Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la presentación del plan para la formación de la Fuerza Pública en derechos de niños, adolescentes y jóvenes

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la presentación del plan para la formación de la Fuerza Pública en derechos de niños, adolescentes y jóvenes

Bogotá , 11/06/2021

 

 

 

Bogotá, 11 de junio de 2021.

Esta es una mañana que tiene algo muy importante y es, historia que se crea y se construye.

Y lo digo de manera muy clara, doctora Lina (Arbeláez, Directora del ICBF), porque esta iniciativa, que reúne a todas las Fuerzas para la protección de los niños, niñas y adolescentes en un programa de formación sin precedentes, muestra el alto grado de compromiso de las Fuerzas Militares y de Policía para que en todo el territorio nacional se protejan y se tutelen los derechos de nuestros menores.

Y quiero, además, destacar lo siguiente. Vamos a capacitar más de 250 mil miembros de la Fuerza Pública para agosto del año entrante. Nunca se ha hecho un ejercicio de esta naturaleza y de ese alcance.

Y se hace porque gracias al apoyo del ICBF, de las consejerías presidenciales, del Ministerio del Interior y, sobre todo el Ministerio de Defensa, con el apoyo transversal del Sena, los comandantes van a tener plataformas tecnológicas para que sus hombres y mujeres puedan tener esa capacitación, que es crucial para la protección integral de los derechos humanos en nuestro país.

Y lo digo de esta manera porque, a veces es triste, pero en nuestro país son miles de niños que, mes a mes, tienen incidentes de agresiones físicas o de agresiones sexuales. El 80 por ciento de estos casos ocurren dentro del entorno familiar y eso nos obliga a nosotros como sociedad a enfrentar este fenómeno.

Pero ese fenómeno se tiene que enfrentar, también, con unas instituciones que sepan entender el fenómeno, que sepan identificar el fenómeno y que sepan procesar el fenómeno.

Tenemos una Policía de Infancia y Adolescencia, general (Jorge Luis) Vargas (Director General de la Policía Nacional), que es de excelencia. Hombres y mujeres especializados, entrenados para abordar un testimonio de un niño, o identificarlo para poder llegar a la verdad. Son más de 1.600 hombres y mujeres en el servicio de la Policía de Infancia y Adolescencia.

Pero resulta que tenemos una Policía Nacional muy grande, mucho más grande. Y de pronto ese niño que está en el barrio, toma la decisión de acercarse al CAI (Centro de Atención Inmediata) a plantear una agresión. Necesitamos que la Policía esté preparada para enfrentar esa situación.

Cómo se escucha, a quién hay que trasladarle la información, qué preguntas deben hacerse, qué inminencia puede haber de una agresión nueva.

Por eso esa formación es tan importante en el caso de nuestra Policía Nacional.

Y en el caso de nuestro Ejército, general (Luis Fernando) Navarro (Comandante General de las Fuerzas Militares), general (Eduardo Enrique) Zapateiro (Comandante del Ejército), y en el caso de nuestra Armada, almirante (Andrés) Vásquez, y en el caso también de nuestra Fuerza Aérea, general (Fernando) Losada (Comandante del Comando de Operaciones Aéreas), uno sabe que en el territorio muchas veces ustedes tienen un espacio privilegiado también para tener ese contacto con la comunidad.

Y puede ser que los aproxime, o un niño que ha sido víctima, o un adolescente que ha sido víctima, o un familiar, o un vecino, y también es necesario, y respetando por supuesto las funciones de cada Fuerza, se tenga la formación para saber manejar una situación de esa naturaleza.

Y por eso la transversalidad de esta formación ayuda al papel que deben jugar todas las Fuerzas en el territorio nacional –como además lo manifestaba esta mañana en la Cátedra Colombia–, para proteger el orden constitucional. Que también implica la protección de los derechos de todos, pero esencialmente, apelando al artículo 44 de nuestra Carta Política, en virtud del cual los derechos de los niños están por encima de los derechos de los demás.

Ahí hay un primer capítulo.

El segundo capítulo tiene que ver con la excelencia y el comportamiento y la ética que también debe guardar siempre, en todo momento, la Fuerza Pública para el manejo de situaciones relacionadas con niñas, niños y adolescentes.

Esto también es un peldaño más en la excelencia de la formación, un peldaño más en la formación de los derechos humanos y un peldaño más en la forma en la que se debe sistematizar, protocolizar y actuar en caso alguna situación contraria a la Constitución y la Ley.

Y qué mejor que hacerlo de la mano con el ICBF, porque hoy nuestra Fuerza Pública le ha mostrado al mundo, ¡al mundo!, que tiene un trato absolutamente diáfano, para enfrentar fenómenos que atentan contra niños, niñas y adolescentes, como es el caso del reclutamiento en grupos armados organizados.

Nuestro Ejército y nuestra Policía han identificado centenares, ¡centenares!, de niños que han sido reclutados por grupos armados organizados y los han recuperado a la sociedad.

Y se hace un trabajo serio y meticuloso con el ICBF. ¿Para qué? Para que tengamos la total transparencia de cómo se maneja una situación tan triste, pero cómo se puede abrir un camino de esperanza en esa articulación del trabajo de la Fuerza con el ICBF.

Y algo muy importante, también. Nos hemos encontrado en el territorio con algo que es muy complejo y es la poca delación y la poca denuncia sobre agresiones que hay contra niñas, niños y adolescentes.

Lograrlo es una labor de confianza, pero es una labor que también implica unas destrezas, unos saberes y unas competencias, que no se adquieren de la noche a la mañana.

Hoy hemos visto cómo el ICBF, con la Policía Nacional, tiene dos unidades móviles que se van a ir replicando, también, en el territorio, para hacer justamente ese trabajo en terreno, llegar a una comunidad ubicar vehículo, y dejar que los niños, niñas y adolescentes se acerquen, o los padres de familia, y con un conjunto de preguntas y de actividades –lúdicas, algunas–, se pueden empezar a identificar patrones que son de denuncia.

Y eso también es un paso fundamental en nuestro país.

La protesta pacífica

Y yo quiero aprovechar esta mañana, también, para hacer referencia a unos temas que tienen que ver con nuestra sociedad.

Y quiero reiterar los siguiente. Reiterar que los derechos y la forma en la que se exigen los derechos también implica los deberes de los ciudadanos.

Todos sabemos que, en una democracia, el derecho a la protesta pacífica es un derecho constitucional, que como lo decimos, además, en la Política de Seguridad y Convivencia Ciudadana, desde hace varios años –aunque hay algunos que creen que esto lo estamos diciendo hace ocho días, y lo estamos diciendo hace varios años, y decimos que es un derecho sagrado la protesta pacífica–, pues yo quiero precisar, que la protesta pacífica implica cero violencia, e implica, al ser pacífica, no agredir los derechos de terceros. Y significa absolutamente ausente de agresiones. Por eso es un derecho constitucional.

Pero qué importante, también, que nosotros sepamos con claridad que todo incidente de violencia, de vandalismo, de agresión, de destrucción, es un atentado contra el orden constitucional, y por lo tanto, se enfrenta con la Constitución y la ley, siempre bajo el fundamento claro e incuestionable de hacerlo en el marco de la protección de los derechos humanos de los ciudadanos.

Y por eso nuestra Fuerza Pública actúa, pero también nuestra Fuerza Pública es clara en la cero tolerancia de cualquier conducta contraria a la Constitución y la ley de alguno de sus miembros, sin generalización, sin estigmatización y con un fundamento claro.

Los bloqueos no son protesta pacífica

Pero es también importante destacar el fenómeno de los bloqueos, porque los bloqueos no son protesta pacífica como lo han dicho también los organismos de control en sus pronunciamientos.

No solamente el Código Penal rechaza esa práctica, sino que el bloqueo atenta contra el derecho a la vida, el derecho a la salud; atenta contra el derecho de alimentación, contra el derecho al trabajo y –óigase bien– ha atentado grave y vilmente contra los derechos de niñas, niños y adolescentes en Colombia.

Niñas y niños que no pudieron recibir su Programa de Alimentación Escolar cuando se presentaron estos fenómenos.

Adolescentes que no pudieron llegar a sus lugares de estudio y, por supuesto, a los padres de familia de esos niños, niñas y adolescentes que se les afectaron también derechos fundamentales.

Por lo tanto, enfrentar ese fenómeno ilegal es un deber para la protección de los derechos de todos.

Pretensiones electorales

Y es absolutamente lamentable, vergonzoso, que veamos que existen personas desfachatadas que pretenden justificar semejante vulneración de los derechos con argumentos políticos, con pretensiones electorales o electoreras. Y que además pretenden decir que es que esto es la antesala del 22.

¡Por Dios! El que pretenda hacer política afectando los derechos al trabajo, a la vida, a la niñez, de derecho a la salud, claramente no está aspirando a nada que sea provechoso. Todo lo contrario, está es atizando la destrucción del orden constitucional y la afectación de la sociedad colombiana.

La democracia es bella y al mismo tiempo imperfecta, pero es democracia, porque la confrontación de ideas, de postulados, donde los ciudadanos se sintonizan o no, y esa sintonía la expresan en la soberanía del voto en las urnas.

Pero la esencia la democracia es que se ejerza en plenos derechos y que no haya nadie que atente contra esas mismas figuras esenciales de los derechos fundamentales.

Por eso es muy importante que como sociedad tengamos claro que el que busca con un bloqueo cercenar los derechos de otros está obrando contrario a la Constitución y la ley.

Desbloquear

Y hago esta mención en el contexto de este evento porque de verdad ha sido doloroso, estremecedor que haya madres que hayan perdido un hijo por un bloqueo, porque no dejaron pasar una ambulancia, y ver cómo han tenido que sufrir muchas familias.

Por eso la labor de desbloquear proporcional, progresiva, con todos los fundamentos y en el trabajo en territorio, no es otra cosa distinta a la protección misma del orden constitucional.

Y en el trabajo que se haga en la sociedad, pedagógico y de aproximación, tenemos que enseñar, desde edad temprana, que los derechos y los deberes van de la mano. Que los derechos y los deberes se complementan. Y que no existen derechos sin deberes. Y que por eso nuestro escudo, cuando dice libertad y orden, es porque el orden está para garantizar las libertades y las libertades son los derechos.

Pero nadie tiene la libertad de pasar por encima de los derechos de otros.

Y en esa aproximación que debemos tener siempre con la sociedad, ese tiene que ser un factor determinante en la formación de una cultura democrática, patriótica y republicana.

Un programa histórico

Permítanme terminar, doctora Lina, diciendo lo siguiente.

Me alegra que este programa de formación histórico –óigamelo así, histórico–, 250 mil, más de 250 mil hombres y mujeres de la Fuerza Pública formados para la protección de niñas, niños y adolescentes, va a trabajar también con las plataformas que ha venido desarrollando el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), doctor Carlos Mario (Estrada).

El Sena tiene hoy unas plataformas realmente dinámicas, participativas, y que le permiten a cualquiera de nuestros hombres y mujeres de la Fuerza Pública formarse con la libertad de adecuar sus tiempos en la virtualidad, para tener todo el ciclo de formación, acompañado también de los ciclos presenciales.

Y yo quiero agradecerles a todos los directores de las escuelas de formación, a todos los que están liderando la pedagogía dentro de la Fuerza Pública, su nivel de compromiso con esta causa.

Esta es la demostración de que si nosotros, de manera diáfana, todos los días, les damos instrumentos de formación a oficiales y suboficiales, esa formación será para la vida.

Y nosotros tenemos una Fuerza Pública que se ha ganado el respeto de la comunidad internacional y de las comunidades de la Colombia profunda y de los ciudadanos, porque han sido instituciones que en los años progresan, mejoran, se reinventan.

Y no tengo duda que esta política que hoy empieza a aplicarse, derivada también de las conversaciones, de la Conversación Nacional, Juan Sebastián (Arango) y Carolina (Salgado, consejeros presidenciales) que tuvimos con miles de jóvenes, hoy también le da una gran herramienta a la Fuerza Pública.

Y el pasado fin de semana, cuando anunciamos el proceso de transformación de nuestro Ministerio de Defensa y de la Policía Nacional, lanzamos una campaña muy bonita aquí en esta Escuela, apreciado general Vargas: ‘Policía, joven, estoy contigo’.

Porque nuestros jóvenes en la formación de la fuerza pública son jóvenes que han optado por el camino del bien, que han optado por el camino del servicio.

Y lo mismo son nuestros soldados, hombres y mujeres jóvenes, que hacen una apuesta, donde entregan a la patria sus mejores años y sus ciclos de vida.

El tener esta relación de confianza y esa pedagogía, donde hablamos de derechos y hablamos de deberes y del ordenamiento constitucional, es vital.

Y tendremos a una de las mujeres más capacitadas de nuestra Policía Nacional ejerciendo esa tarea. Y vamos a estar a su lado.

Y no puedo terminar estas palabras sin también recordar a esos 22 ángeles que están en el cielo. A esos 22 muchachos que entregaron su vida por Colombia. Que en ese tormentoso día de enero del año 2019 fueron cegados en su existencia por el terrorismo.

Ellos entraron a esta escuela de formación, no como han pretendido los terroristas decir que es que es una guarnición militar. No, esto es una escuela de formación, y atentaron contra ellos.

Hoy los recordamos y sabemos siempre que, desde el cielo, están orgullosos de ser policías. Para ellos fue un honor ser policía y hoy cuando tienen, además, todos los honores y reconocimientos póstumos, decimos: para nosotros fue un honor tenerlos como policías.

Que esta política de formación, de protección a la niñez, a la adolescencia, a la primera infancia, se convierta en un hito más de las características de excelencia que tiene la Fuerza Pública de Colombia.

Muchísimas gracias.

(Fin/ccm/gbf/epr/gta)

Sistema Web Presidencia


Dependencias Presidencia