Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la sanción de la Ley de Delitos Ambientales

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la sanción de la Ley de Delitos Ambientales

Leticia, Amazonas , 4/08/2021

 

 

 

Leticia, Amazonas, 4 de agosto de 2021.

Yo quiero compartirles a ustedes unas reflexiones hoy.

La primera, es que si hay en Colombia alguien que tenga duda de que en Colombia se pueden lograr consensos, aquí tienen su respuesta.

¡Aquí tienen su respuesta!

Y lo segundo, es una reflexión más profunda. Y, es, en alguna ocasión Isaac Newton decía que siempre se miraba más alto, y más lejos cuando se construía sobre hombros de gigantes.

La política ambiental de Colombia no es flor de un día, no es algo que empezó hace un año, ni dos, ni tres, ni quince, ni veinte.

Ha sido un proceso evolutivo. De muchas personas aguerridas, de muchas personas que han tenido gran entrega y abnegación, y que han trato siempre de poner el tema en la agenda nacional, de sembrarlo en el corazón de los ciudadanos y en la conciencia colectiva.

Y, hoy puedo recordar esa frase que decía que no hay nada más importante que una idea a la que le ha llegado su momento.

No hay desarrollo sin medio ambiente

Los señores embajadores que nos acompañan hoy acá, les quiero hacer esta reflexión, porque yo recuerdo, por ejemplo, cómo por allá en 1972, cuando se convocó la primera gran Cumbre de Desarrollo Sostenible, y llegaban las voces de personas tan elocuentes como Gro Harlem Brundtland, quien era uno de los grandes líderes y además ex primera ministra de Noruega, que además estuvo al frente de la OMS.

Gro Harlem Brundtland ponía la discusión y decía: acabemos esa conversación donde desarrollo y ambiente son antagonistas. No existe desarrollo si no está el medio ambiente de la mano de esa visión de desarrollo.

Y esa conversación empezó a darse de forma universal en 1972, después de que muchos de los países más importantes en términos económicos no tenían esa discusión en su corazón o por lo menos no en su agenda de desarrollo.

Y siempre la discusión era que lo ambiental era un costo, era como una especie de obstáculo en la discusión.

En 1972 se empezó a dar ese cambio, y en nuestro país, un ex presidente como Misael Pastrana Borrero, esa conversación traerla al país y empezar a modernizar la legislación en nuestro país para proteger –¡proteger!– el medio ambiente.

Origen de las políticas en Colombia

De 1972 a 1992, en 20 años terminan ocurriendo otras cosas fascinantes en el país.

Teníamos políticas importantes, centros de investigación, sin duda. Teníamos instituciones como el Inderena, que trabajaba estos temas. Teníamos también instituciones a nivel local, teníamos expertos en las universidades.

Pero es en los años 90 y después de la Constitución del 91, donde nosotros, por primera vez, incluimos en nuestra carta política una carta de derechos ambientales. No la teníamos.

Y se crea el Ministerio de Medio Ambiente, que estuvo a cargo del doctor Manuel Rodríguez, y Colombia llega a la Cumbre de Río de Janeiro, en 1992, y empezamos ya a madurar aún más los conceptos y entender que desarrollo sostenible tiene que ser una herramienta vital en la construcción de una sociedad.

¿Y qué ha pasado después del 92?

Que se ha ido construyendo sobre hombros de gigantes. Después de las labores que adelantó Manuel y de la visión de crear un Sistema Nacional Ambiental, el que se conoce como el SINA, el SINA 1, el SINA 2, aparecieron figuras muy notables en el país.

Los nombres de José Vicente Mogollón, los nombres de Eduardo Verano de la Rosa, los nombres de Juan Mayr y muchos otros ministros, fueron importantes porque ellos empezaron a sembrar la semilla de una tecnocracia ambiental en el país, con visión de Estado y donde salieron muchas de las personas que hoy nos acompañen.

Fabio Arjona, hoy Director de Conservation International en Colombia, fue Viceministro de Eduardo Verano en esos albores del Ministerio.

Gonzalo (Andrade) en ese momento empezaba a participar activamente ya con la institucionalidad pública a todo nivel desde la Universidad Nacional, y Brigitte (Baptiste, Rectora de la Universidad EAN) también estaba en ese momento empezando su labor como investigadora, que después la llevó a los peldaños tan importantes como dirigir el Instituto Humboldt, en una gran red de estudios, donde, querida Luzma (Luz Marina Mantilla), está también Sinchi.

Centros que se fueron creando desde ese momento, institucionalidad, y tecnocracia, sin importar los colores políticos.

Después tenemos también que abonar que fue tal el nivel de institucionalidad y vigor con el que se estaba creando, y aunque no tenía un espacio presupuestal grande, sí tenía muchos bríos.

Y Colombia empezó a participar activamente en discusiones que ya tenían que ver, específicamente, con los desarrollos del Acuerdo de Montreal, por ejemplo, donde estaba presente también la voz de uno de los más importantes científicos latinoamericanos y que, además, alcanzó a ser Premio Nobel de Química. Y donde después vinieron los desarrollos hacia una acción climática mundial.

Las discusiones posteriores en Kioto, los negociadores ambientales que se formaron, donde también está usted, ‘Vice’ (de Ambiente, Francisco) Cruz, en esa tecnocracia que se estaba creando.

Y en estos años lo importante ya es trascender.

¿Y trascender qué significa? Que a las ideas les han llegado sus momentos.

Tristemente, el momento no ha llegado por el lado positivo. Ha llegado porque nuestro planeta está en riesgo.

Y las voces de la academia y la intelectualidad ambiental hablan hoy de la era del antropoceno. De una era donde el ser humano está más que nunca conectado con lo ambiental, y donde sus acciones u omisiones pueden traer retrocesos irreparables.

El mundo está emitiendo hoy, señores y señoras, 51.000 millones de toneladas de dióxido de carbono o gases de efecto invernadero al año y hasta ahora la acción mundial para enfrentar este fenómeno ha sido reducir el número de emisiones.

Pero para efectos prácticos, y quizás recreando como lo planteaba el propio Bill Gates en su libro de acción climática, es como si tenemos una bañera, una tina y esa tina tiene la llave del agua que está botando agua, y sencillamente lo que hemos hecho es ir cerrándola de a poquitos para que no caiga un chorro torrencial, sino un chorrito. O un chorro.

Y, aun así, lo que hemos ganado es hasta ahora aplazar el problema.

Es decir, la tina se va a demorar tal vez un poco más en llenarse, pero se va a llenar.

Y si no hay una acción integrada, todo lo que hagamos y todo lo que declaremos pues sencillamente será ganar tiempo frente a una tragedia irreparable.

Entonces el mensaje no es solamente seguir enfrentando estos temas en discusiones diplomáticas y de salón, y una conferencia aquí y de una conferencia allá, y un protocolo más y una declaración más, sino que estamos en un momento crucial de la historia donde ya las acciones no pueden ser tímidas, tienen que ser decisivas.

Y entonces ahí la pregunta ¿Qué hace Colombia en este momento? ¿Cuál es el rol de Colombia en este entorno internacional?

¿Por qué Colombia?

¿Por qué Colombia? No es porque el problema sea grande. No es porque, bueno el problema es tan grande que todos tenemos que hacer algo, no. Es porque hay algo en la identidad colombiana que muchas veces se nos olvida. Es que Colombia es biodiversidad. Es muy lindo nuestro tricolor. Amarillo, azul y rojo.

Y de hecho una de mis hijas, mi hija mayor, Luciana, que tiene una gran sensibilidad ambiental, el otro me decía: bueno, si empezamos a mezclar ese amarillo con el azul, pues nos va a dar a nosotros un verde. Pero si le agregamos un poquito de ese rojo, tal vez se nos salga un verde aún más oscuro.

Y Colombia hoy, apreciados amigos, es un país que tan solo representa el 0.6% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Solamente el 0.6%.

Pero es uno de los 20 países más amenazados del planeta por los efectos del cambio climático.

Y esos efectos se ven en el deterioro de nuestra corteza, en la parte alta de nuestros grandes nevados; se ve en el aumento del nivel del mar, se ve en el aumento de temperaturas, que también nos pasa la cuenta de cobro con enfermedades transmisibles; se ve también en el deterioro de capacidad productiva de muchos suelos.

Y entonces, aunque seamos el 0.6 %, nuestro llamado a la acción planetaria tiene que estar legitimado por lo que somos como nación.

Porque, además, el 50% de nuestro territorio es selva tropical húmeda.

Y que, aunque solamente tengamos el 6% del bioma amazónico, ese 6% equivale al 35% de nuestro territorio.

Eso es muy importante en nuestra identidad como país.

Pero adicional a eso, nosotros tenemos –y oigámoslo con esa claridad– más del 50% de los ecosistemas de alta montaña del planeta, de los páramos del mundo.

Y estamos en Leticia y tal vez el Páramo de Sumapaz lo veamos muy lejos. Tal vez Chingaza lo veamos aún más lejos y Santurbán lo veamos aún más lejos desde aquí.

Pero son ecosistemas que se hablan. Son ecosistemas cuya participación en los ciclos de agua determinan nuestro destino como nación.

Y nadie, ¡nadie!, ningún colombiano puede ser indiferente a eso.

Tenemos, apreciado Orlando (Molano, Director de Parques Nacionales Naturales) –por eso estoy orgulloso además de tener esta camisa puesta hoy, que es la de nuestros guardaparques–, tenemos 57 parques nacionales y estamos con alrededor de 59 –incluyéndoles dos áreas que estarán prontas a ser determinadas como tales–, cuya área es quizás tan grande como el Ecuador.

Lo que nosotros tenemos en parques nacionales de Colombia es casi tan grande como el Ecuador.

Y tenemos la segunda mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado después del Brasil. Somos el segundo país más biodiverso por kilómetro cuadrado en el planeta.

Entonces nuestras acciones no son cualquier cosa.

Tenemos que hablar, como dirían los griegos, con auctoritas. Y la auctoritas no es hablar duro, es hablar con causa.

Mensaje hacia Glasgow

Y por eso, de cara a lo que será la Cumbre de Glasgow, este año, siendo un país con el 0.6% de las emisiones de gases de efecto invernadero, estamos llegando a Glasgow con un mensaje y es que vamos a ponernos todos como país la tarea.

Y por eso, de cara a lo que será la Cumbre de Glasgow este año, siendo un país con el 0.6% de las emisiones de gases efecto invernadero, estamos llegando a Glasgow con un mensaje y es que vamos a ponernos todos, como país, la tarea de reducir nuestras emisiones en un 51% para el año 2030.

Y si lo hace un país que solamente representa el 0.6% de esas emisiones, lo tienen que hacer los grandes emisores también.

Y hacerlo, no declarativo, porque esto no es para la galería, esto no es para la tribuna; es un propósito nacional.

Ley de acción climática

Y por eso también le he dicho al Ministro (de Ambiente) Carlos Correa que nosotros queremos llegar al Congreso –y de una vez lo comprometo, doctor Juan Carlos, a invitarlo a esto– para que esas metas de país estén respaldadas con una ley de acción climática, que comprometa a todo el país, a todos los gobernadores, a todos los alcaldes, al sector privado, a todos los sectores, porque ese es un gran propósito colombiano ante los ojos del mundo, y lo tenemos que sacar adelante.

Que tenemos que llegar con la idea de la carbono neutralidad al año 2050.

Y como digo, esto no es declarativo, esto no pasa porque, Larry (Sacks, Director de Usaid en Colombia), obviamente esto es simplemente porque sea bacano, no. Nos toca es hacerlo de forma práctica y hay cosas importantes que están ocurriendo en Colombia.

Una de ellas, la transición energética.

Transición energética

Si hay un tema que es determinante en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, es la transición energética.

Y Colombia está pasando el 0.2% de capacidad instalada, en términos de 35 mw, a entregar más de 2.250 en agosto del año 2022 y dejar más de 4.800 megas para ser construidos en los próximos años.

Ahí Colombia está liderando la transición energética de América Latina.

Y lo segundo, sacamos adelante la Ley de vehículos eléctricos, de Movilidad Limpia.

Y nuestra meta era tener 6.000 vehículos eléctricos rodando en Colombia para agosto del 2022 y vamos a superar esa meta en este año.

Y aún en momentos de pandemia han seguido vendiéndose esos vehículos, porque hay un compromiso de la ciudadanía, que tenemos que aprovechar con los incentivos que son.

Tercero, hablamos de Economía Circular, de incorporar en todo el país el concepto de Economía Circular, producir conservando y conservar produciendo.

Y eso también implica la acción individual, qué hago como individuo. Las tres R: reducir, reciclar, reutilizar. Y que en todas las industrias haya un pacto intrínseco con esa protección del ambiente.

Por eso hemos firmado en este gobierno acuerdos de cero deforestación con el sector palmicultor, estamos firmándolo también por el sector de formalización ganadera y con muchos otros más.

Pero necesitamos que haya una conciencia nacional al respecto y por eso también estamos invirtiendo en la educación ambiental para que esto parta desde la edad más tierna de un niño y esté sembrado en la conciencia colectiva de una nación.

Deforestación

Y hemos dando pasos también muy importantes en lo que tiene que ver con la lucha contra de la deforestación.

La deforestación ha sido un cáncer. La deforestación duele, porque duele ver morir un bosque de nuestro país.

¿Y qué hemos tratado de hacer en estos tres años de gobierno?

Primero, en la Política de Seguridad Nacional poner la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas estratégicos en la línea central de la acción, también, de nuestra Fuerza Pública.

Lanzamos la campaña Artemisa para hacer presencia y para proteger nuestros parques, apreciado Orlando.

Porque gran parte de esa deforestación, ha estado en nuestros parques nacionales y no lo podemos permitir.

Y por eso nosotros llegaremos a Glasgow, también, con esa ambición de decir: llegar al 2030 con cero deforestación. 

Combinar la zanahoria y el garrote

Y lo valida esta norma que acabamos de sancionar, porque es combinar la zanahoria y el garrote.

¿Cuál es la zanahoria? Los Contratos de Conservación Natural, fortalecer los ciclos de protección, incluir a las comunidades ancestrales, tener más familias en esquemas de lo que nosotros llamamos Pagos por Servicios Ambientales, adelantar la campaña para sembrar 180 millones de árboles, que la lanzamos con el Foro Económico Mundial, y que estaremos llegando, a diciembre de este año, a 125 millones de árboles sembrados, y a esos 180 para agosto del año 2022.

Pero no parar ahí. Necesitamos que esto sea política de Estado, para estar sembrado y recuperando áreas en el territorio.

Y que todos podamos contribuir a eso. Pero, además, contribuir desde un enfoque de mercado y por eso, este año, como parte también de la zanahoria, está la herramienta de tener un mercado de carbono consolidado en Colombia. 

Que empecemos con los esquemas voluntarios y después con los esquemas financieros homologados internacionalmente.

Pero también la drasticidad. Porque es que un árbol es un ser vivo y es parte de nuestra sociedad, como un elemento, también, determinante de nuestro destino. 

Y por eso cuando estamos hablando de deforestación en nuestras selvas, estamos hablando de ecocidios.

Y esta ley que acabamos de sancionar, no solamente condena y sanciona la deforestación, sino que, además, acaba con esa figura de ser un delito excarcelable.

Y pone además otro elemento: el que la financie y la patrocine tiene una pena más drástica. 

Y estamos enfrentando el tráfico de fauna silvestre y también la apropiación ilegal de tierras en territorios estratégicos y también la apropiación ilegal de baldíos, que tendremos que precisar, por supuesto, en la reglamentación, para que esa reglamentación no tenga rendija de duda de lo que se quiere lograr.

Y algo también trascendental. Le estamos dando herramientas de judicialización a la Fiscalía.

Todo esto hace parte de ese esquema de protección.

Pero no es solamente eso.

Técnica para sembrar árboles

Hoy más que nunca tenemos que tener esa cultura de innovar para sembrar y proteger.

Y yo les quiero mostrar algo. Me tiene la coquita aquí con las semillas, ‘Vice’ Cruz. ¿La tiene ahí? Hágamela llegar, que quiero mostrarles esto.

Esto es un experimento que estamos desarrollando.

Aquí en esta capsula de arcilla hay tres semillas. Y lo que queremos es experimentar con ellas para hacer siembra masiva de árboles en ciertos territorios del país, donde se lancen con precisión a un mínimo de altura, y por esta vía poder llegar, de ser exitoso el experimento, a sembrar más de 30 millones de árboles.

Como me decían ahora, Presidente, pero no lo anuncie. No cuente eso porque, porque qué tal que todavía no nos funcione el experimento.

No. Hay que mostrarlo. Porque si no nos funciona en la primera, nos funcionará en la segunda o en la tercera, pero nos tienen que funcionar estos esfuerzos de la innovación aplicada al medio ambiente en nuestro país.

Ese es también un deber moral que nosotros tenemos.

Biodiverciudades

Y tenemos también que dar otros pasos adicionales.

Lograr esta ley de acción climática tiene que ser fundamental. Incluir al sector privado en todo esto, tener la formación, unir a la ciencia.

Y sobre todo unirnos todos, porque hay una idea que nosotros lazamos que son las biodiverciudades. Ciudades que nacen, crecen, se forman y prosperan protegiendo la biodiversidad.

Yo se lo dije al señor Alcalde de Leticia (Jorge Luis Mendoza). Leticia, tiene que ser por definición una biodiverciudad.

Barranquilla, donde hemos estado en tantas ocasiones, que tiene al frente del Parque Isla de Salamanca, tiene que ser una biodiverciudad.

Bogotá, que tiene además los páramos más bellos al lado, tiene que ser una biodiverciudad. No hay una sola ciudad de Colombia que pueda decir que no es una biodiverciudad.

Y estamos lanzando esta campaña, con el Foro Económico Mundial, para tener indicadores y un índice que muestre cómo las ciudades pueden manejar todos los recursos en función de este gran propósito.

Y eso para mí como Presidente es realmente emocionante, porque creo que esto es algo que une a Colombia.

Proteger esto no es de izquierda o de derecha; proteger esto es de sentido de responsabilidad con nosotros y con las generaciones que vienen.

Porque este planeta no lo recibimos por herencia. Nos lo prestaron para nosotros después entregárselo a nuestros hijos y a nuestros nietos.

La protección de nuestros corales, la protección de nuestros ecosistemas en todo el país es un deber moral.

Reconocimiento a MinAmbiente

Y yo quiero hoy de verdad hacerle un gran reconocimiento al señor Ministro de Medio Ambiente, al doctor Carlos Correa.  Un hombre comprometido con esta causa con quien trabajamos todos los días.

Acaba de hacer una brillante gestión en el Reino Unido, de cara a la Cumbre de Glasgow.

Tuvimos la oportunidad de hablar con el ex secretario (de Estado de EE.UU.) John Kerry la semana pasada y ver cómo ven a Colombia con una nación que tiene este compromiso más allá de cualquier diferencia.

No es el Presidente Duque, no es el Ministerio; es Colombia la que está siendo vista como un país que está ejerciendo este liderazgo.

Ministro, gracias. Gracias por esa entrega.

‘Vice’ Cruz, mi reconocimiento también a usted. Usted es un camellador que además ha creído en esto.

Y yo lo debo decir, para mí fue muy honroso los primeros años de Gobierno, cuando usted estaba de Secretario de Ambiente en la ciudad de Bogotá como íbamos trabajando.

Y de hecho hay un proyecto muy lindo que vamos a inaugurar antes de terminar este año, que son las Vías Verdes de Colombia. Que empezamos con el primer caso en una de los ferrocarriles que ya estaban en desuso.

Los vamos a convertir es en un gran sendero para bicicletas, de más de 50 kilómetros, donde van a poder estar ciclistas aficionados, inclusive ciclistas profesionales, sin tener que estar con el riesgo de los camiones al lado.

Y lo van a poder hacer conviviendo con ecosistemas en nuestro país, una forma también de incentivar el transporte limpio.

Agradecerle también a nuestra Viceministra de Defensa, la doctora (Sandra) Álzate, porque ha estado muy encima de estos temas.

Agradecerle al ‘Vice’ (de Relaciones Exteriores) Francisco Javier) Echeverri, que también esta acá.

Y yo tengo que decir que también les rindo un homenaje desde el alma a nuestra Fuerza Pública, mi general (Sergio) Tafur. A todos los soldados y policías de nuestro país, hombres y mujeres, que en todas estas operaciones le han puesto a esto amor.

Y Artemisa, esa diosa de la naturaleza, significa mucho para nuestra Fuerza Pública, porque la operación Artemisa ya está incluida en todos los informes de los consejos de seguridad.

Agradecimiento al Congreso

Y yo no puedo dejar también de mencionar algo. Gracias Congreso, gracias Juan Diego (Gómez, Presidente del Senado), gracias Jennifer (Arias, Presidenta de la Cámara), gracias a todos los congresistas aquí presentes, porque es que aquí no hay bancadas de partidos cuando se trata de proteger el más grande tesoro que identifica nuestro país.

Y eso tiene que ser una lección para el mundo, porque muchos congresos en el mundo todavía siguen entre negacionistas del cambio climático y creyentes que promueven la acción climática.

Nosotros ya superamos esa discusión. Y la superamos porque entendemos que esta belleza de tesoro es lo que a nosotros más nos debe distinguir ante los ojos del planeta.

Hoy desde Leticia, en estos albores del mes de agosto del año 2021, a escasos días de cumplir tres años de gobierno, siempre recordaré este día como un día donde fuimos nosotros capaces también de mostrarle al mundo cómo Colombia toma acciones para proteger su biodiversidad.

Y, doctor (Juan Carlos) Lozada (representante), yo tengo que decirle a usted algo. Usted empezaba su discurso y usted decía yo he sido critico de su Gobierno.

Mire, ojalá tengamos más críticos como usted, que pueden ser críticos en algunos temas, pero en los temas más importantes de país son capaces de poner al lado cualquier soberbia, porque entienden que aquí hay un propósito nacional.

Esa es la forma en la que debemos hacer política. Ser antagonistas en política no es malo, fortalece la democracia cuando se hace con respeto, cuando se hace sin odio, cuando se hace sin tratar de fracturar la sociedad.

Y ver la posibilidad de encontrar acuerdos en temas de esta trascendencia, muestra también que en esta generación hay esperanza de que el país nunca caiga en las garras ni de la demagogia ni del populismo.

Así que, yo tengo que –hoy también– decirles que esto es histórico. Y no sería posible, también, sin la acción de varios países que están aquí hoy.

Yo le decía esta mañana al Embajador Marcel (Lebleu), Canadá ha estado apoyándonos; Larry, Estados Unidos; la Unión Europea, el apoyo que hemos recibido, también, de las Naciones Unidas, del BID, de la CAF, todos han estado apoyando a nuestro país.

Así que hoy –y quizás con esto cierro–, es un motivo de alegría, porque este es un triunfo colectivo, un triunfo de Colombia.

Gracias a los centros de investigación. Gracias Luzma, por lo que hace Sinchi. Gracias, por lo que hace el Instituto Humboldt, gracias por lo que hace el Invemar, gracias por lo que hacen las universidades, gracias por poner la discusión ambiental en el corazón del pueblo colombiano.

Y si bien a la idea le llegó su momento, a esta idea a la que le llegó su momento también le llegó un país que quiere y va a ser líder en esta discusión.

Muchísimas gracias.

(Fin/dlg/gbp/mpp/pm/lfg/ada/jda/vcz/ccm/gta)

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