo sé que cuando me hagan la referencia histórica, usted se dará cuenta de que he sido el Presidente que más ha visitado el Amazonas.

Y lo he visitado con proyectos como el que estamos haciendo entre la conexión de Leticia y Tarapacá, o como el que lo hicimos terminando el Aeropuerto Vásquez Cobo, o como los que estamos desarrollando con la comunidad indígena de Ronda, o extendiendo, Ministro (de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo) Correa, también, las áreas protegidas en el departamento.

Hoy estamos acá. Y yo quiero decir que los momentos más duros al comienzo de la pandemia se vivieron aquí, con incertidumbre, con dolor, sin saber que iba a pasar con la vacunación.

Y aquí hemos logrado, no solamente, la mayor capacidad de pruebas generalizadas, sino la mayor vacunación. Y se ha denominado con muchísimos bríos y, además, con gallardía, como un departamento bioseguro.

Y me ilusiona dar este mensaje también. Y yo quiero que todo el país y a los amigos de los medios de comunicación que están hoy con nosotros que, también, transmitamos este mensaje, porque este ha sido un departamento que ha vivido del turismo, que vive del turismo y que necesita decirle con tranquilidad a los colombianos, vengan, vamos a Leticia, vamos al Amazonas que tiene hoy todos los protocolos de bioseguridad, todos los protocolos de cuidado en distintas industrias y además un programa de vacunación que ha sido exitoso.

Cada turista que pisa este territorio, y que hoy lo hace con un gran sentido de responsabilidad ambiental, está dejándole a esta economía la posibilidad de retornar a donde estaba en niveles pre pandémicos, donde habíamos registrado en 2019 el mayor número de visitantes en la historia de este departamento.

Así que ese mensaje también lo envío. Y el mensaje a toda Colombia, dos leyes, la Ley de Fronteras y el Estatuto Migratorio, muestra ante el mundo lo grande que es Colombia.

Muchísimas gracias.

(Fin/gbf/dlg/vcz/ccm/zia/mpp/gaj)

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