Palabras del Presidente Iván Duque en la Cena oficial en la Casa Azul, sede de Gobierno de Corea

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la Cena oficial en la Casa Azul, sede de Gobierno de Corea

Seúl, Corea , 25/08/2021

Foto: Presidencia de la República

Presidente Iván Duque

Seúl, Corea del Sur, 25 de agosto de 2021.

Un saludo a todos.

Presidente (de Corea del Sur) Moon (Jae-in), yo quisiera expresar que es en los momentos más difíciles cuando se forjan las relaciones más duraderas.

Nuestras naciones han pasado por momentos complejos a lo largo de su historia, pero nos hemos encontrado y no ha sido coincidencia.

En 1950, nuestro Presidente Laureano Gómez, salió rápidamente a apoyar la democracia, las instituciones libres y la economía de mercado cuando la República de Corea se vio amenazada.

Desde ese momento, más de 5 mil jóvenes fueron convocados para la creación del Batallón Colombia. Hoy nos acompañan dos de esos jóvenes que fueron llamados en 1950 a defender a una nación hermana en una tierra desconocida, pero que emprendieron un camino motivados, para una relación larga y duradera, donde lo más emblemático de ellos fue que estuvieron dispuestos a dar su vida por defender los valores que, desde entonces, nos unen como naciones.

A nosotros nos motiva de esa historia muchísimas cosas, pero, además, se han tejido relaciones indisolubles.

Hace unos años tuve la ocasión de conocer a un nieto de un hijo adoptivo, de un soldado colombiano, un soldado que llegó a esta tierra y vio cómo un niño coreano perdió a su padre y a su madre y le salvó la vida, y antes de regresar a Colombia solicitó poderlo adoptar, fue adoptado ese niño, fue llevado a Colombia, constituyó su familia y hoy tiene una larga descendencia.

Quien fuera su padre adoptivo ya falleció y también ese niño falleció el año pasado.

Pero quedó para siempre en nuestro territorio colombiano una familia colombo-coreana.

Esas historias nos tocan las fibras más profundas de nuestra humanidad, y esos 200 hombres que entregaron su vida en este territorio, nunca se imaginaron que iban a ser los pioneros y los forjadores de una relación, que 70 años después, estamos conmemorando en una noche maravillosa como esta.

Hoy más que nunca les rendimos homenaje a todos ellos que vinieron a defender las instituciones, que vinieron a defender la democracia y la libertad.

Y así como fuimos hermanos y aliados enfrentando las adversidades de la guerra, hoy somos hermanos y aliados en el desarrollo, en la transformación industrial, en la creatividad, en la innovación, en la ciencia, la tecnología y la salud.

Presidente Moon, cuando llegó esta pandemia nosotros nos vimos muy golpeados, tuvimos que tomar decisiones en medio de la incertidumbre, no sabíamos la certeza de poder ver cerca el desarrollo de una vacuna y nuestra única esperanza era adquirir pruebas, hisopos, reactivos, tener ventiladores y tener, también, la transferencia de las mejores prácticas.

En esos momentos lo llamé, Presidente, y usted me contestó con una amplia generosidad. Gracias a su colaboración llegaron reactivos e hisopos y pruebas en el momento indicado, llegaron ventiladores, pero, sobre todo, llegaron sus lecciones, sus experiencias de cómo hacer aislamiento y cómo hacer prevención.

Esos gestos, para nosotros, fueron determinantes en la primera etapa de la pandemia. Ustedes son hoy un referente mundial en el manejo de una situación como esta. Nosotros hemos aprendido de ustedes y recibimos la cooperación.

Hoy los dos avanzamos en la vacunación masiva y en la reactivación segura, y yo nunca olvidaré ese gesto, como en un momento tan decisivo para nosotros, estuvo la voz del Presidente Moon y todo el Gobierno de la República de Corea a nuestro lado.

Hoy más que nunca lo agradecemos y hoy también, Presidente Moon, con esta visita, quiero dejar marcado un antes y un después en nuestra relación, porque la estamos llevando a una nueva etapa; el primer acuerdo de cooperación en salud que firma Corea con un país en medio de esta coyuntura, el acuerdo de repatriación de veteranos, el acuerdo de ciencia y tecnología, el acuerdo de desarrollo sostenible, la posibilidad de aumentar la inversión y el comercio, y, sobre todo, ver el ímpetu y las ganas de construir en las industrias creativas, también, una hermandad para los mercados de Latinoamérica y de Asia.

Toda esta enumeración de acuerdos sellados hoy, nos permiten decir con orgullo que Colombia, una vez más, se siente una nación hermana de Corea y, en medio de esa hermandad, queremos que Corea siempre vea a Colombia como la puerta de oro en América Latina.

Mi gratitud a usted, a su equipo y a toda esta bella nación.

Presidente Moon: ¡Que viva la República de Corea! ¡Que viva la República de Colombia! y que se forje siempre, con esperanza y con progreso, esta bella hermandad de nuestras naciones.

Muchísimas gracias y salud Presidente.

(fin/jpb/epr/for)

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