Palabras del Presidente Iván Duque en la Sanción de la Ley de Inversión Social

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la Sanción de la Ley de Inversión Social

Bogotá , 14/09/2021

 

 

 

Bogotá, 14 de septiembre de 2021

Muy buenos días a todos ustedes.

Yo quiero empezar por lo siguiente: Si alguien tiene duda de que en Colombia se pueden lograr consensos, hoy es su respuesta. Los concesos se logran, se materializan y se hacen por el bienestar de toda una nación. Por eso, esta es una mañana histórica, queridos amigos.

En segundo lugar, es muy importante analizar lo que son las grandes transformaciones sociales de un país. Cuando se habla de las grandes reformas sociales, muy seguramente los libros de la historia nos llevaran a 1936, cuando el entonces Presidente, Alfonso López Pumarejo llegaba al Congreso con esa voz recia y siempre llena de conocimientos de Darío Echandía, para ilustrar sobre lo que debería ser una reforma laboral que le diera garantías a los trabajadores.

Se planteaban también en ese momento mecanismos de acceso a la tierra, y esa reforma, que fue tan aplaudida, quedó siempre en la memoria de una nación como la gran reforma social del siglo XX.

Yo quiero decirlo sin ningún temor a equivocación: lo que hoy estamos materializando es la reforma más importante del siglo XXI. Y surge del consenso. ¿Y qué es el consenso?, la posibilidad de escucharnos más allá de nuestros partidos, de nuestras creencias, de nuestras ideologías, de los intereses particulares de los sectores económicos, y pensar en Colombia, pensar en nuestra nación.

Y es justamente en los momentos de mayor dificultad, con momentos de mayor atribulación, cuando surge lo mejor de una nación. Hoy no podemos dejar de recordar los estragos que ha traído a la humanidad esta pandemia, los que ha traído a nuestro país, porque para enfrentarla no existían textos, ni teorías, ni recomendaciones. Este virus respiratorio agudo irrumpió en la sociedad, nos ha quitado seres queridos, nos ha llevado a que se afecten actividades sociales y económicas y ha puesto muchas veces la incertidumbre en los hogares.

Pero la palabra resiliencia, que tanto hemos usado, evoca que en esos momentos de adversidad es donde se tiene que construir oportunidades para siempre.

Fue en medio de los momentos más duros de la pandemia cuando todo un equipo reflexionó sobre cómo brindar ingresos a las familias más vulnerables, y así surgió la renta básica de emergencia llamada Ingreso Solidario; así surgió el Programa de Apoyo al Empleo Formal para subsidiar la nómina -40 o 50% del salario mínimo legal mensual-, así surgieron los mecanismos de garantías del 90%, los giros extraordinarios.

Y todo eso que surgió en medio de las complejidades, hoy se hace política de Estado, con el concurso de los partidos, de todos los gremios, de la juventud, de los gobernadores, de los alcaldes.

Y se hace Política de Estado, para que quede claro que en este año 21, del siglo XXI, Colombia entera, con sus instituciones, está dándole vida a grandes anhelos de la sociedad colombiana.

El más importante y que responde también el clamor de una juventud, que por décadas lo ha pedido, es que hoy nace como política de Estado la matrícula gratis, en las instituciones universitarias técnicas y tecnológicas públicas, para los estratos 1, 2 y 3.

Son cerca de 700.000 jóvenes, que equivalen al casi 98% de la matrícula pública en Colombia, que ahora estarán en las universidades, con ese respaldo que también se traduce en un aliciente para sus familias, para esos padres y madres que quieren darle esa oportunidad.

Con esto se cierran brechas y además se edifica a partir del programa Generación E, construido también con el Congreso, en el Plan Nacional de Desarrollo, Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad. Esa es una transformación sin precedentes, que inspira, que ilumina, que motiva.

Y también le estamos demostrando al mundo que, mientras en otros lugares se hace improvisación de la política social, la renta básica de emergencia, llamada Ingreso Solidario, que estuvo durante ocho meses del año 2020, 12 meses del año 2021 estará, y 12 meses del 2022, significa que 32 meses más de 4 millones de hogares van a tener un apoyo económico para recorrer nuevamente el camino de la esperanza, para vencer la pobreza, para reactivar el consumo y también para hacer la viva como política de Estado. ¡Colombia demuestra que tiene el talante de construir una respuesta social tan eficaz y duradera!

Y, por supuesto, esta reforma piensa en el empleo. Está concebida para el empleo, esta reforma tiene que ver con reconocer que en los momentos más difíciles de la historia es cuando más creativos y solidarios debemos ser.

Se habla mucho de los momentos de recesión. Colombia ha tenido pocas, pero nunca, nunca en una recesión había llegado el Estado para decirle a quienes generan empleo: aquí estamos con ustedes y vamos a subsidiar 40 o 50% del salario mínimo legal mensual, para proteger el empleo formal.

Ese Programa de Apoyo al Empleo Formal, PAEF, es histórico por lo que representa. Pero es histórico, también, porque en este año cuando se ve la reactivación, no lo vamos a dejar de lado, todo lo contrario, sabemos que existen empresas que siguen afectadas y existen sectores que apenas están saliendo adelante y, por eso, retroactivamente, desde mayo este año, hasta el mes de diciembre de este año, también el PAEF se convierte en una respuesta eficaz para las necesidades del pueblo colombiano.

Y se le agregan elementos novedosos: el apoyo a las mujeres, el apoyo a la población en condición de discapacidad, el apoyo, también, a los que fueron víctimas de los bloqueos, de quienes quisieron destruir y que, también, vienen afectados en sus ingresos. A ellos, también, se le responde.

Pero nace en Colombia, también, otra política de Estado. Una política que tiene que ver con uno de los problemas más graves que hemos afrontado y es el desempleo juvenil. El desempleo juvenil campea en muchos lugares de América Latina y, nuestro país ha tenido una tasa de desempleo juvenil que ha sido históricamente alta.

Los jóvenes, también, han expresado con su voz que tenemos que actuar frente a ese fenómeno. Por eso, escuchándolos y agradeciéndoles su participación hoy acá, quiero destacar que, con este consenso, se crea la política de Empleo Joven, a partir de la cual, quien contrate jóvenes entre 18 y 28 años de edad, tendrá un apoyo del Estado del 25% para subsidiar ese salario de los jóvenes. Esto va a representar, no solamente que generaremos más empleo, sino que, empezaremos, también, la tendencia descendente frente a ese doloroso indicador.

Y esta será también una política de Estado. Porque dudo mucho que algún gobernante se atreva a decirle adiós a una fórmula que muestra que es con el sector privado y no atacando al sector privado, como se genera empleo en nuestra sociedad.

Esta reforma también atiende una necesidad de millones de compatriotas: los que se movilizan en el transporte masivo. Sistemas que, también, han sido afectados por la pandemia sobre todo durante el año 2020 donde se crearon déficit operacionales, porque los sistemas tuvieron que funcionar con aforos reducidos.

Esos déficits operacionales, claro que ha generado afectación. En esos vehículos que vemos a diario y que, para muchos, tienen sencillamente la imagen de una máquina que transporta. Pero, en realidad, es el vehículo con el que millones de familias y trabajadores, se conectan laboralmente.

Y por eso, también, esta reforma, pensando en la solidaridad, está aportando un billón de pesos para atender esos déficit operacionales que va a permitir atender cerca del 50% de ese déficit causado.

Y hay que enviarle, también, un mensaje al comercio. Porque este es un país de micros y pequeñas empresas. Este es un país donde la micro y la pequeña empresa y, la empresa mediana naciente, genera más del 90% del empleo.

Muchos de ellos saben lo que significa liquidar inventarios y otros colombianos también saben que cuando se abre una oportunidad de consumo la capitalizan pensando en el bienestar de su familia. Por eso también, con esta reforma, los días sin IVA se mantienen como política de Estado, pero también le permiten al ciudadano, eficazmente, salir a adquirir, pagando en efectivo, pero teniendo también el mecanismo que motiva a la empresa, sea pequeña, sea microempresa, sea fami empresa, a que entre también al régimen de facturación electrónica.

Esto nos va a permitir liquidar inventarios, pero nos va a permitir también, darle otro empujón más a la reactivación. Porque queridos amigos: este año queremos crecer por encima del 7 por ciento para que eso también sea un factor que detone empleo.

Esta reforma también mantiene esa política de Estado de la devolución del IVA a las familias más vulnerables. Son 2 millones de hogares vulnerables que hoy no pagan ese impuesto porque se les devuelve, se les compensa. Y, también, esta es una reforma que atiende a sectores altamente afectados por la pandemia.

Lo hace con el turismo, manteniendo la exención de la sobretasa de energía por un año más; lo hace también con las excepciones de IVA, y le está diciendo a bares y restaurantes y discotecas, que empiecen a reactivarse con todos sus protocolos de  bioseguridad. Que el régimen de hipo consumo también se mantendrá como ha estado este año, toda vez que estén dentro del régimen simple, que pasa de 80 mil UBT a 100 mil UBT, y eso se traduce en que todos esos negocios que generan ventas por debajo de 3.700 millones de pesos van a tener esa diferenciación en la carga tributaria.

¡Eso es equidad pensando en la generación de empleo en nuestro país!

Ahora bien, se habla mucho sobre la reforma. Pero esta es una reforma que concilia lo social con la responsabilidad fiscal. Solamente los demagogos y populistas creen que las reformas sociales se hacen sin ninguna responsabilidad fiscal. Ya sabemos las tragedias que son capaces de detonar en otras latitudes, por eso esta reforma también es un mensaje al mundo, a la región. Porque somos el primer país de este hemisferio, que hace una reforma social y fiscal en medio de la pandemia.

Y ese es el talante de Colombia, y se hace con este elemento. Ninguna reforma de este siglo ha generado recaudos superiores al 1,6% del PIB. Hemos dicho que esta reforma, de manera básica, puede estar generando alrededor del 1,5 del PIB de ingresos. Pero si le sumamos el esfuerzo de austeridad, si le sumamos también la agilización para liquidación de bienes de la mafia, en cabeza de la SAE, y si le sumamos también la profundización de la facturación electrónica, esta reforma supera el 1,7 del PIB y se convierte en la reforma de mayor recaudo en el siglo XXI.

Que eso lo tengan en cuenta las calificadoras. Porque ayer escuchaba alguna declaración donde se decía que es que en Colombia no se resuelven todos los problemas con esta reforma. Ya quisiéramos resolverlos todos con esta reforma. Lo que sí es cierto es que es la reforma de mayor recaudo.

Lo segundo, es la reforma que fortalece la regla fiscal, creada también por el Congreso de Colombia y que tiene, además, un anclaje constitucional. Y esa regla fiscal se fortalece en la independencia de la comisión de la regla fiscal. Se fortalece recuperando las metas y restableciendo su cumplimiento y, también, en fijar derroteros claros para la reducción del endeudamiento.

Esta es una reforma que apela a la normalización de activos, que mantiene esa figura. Es también una reforma que tiene un esquema de austeridad que se hace progresivo. Y también es una reforma que hace una gran apuesta en la lucha contra la evasión, no solamente al profundizar la facturación electrónica, sino al tener, con el fortalecimiento de la DIAN y la capacidad de fiscalización, la propia condición de cotejar cuentas y de hacerlo también en la cooperación de información con otras naciones.

Difícilmente logra un país, la mayor reforma social de un siglo en lo que va corrido y la mayor reforma fiscal en lo que va corrido. Y aquí se logra porque hay instituciones.

Muchos pretenden acabar con el concepto institucional del Congreso. Muchos pretenden denigrar del Congreso. Muchos pretenden mancillar el Congreso. Y el Congreso de Colombia, con las propias imperfecciones de la democracia, es un Congreso que está a la altura de las necesidades de nuestro país.

Y hoy, también, válida que está a la altura de responder social y económicamente, pero también que representa la democracia y que no lo van a sustituir con discursos que solamente apuestan a la destrucción del orden constitucional de Colombia.

Quiero agradecerles a todos los ponentes y a los miembros de las comisiones económicas. Bien lo anotaban ustedes: es la primera vez que una reforma logra tan alta votación en las comisiones.

Tuve el honor de servir en el Congreso de la República y también estar en las comisiones económicas y sé lo complejo que son estos debates. Pero sea también está la ocasión para agradecer al sector privado, a todos los presidentes de los gremios aquí reunidos mi gratitud. Porque ustedes acompañaron a esta reforma y lo hicieron también aportando en esta reforma.

Pero que quede también claro: La solución no ha sido a costas de quitarle competitividad al sector privado, sino de mantenerla y lo digo por lo siguiente: esta reforma mantiene el descuento del 100% del IVA de los bienes de capital. Esta reforma mantiene la eliminación de la renta presuntiva. Porque aún con el aumento de la tarifa de renta nominal, sigue siendo una tarifa sustancialmente inferior a la que teníamos en el año 2018 y, también, porque se deja en un 50% la deducción de ICA.

Es decir, el sector privado aporta, contribuye, pero mantiene la competitividad ganada en estos años, para seguir haciendo de Colombia un lugar atractivo para la inversión extranjera.

Y quiero agradecer a las personas que han hecho parte del equipo de gobierno, y que han liderado este proceso. Ministro José Manuel Restrepo Abondano, mi admiración y mi respeto. Puede de pronto usted ser el Ministro de Hacienda más aplaudido que yo haya visto, pero lo que quiero decirle, Ministro, ese aplauso también es el reflejo de varias cosas: de su condición humana, de su capacidad técnica, pero algo muy importante que usted tiene y que usted ha demostrado, y que creo también es una gran herencia para estos procesos.

Esta ha sido quizá la reforma más socializada que hayamos visto en los últimos años. Construida de abajo hacia arriba, escuchando a todos los partidos, escuchando a los gobernadores, a los alcaldes, a quienes también se les responde con medidas puntuales en el financiamiento de los entes territoriales. Pero quiero decirle que aquí está presente algo que lo define a usted: la capacidad de unir. Lo felicito señor Ministro.

Quiero también agradecerle al Ministro Daniel Palacios Martínez, Ministro del Interior, por acompañar desde la cartera del manejo de la política, todo este proceso. Usted ha estado también construyendo con todos los sectores políticos aquí representados.

Agradecerle a la doctora María Paula Correa, a Víctor Muñoz que desde la Presidencia también han estado acompañando este proceso día a día. A todos mis compañeros de gabinete, doctora Alejandra Botero, Directora de Planeación; agradecerle también a la Ministra Lombana; Ángel Custodio; a todos los compañeros que han estado en los temas económicos, a María Victoria en los temas sociales.

Agradecerle también al equipo del SENA, al equipo también de educación superior, a tantos compañeros de Gobierno. Pero, aquí vemos a todo un país trabajando por un propósito común.

Y quiero cerrar diciendo lo siguiente: Este año 21 del siglo XXI nos deja a nosotros muchas lecciones. La más importante, como lo dije, la reforma social más profunda de este siglo y la reforma fiscal más profunda de este siglo.

Pero también quiero hablarles a los jóvenes. Ustedes han demostrado su capacidad propositiva, lo que se puede lograr con la propuesta. Por eso, también me complace que sea este año cuando, por primera vez en la historia de Colombia, jóvenes entre 14 y 28 años acudan a las urnas para elegir y ser elegidos. Tener en los Consejos Municipales de Juventud una participación activa en la democracia, para que, así como lo hicieron aportando en esta reforma, aporten en todo lo que sea necesario para la construcción colectiva de nuestra nación.

¿Qué sigue ahora, queridos amigos? Y con esto concluyo: ¡Comuníquese y cúmplase! Empezamos a cumplir esta norma, pero a comunicarla todos, porque este no es un triunfo individual, este es un triunfo de Colombia y hoy Colombia muestra la fortaleza de su democracia.

Muchísimas gracias.

(Fin)

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