Palabras del Presidente de la República en el lanzamiento del Informe Nacional de Competitividad del Consejo Privado de Competitividad

Discurso

Palabras del Presidente de la República en el lanzamiento del Informe Nacional de Competitividad del Consejo Privado de Competitividad

Bogotá , 16/11/2021

 

 

 

Bogotá, 16 de noviembre de 2021

Muy buenos días para todos ustedes.

Yo quisiera Ana Fernanda (Maiguashca, Presidenta del Consejo Privado de Competitividad), también, hoy, en esta oportunidad, hacer referencia a esas historias. Yo estaba pensando en don Jesús, estaba pensando en Yadira, estaba pensando en cada uno de los personajes de esa presentación, porque la competitividad es con ellos, es por ellos, y es para ellos.

Pero, qué interesante que, por un instante, nos sentáramos a pensar en la competitividad en tiempos de pandemia.

Y empiezo por esto, porque, ¿de dónde veníamos? Yo recuerdo que, en múltiples ocasiones, donde participé, aquí, en los informes de competitividad como senador, como precandidato, candidato y como Presidente, una de las obsesiones que teníamos era que Colombia creciera más, generara más valor y se insertara más en los mercados internacionales.

Por eso, entre el 7 de agosto de 2018 y el primero de enero de 2019, nos propusimos en llevar muchas de las recomendaciones que se habían discutido, aquí, al escenario de las reformas estructurales.

Y esa primera reforma que nosotros sacamos adelante en el 2018, de Crecimiento Económico, tenían varios propósitos. El primero, bajarle la carga de tributación a los que generan empleo en Colombia para atraer más inversión, generar mucha más competitividad empresarial, poder generar, también, mayores ingresos y reducir el déficit fiscal. Y yo recuerdo que poco se creía que eso era posible.

Es más, cuando nos sentamos a ver lo que trazó esa reforma, esta redujo de manera considerable la tributación. Desde el punto de vista del impuesto nominal de renta corporativo permitía el descuento del 100% del IVA sobre bienes de capital, permitía una reducción gradual hasta llegar a donde estamos hoy, donde se puede descontar el 50% del ICA sobre el impuesto de renta.

Empezamos a dinamizar un régimen simple, a profundizar la facturación electrónica y, en efecto, ese año 2019, con esas reformas, nos permitió que nuestro país creciera por encima del promedio mundial en el 2019, por encima del promedio de la (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) OCDE, por encima del promedio regional; que registráramos, adicionalmente, un aumento al recaudó de más del 10% y lográramos el menor déficit fiscal desde que se había creado la regla fiscal.

Se logró, también, en ese año, un aumento significativo de la inversión extranjera directa; se generó algo muy importante, una dinámica hacia el sector turístico que nos permitió cerrar el año 2019 con la mayor tasa de ocupación hotelera de los últimos 20 años y el mayor número de visitantes no residentes en Colombia, superando los 4,5 millones de visitantes no residentes.

Y podríamos enumerar otros elementos adicionales. Un aumento, también, en la formalización laboral, pero claro, teníamos, también, que lograr que nuestra deuda siguiera una tendencia a la baja, porque cuando empezó nuestro gobierno, nosotros estábamos en una relación deuda (Producto Interno Bruto) PIB muy cercana al 50%, y, por ende, teníamos que seguir marcando esos derroteros.

La pandemia

Menciono esto, porque el año 2020 llega con un enemigo invisible, un enemigo para el cual nadie estaba preparado, una pandemia detonada por un virus respiratorio agudo que empezó a afectar la salud pública de los países más desarrollados del mundo, que llevó a que los países más desarrollados tuvieran que cerrar sus economías, su transporte y, prácticamente, generar un esquema de proteccionismo a ultranza, donde se empezaban a resquebrajar elementos del sistema multilateral y, de alguna manera, era protegerse sin importar qué ocurría en el resto del contexto.

En el caso particular de Colombia, cuando nos llegan las primeras proyecciones del Instituto Nacional de Salud, nosotros nos encontramos con que se vaticinaban más de 120.000 muertes en los primeros dos meses.

La (ex) ministra María Fernanda Suárez se acuerda mucho de esto, porque estaba conmigo uno de esos primeros días, donde estábamos analizando las curvas.

Y, adicionalmente, teníamos que ver otro reto, que, aunque Colombia tenía un nivel de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) que estaba por encima del promedio regional, con cerca de 11 UCI por 100.000 habitantes, teníamos alrededor de unas 5.400 UCI, el reto para no tener un colapso del sistema de salud obligaba a tener que hacer un aislamiento, y hacerlo manteniendo capacidad productiva de la economía, y atendiendo a los más vulnerables.

Por eso, mis compañeros del equipo de Gobierno que están aquí, los ministros y consejeros, saben que las tareas que teníamos que enfrentar, que nos empezaban a resquebrajar.

También, por lo que habíamos visto en el primer trimestre del año 2020 –una economía que iba a crecer por encima del 4,5 %–, había que tener reacción rápida en materia de salud, reacción rápida en materia social y enfrentar el discurso más tenebroso del populismo, que era tratar de generar una controversia ficticia, casi que una especie de dilema inexistente, que era: o proteger la salud o proteger la economía, porque sin buena economía no hay buena salud y sin buena salud no hay buena economía.

El dilema no existe. Así como era importante proteger la vida de las personas, era muy importante proteger la vida de la economía y del aparato productivo de nuestra Nación.

Y, entonces, pusimos en marcha las medidas de atención de emergencia. Más de 90 decretos en dos emergencias que fueron revisados por la Corte Constitucional, donde más del 99 % fueron avalados por constitucionalidad. Y logramos en un periodo record pasar de 5.400 UCI a llegar a más de 13.000 unidades de cuidado intensivo.

Ningún país de América Latina logró una expansión en esa proporción, porque no era solamente aumentar unidades, era tener el aumento, el despliegue regional, el poder garantizar la atención en el sistema. Y, obviamente, proteger la primera línea de la vida.

Sistema de Salud

Entonces, ¿qué nos deja a nosotros esta intervención? Que la pandemia nos amenazó, pero nos mejoró también la competitividad del sistema de salud, porque seguramente, María Fernanda, Yadira, en el lugar donde vivían no tenían UCI. Y, hoy, no hay un solo departamento de Colombia, que no tenga unidades de cuidado intensivo.

Entonces, se distribuyó y se democratizó la capacidad de respuesta del sistema de salud. Se creó una Reserva Estratégica Nacional con millones de equipos de protección para el personal de la salud, se aceleró la telemedicina en Colombia, pasando de miles de consultas a millones de consultas.

Se estableció el protocolo de historia clínica en línea, se sacó adelante la ley del residente y, fuera de eso, se empezó a hacer un pago de bonificación para la primera línea en salud, la línea de la vida, los que están protegiendo pacientes.

Y se empezó con la figura del pago por disponibilidad de Unidad de Cuidado Intensivo, que también fue una forma de garantizar que no fueran recursos que estuvieran perdiendo las clínicas y los hospitales, sino que se estuviera remunerando, también, el estar listos para atender. Y eso es muy importante tenerlo en cuenta en materia de salud.

Programas sociales

Los otro, los programas sociales. Colombia tiene transferencias condicionadas desde hace prácticamente 21 años. Pero teníamos que llegar a aquellos sectores de la población que se iban a ver más afectados. Y en cuestión de semanas Colombia llego a tener más beneficiarios de lo que se había logrado en 20 años de Familias en Acción.

La creación del Ingreso Solidario, esa renta básica de emergencia, trabajo del Ministerio de Hacienda, de Planeación, del (Departamento Nacional de Planeación) DPS, impecable, permitió, prácticamente, en menos de un mes, duplicar el número de beneficiarios de programas sociales en nuestro país; donde no solamente aumentamos la cobertura, sino también en los programas tradicionales de atención económica.

Le dimos giros extraordinarios a 2,7 millones de Familias en Acción, giros extraordinarios a más de 700 mil adultos mayores en el programa Colombia Mayor, y lo propio, también, del Programa Jóvenes en Acción, con un elemento adicional, en agosto del 2018 Colombia tenía 100 mil jóvenes en Acción y estamos a muy poco de llegar a 500 mil Jóvenes en Acción.

Se creó otra herramienta, que ojalá sirva para más discusiones futuras, desde el punto de vista fiscal, la devolución del IVA, que hoy llega a dos millones de hogares de nuestro país que hoy ya no pagan ese impuesto.

Estamos corriendo la regresividad hacia los más vulnerables y eso le dio un ingreso adicional –y que tuvo la aceleración, también, en momentos de pandemia–. Se ganó en competitividad tributaria corrigiendo los errores, pero al mismo tiempo, ampliando la red de protección social.

El Programa de Apoyo al Empleo Formal, el PAEF. Nunca en un ciclo recesivo de nuestra economía, nunca, el Gobierno Nacional había subsidiado el ingreso de los trabajadores formales para evitar que salieran de la fuerza laboral. Aquí se creó un programa basado en el PILA (Planilla Integrada de Liquidación de Aportes), mirando los sectores empresariales.

Y logramos proteger más de 4 millones de empleos formales entregando un subsidio equivalente al 40 % o el 50 % del salario mínimo legal mensual, programa que se mantuvo todo el (año) 2020 y que se mantendrá todo el (año) 2021, entendiendo como punto de referencia, el de beneficiar a aquellos trabajadores de empresas, que hubieran afectado sus ingresos un 20 % o más, con ocasión a la pandemia y que se focalizo aún más con la ley de Inversión Social.

Pero esto es muy importante tenerlo en cuenta, porque hemos tenido en el contexto latinoamericano la mayor duración de un programa de transferencia económica no condicionada que va hasta diciembre del año 2022, que es el Ingreso Solidario, y en el caso del PAEF, el más largo de protección de empleo formal, para compaginarse también con la recuperación del tejido empresarial de Colombia.

Garantías

El Fondo Nacional de Garantías. También, por primera vez, en Colombia se establecen garantías hasta del 90 % para créditos que pudieran reclamar, solicitar las empresas, para proteger la nómina y adaptarse también a las necesidades de la pandemia.

Yo recuerdo cuántas criticas llegaron. Decían, eso nadie lo va a solicitar, eso va a ser muy difícil. Hoy podemos hablar de más de 30 billones de pesos, o más, que fueron asignados con garantías hasta del 90 %, para la protección de la fuerza laboral de nuestro país.

Luego, también, cuando nos comparamos, porque es un escenario de pandemia, todas estas medidas nos muestran por qué Colombia fue una de las economías que menos decreció en la OCDE y de las que menos decreció en la región, y las que intervino todo un sistema de protección social.

Programa de Matrícula Cero

Reforzado, también, por lo siguiente, porque nosotros veníamos con una tendencia de aumentar la gratuidad en la educación superior, pero cuando nos vimos ante la amenaza de la deserción pusimos en marcha el programa Matricula Cero, que empieza en el año 2020 y que protege el pago de la matrícula, para evitar la deserción en la educación superior de nuestro país.

Con el mayor presupuesto de la educación registrado para ese momento y acompañado, también, con una iniciativa para llevar la protección integral a la primera infancia –recomendación que ustedes nos hacen hoy–, donde estamos llegando a dos millones de niños para agosto del año entrante, donde hay un millón y medio, a través, del (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) ICBF, y 500 mil a través del Ministerio de Educación Nacional.

Y ya tenemos más de 400 colegios que han sido intervenidos o fundados, acelerados, también, en momentos de la pandemia. Sumado, también a las facilidades de pago en el (El Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior Mariano Ospina Pérez) Icetex y otras intervenciones en el sector educativo.

Y el 20 de julio del año pasado, pensando en el equivalente de lo que fue el New Deal del Presidente (de Estados Unidos, Franklin D.) Roosevelt, lanzamos Compromiso por Colombia, el plan de reactivación con inversiones públicas, privadas, público – privadas, por más de 140 billones de pesos, donde hay inversiones de corto plazo, de mediano plazo y de largo plazo, pero que dan señales claras para la reactivación de nuestra economía.

Entonces, menciono todo esto, porque la pregunta es, listo, se nos vino la dificultad, la enfrentamos.  ¿Y dónde quedó la competitividad? ¿Ana Fernanda? ¿Dónde están esas soluciones para todas estas personas? Ni la pandemia nos alejó de la competitividad en materia de infraestructura.

La competitividad y la infraestructura

En el año 2020, en los momentos más difíciles, entregamos el Túnel de la Línea como un mensaje de ver luz al final del túnel. Un proyecto, que para muchos se había convertido en un elefante blanco se terminó; Hoy, el túnel más largo de América Latina y el Caribe.

Y la próxima semana estaré, con emoción, entregando el cruce completo de la Cordillera Central de Colombia, entre Cajamarca y Calarcá, el mayor éxito de la ingeniería de nuestro país. Infraestructura que se plantea, se ejecuta y se entrega en momentos de dificultad, pero que reafirma, también, la competitividad de nuestro país en materia de infraestructura vial.

Y aquí, no pretendo hacerle a ninguno de ustedes un examen de optometría, y yo esto lo puedo contar, tenemos los cronogramas de las vías de Cuarta Generación (4G) dentro del esquema que hemos llamado concluir, concluir y concluir para que el país tenga esta infraestructura.

En medio de la pandemia 2020, entregamos esta vía que va desde Girardot, Honda y Puerto Salgar en plena pandemia; Palmar de Varela, Cruz del Viso, Puerta del Hierro en plena pandemia; Pacífico II y, aquí están viendo ustedes, Pasto – Rumichaca.

Están viendo las vías del Nus, están viendo Pacífico I, Pacífico III, Antioquia – Bolívar, la transversal del Sisga.

Vamos a entregar inauguradas más de 18 obras de Cuarta Generación (4G). Mi compromiso son veinte, que serán entregadas de aquí al 7 de agosto del año 2022. La pandemia no nos arrebató la competitividad en materia de infraestructura vial.

La doctora Sandra Forero (Presidenta Ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol), que la vi por aquí y que, también, es testigo de esto, en medio de esta situación, el año pasado, pusimos en marcha, el Frech VIS (programa de Vivienda de Interés Social) y No VIS y en plena pandemia.

Esto no me lo creen ni siquiera los amigos del Brasil. Y cuando les muestro esto me dicen, esto no puede ser. El año pasado logramos las mayores ventas históricas de vivienda en Colombia, empezando por la vivienda de interés social, donde la mayor cantidad de créditos era para las personas de menos de dos salarios mínimos y donde el 41 % (de compradores) son jóvenes entre 18 y 28 años de edad.

Y, este año, la tendencia también es al alza, un país de propietarios es un país más competitivo.

Entonces, avanzamos en la competitividad de la infraestructura vial y avanzamos en la competitividad también de tener un país con más propietarios de vivienda, con esquemas de financiamiento de largo plazo, con subsidios concurrentes, con esquemas de garantías, y esto sigue siendo hoy un estudio de caso, hasta el punto que Colombia fue galardonada por UN Hábitat, por haber sido un país líder en la promoción de vivienda de interés social en medio la pandemia.

La transición energética

Y, también, en medio de la pandemia, aceleramos la Transición Energética de Colombia.

Y, aquí, también le quiero hacer un reconocimiento a María Fernanda (Suárez, exministra de Minas y Energía), que está con nosotros, y al ministro (de Minas y Energía) Diego Mesa, porque lo que ustedes ven en este mapa era Colombia y las energías renovables en agosto el año 2018. Teníamos 28,2 megavatios (MW), 0,2 % de la matriz energética de nuestro país en renovables no convencionales y lo que ven en verde es la Colombia de hoy.

Entre proyectos entregados, en construcción y que ya fueron entregados en la última subasta, vamos a superar los 2.500 MW para finales del año 2022, y tenemos ya proyectos de iniciativa privada, por más de 4.500 MW después del año 2022.

Es decir, Colombia se convirtió en un país líder en las energías renovables no convencionales en plena pandemia, enfrentando esta dificultad.  Una demostración más de nuestra resiliencia y de la capacidad de tener regulación, inversión y transformación para el desarrollo de nuestro país.

Pero, también, en medio de la pandemia, y basado en la diplomacia sanitaria y fitosanitaria, logramos las mayores exportaciones agrícolas que haya registrado Colombia. Abrimos nuevos mercados, abrimos nuevos productos y eso ocurre en el año 2020, y que este año, también, será aún mayor.

Competitividad en el sector rural, donde –óigame bien, doctora Ana Fernanda– pensando en esos rostros como el de Yadira, este año va a cerrar con 50.000 títulos de propiedad entregados en Colombia en tres años y medio; se entregaron 37.000 en los 8 años anteriores a este gobierno y 27.000 en los ocho años anteriores al gobierno pasado. Vamos a entregar 50.000 este año en el mes de diciembre.

Con récords también de crédito agropecuario y de seguro rural en Colombia. Y tenemos una inversión extranjera directa, no minero energética que, en estos tres años, y en los momentos más crudos de la pandemia, registra un crecimiento de más del 190 %. Colombia también se posiciona en nuevas tecnologías.

Y quiénes se preguntan por la agenda de reformas:  a parte de los más de 100 decretos en emergencia, en este último año hemos sacado adelante la primera Reforma a la Justicia en 25 años, con sus imperfecciones, con sus críticas, pero una reforma que hace la mayor inversión en tecnología en la justicia, que mejora los procesos de selección de talento en la justicia, que le da certidumbre a un país que necesita tener una mayor densidad de jueces en el territorio, porque –doctora Ana Fernanda– un país más competitivo es un país donde los jueces tienen más presencia territorial.

Y ese era uno de los temas que, año tras año, los reportes aquí tenían una nueva ley de emprendimiento, una nueva ley de turismo y una ley que aborda el sector de entretenimiento y cultura como parte central también de la reactivación.

Crecimiento

Y entonces, la pregunta de fondo: ¿Y el 2021 qué? Aquí estamos viendo el crecimiento trimestral, salimos de la recesión en el primer trimestre de este año y crecimos el 1,1 % por encima de otros países de América Latina que tenían mejores proyecciones.

Logramos en el segundo trimestre de este año un crecimiento superior al 17 %, el trimestre de mejor crecimiento en lo que va corrido de este siglo, y en este momento, justo cuando estamos teniendo está teniendo esta conversación, el DANE acaba de compartir una cifra: tercer trimestre de este año, la economía creció el 13,2% y el crecimiento acumulado los primeros nueve meses de este año es del 10,2%.

Lo que quiere decir que esto no es un rebote, es una recuperación real y vigorosa, porque la última vez que tuvimos un ciclo recesivo, año 99, que la economía decreció 4.5% sin pandemia, el año 2000 creció al 2,5%. Aquí decrecimos el 6,8% y estamos creciendo al mes de septiembre, los primeros nueve meses de este año, por encima del 10%.

Es decir, se asegura que este será el año de mayor crecimiento económico en lo que va corrido de este ciclo. Y eso es competitividad, también, frente a otros países de América Latina y que lo pongo además en este contexto: el mercado laboral hoy ya se está acercando cada vez más a las cifras prepandémicas, por lo menos a las de febrero del 2020.

Y estamos poniendo sobre la mesa, también, algo que es muy importante y es que estamos subsidiando el 25 % de un salario mínimo legal mensual para el que genere nuevo empleo de jóvenes, entre 18 y 28 años de edad.

Ya vamos por más de 80 mil jóvenes que están en ese esquema y con el apoyo de muchos de los empresarios que están acá podemos hacer aún más. Y quiero dejarles esta reflexión, yo lo digo, y créame que no es como dice la frase coloquial, no es chicaneando: el 48 % del monto de todas las transferencias sociales condicionadas y no condicionadas que se han establecido en el país en los últimos 20 años han ocurrido en este gobierno, 48 %.

Pasamos a nueve millones de hogares beneficiarios, y ahí no estoy contando el PAEF. Este es el Gobierno que más ha invertido en lo social, estructural y contracíclicamente. Y, por eso, doctora Ana Fernanda, es cierto que la pandemia nos golpeó con los indicadores de pobreza, pero fuimos de los menos golpeados en la OCDE y los menos golpeados en América Latina. Y por eso, el mantener, con la Ley de Inversión Social, Ingreso Solidario, los programas de subsidio, devolución del IVA, nos va a permitir a nosotros que en el año 2022 se recupere, esos cuatro o cinco puntos que nos golpeó la pobreza en el país.

Y se logra, también, en medio de una reforma qué es la más grande de recaudo que se ha registrado en este siglo,1,8 % del PIB, y que se hace sin afectar el camino recorrido en la competitividad empresarial, con un respaldo, que hoy lo quiero agradecer, doctor Bruce (Mac Master, Presidente de la Asociación Nacional de Industriales y Empresarios de Colombia, ANDI); doctora Sandra, doctor Hernando (José Gómez, Presidente de la Asociación Bancaria, Asobancaria), a todos los miembros del Consejo gremial –aquí, también, a Javier Díaz (Presidente de la Asociación Nacional de Exportadores, Analdex)–, a todos, no los alcanzo a ver a todos.

Hoy quiero decir un ejemplo de construcción colectiva, donde el sector privado estuvo dispuesto a ceder, a ayudar, pero sin sacrificar la competitividad empresarial de nuestro País. Y a quienes decían que nosotros no íbamos a ser capaces de lidiar con las embestidas en los mercados, fuimos el primer país del hemisferio en hacer la reforma fiscal, uno de los primeros países de la OCDE en hacer una reforma fiscal de esa profundidad.

Y, por eso, hoy los bonos de Colombia se están colocando inclusive a menor tasa que la que teníamos en el año 2019, cuando dos calificadoras que hoy no nos acompañaron nos daban grado de inversión, demostrando que para los mercados Colombia sigue siendo un país de grado de inversión por estos indicadores y por esta competitividad.

Quince proyectos saldrán a licitación ahora, de infraestructura, para lo que llamamos la Quinta Generación (5G), donde tenemos las autopistas del Bicentenario, la navegabilidad del Río Magdalena, el proyecto, también, del Canal del Dique, la ampliación del aeropuerto Rafael Núñez, el proyecto de Bayunca, la expansión del aeropuerto de San Andrés.

Y esos son proyectos que hoy están generando tanto atractivo que, en la licitación de la primera concesión de Quinta Generación (5G), que fue la malla vial del Valle (del Cauca), tuvimos más participantes que en ninguna otra licitación de vías de Cuarta (4G) y Quinta Generación (5G) en Colombia.

La vacunación

Y tenemos un plan de vacunación que marcha. Aquí dijeron que no se hablaba inglés, que no había contratos; se atrevieron a decir que el programa de vacunación masiva vendría en el 2023. Pues hoy, mientras estamos teniendo esta conversación, podemos decir ya que 52 millones de dosis han sido aplicadas en Colombia, que estamos a pocos días de lograr el 70 % de la población con una dosis y que marchamos también hacia la meta de ese 70 % de la población con dosis completas para cerrar el año 2021.

Por eso la invitación a todos, y hoy, cuando estamos viendo la exigencia del carné, es justamente para que entendamos que vacunarse cuando es gratuito, cuando es seguro, cuando es masivo, no hay un pretexto para no hacerlo.

Y no hemos dejado de trabajar por la construcción de la Paz con Legalidad, no solamente la mayor inversión en los municipios PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial), sino que ya se han entregado más de 2.500 obras y hemos habilitado entregas masivas de tierra.

Proyectos, además, que involucran los contratos de conservación natural. Y esto es para decir, frente a esos rostros que mostraba Ana Fernanda, aquí también estamos hablando de competitividad, porque es cerrar brechas sociales en esa Colombia profunda.

Y ese es un mensaje que quiero dejarles a ustedes. ¿Qué es Colombia? Colombia es el segundo país con mayor biodiversidad en el planeta, el 50 % de nuestro territorio es selva tropical húmeda, el 35 % de nuestro territorio es Amazonía, tenemos el 52 % de los páramos del mundo y, fuera de eso, tenemos apenas el 0,6 % de las emisiones de gases de efecto invernadero y una de las matrices energéticas más limpias que tiene el hemisferio.

La competitividad, Ana Fernanda, desde las épocas de Michael Porter y sus primeras aproximaciones académicas, decían que la competitividad estaba marcada, también, por elementos como precio y productividad. ¿Dónde ponemos la fábrica?, donde sea más barato producir y donde tengamos gente más productiva, pero nunca se puso en la ecuación, donde fuéramos más sostenibles.

Hoy, y quiero dejar con esta invitación al Consejo, porque esto es un trabajo que hemos hecho recientemente con el doctor Bruce Mac Master, escribimos este documento –y ojo que es gratuito, no piensen que estamos haciendo aquí promoción editorial– este documento muestra que Colombia es uno de los países con más bajas emisiones por punto del PIB, que la distancia entre nuestros puertos y los puertos más cercanos y más competitivos del mundo es menor comparativamente y, por ende, es menos intensiva en carbono.

Y Colombia ya ha marcado una pauta para reducir sus emisiones de gases efecto invernadero en 51% para 2030, y ser un país carbono neutral en el año 2050.

Y esto es para decirles que parte de la competitividad y que todos tenemos que creérnosla, y llevárnosla en el corazón, y en la conciencia, es que un dólar invertido en Colombia es un dólar más verde que uno invertido en otro lugar.

Ya hay más de 250 empresas de Colombia que han dicho que van en la ruta hacia la carbono neutralidad. Ecopetrol ya es la mayor autogeneradora con renovables no convencionales. Y Cenit, la transportadora de Ecopetrol, en el mes de febrero será empresa carbono neutral.

Ya hoy somos líderes en movilidad limpia en América Latina. Ya hoy avanzamos en economía circular, en la siembra de árboles, en contratos de conservación natural. Estamos nosotros, también, asumiendo el reto más grande de tener 30 % del territorio colombiano declarado área protegida en el año 2022. Y esto es competitividad verde.

Pero también están todos estos rostros, porque los programas sociales que se han implementado hoy validan, porque son jalonadores, también, de crecimiento.

Competitividad y política

Y quiero cerrar con este mensaje. Yo a veces no entiendo por qué en los reportes del Consejo –y yo entiendo de pronto que a veces hay temores políticos– la política importa en la competitividad y las políticas públicas importan en la competitividad, porque todo esto que ustedes han visto se ha logrado sin decirle desde el Estado a nadie: “su negocio no va más, o su negocio no me gusta, o hágame el favor y prepárense, porque lo vamos a cerrar, o ¿sabe qué? esas tierras las vamos a quitar”.

Esto que se ha logrado en un momento tan complejo ha sido defendiendo la libre empresa, la libertad económica y la libertad de elegir. Los discursos trasnochados, populistas, demagógicos, amenazantes a la iniciativa privada, pueden acabar siendo el peor indicador para amenazar la competitividad de cualquier nación.

Y basta ver países de la región que hasta hace un año, o un año y medio, tenían otras proyecciones a donde terminan cuando aparecen esos discursos efectistas, electoreros, que tratan de fracturar a la sociedad, de llevarlos a las luchas de clases y tratar de enfrentar al trabajador con el empleador.

Por eso mi invitación es, hoy estamos mostrando la resiliencia de Colombia para salir de todos los embates de esta pandemia, y mostrando que ni  siquiera la pandemia nos quitó el foco de seguir trabajando por la competitividad.

Falta mucho, es cierto, pero el camino recorrido nos va a poner a nosotros, en pocas semanas, a cerrar este año cuando estemos con nuestras familias y tengamos claridad que hemos logrado la mayor tasa de crecimiento económico en este siglo, y que lo logramos sin todas las baterías fiscales, porque nuestra deuda con el PIB era muy limitada versus otros países.

Pero logramos estabilizar las finanzas y tener la agenda social más grande que ha conocido nuestro país, sin haber caído ni en la demagogia, ni en el populismo.

Así que, doctora Ana Fernanda, y con esto cierro, este Consejo de Competitividad me ha acogido en todas las ocasiones. Esta será la última ocasión que me dirija en la entrega de un reporte de competitividad como Presidente de la República, pero aquí me tendrá una vez más sentado donde me he sentado tantas veces, trabajando por este tema y porque la competitividad toque esas vidas y esos rostros, como lo hemos mostrado con esta agenda social.

Muchísimas gracias

(Fin/epm/ccm/mgm/jd/zia/vzg/mpp/lfg/cfa/gaj)

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