Palabras del Presidente Iván Duque en la reunión de trabajo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para socializar Estatuto de Protección Temporal a Inmigrantes Venezolanos

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque en la reunión de trabajo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para socializar Estatuto de Protección Temporal a Inmigrantes Venezolanos

Bogotá , 9/02/2021

 

 

 

Bogotá, 8 de febrero de 2021

Muy buenas tardes a todos ustedes.

Mi saludo muy especial al doctor Filippo Grandi (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados –Acnur-) que nos acompaña una vez más en Colombia.

Usted es siempre bienvenido en esta tierra, doctor Grandi. Valoramos profundamente la tarea que usted cumple por todo el mundo en defensa de los refugiados y de los migrantes.

Yo quisiera compartir con ustedes unas reflexiones y una decisión histórica que asume Colombia.

Tenemos que reflexionar sobre las crisis migratorias en el mundo. Las crisis migratorias son en sí mismas crisis de carácter humanitario.

Son millones de personas en el mundo que migran huyendo de dictaduras oprobiosas, de circunstancias dolorosas, de pobreza, de pérdida de oportunidades y claramente el mundo ha enfrentado este fenómeno en muchos lugares con dolor, con tristeza y con rechazo.

Y por ello, recuerdo claramente esa expresión que ha compartido el Papa Francisco, donde hace un llamado a la fraternidad en las relaciones con los migrantes y los refugiados.

Las crisis más dolorosas en materia migratoria que vive el mundo, sabemos cuáles son. La más cruel parecía, hasta hace muy poco, la que se vivía con los migrantes sirios, más de 5.1 millones de migrantes que habían salido de su territorio buscando refugio en distintos lugares del planeta.

Crisis venezolana

Pero hoy, claramente, estamos ante un fenómeno mucho más duro. Y es que ya la crisis migratoria venezolana supera las cifras y los indicadores de la crisis de migrantes que ha vivido Siria.

Son más de seis millones de hermanos y hermanas venezolanas que han salido de su país, que han salido con ocasión a la dictadura, pero también a la pobreza.

Vimos con claridad como el año 2020 cerraba con una inflación en Venezuela del 3.700 %. Vimos que el salario mínimo en ese país no llega a 10 dólares. Lo que significa, también, de acuerdo a muchos indicadores internacionales, que la pobreza en Venezuela es del orden del 90 % y cerca del 85 % de los hogares padecen algún tipo de grave afectación alimentaria o nutricional. Nos duele ver estas circunstancias.

Y hemos visto como Colombia ha recibido en su territorio a cerca del 30 % de los migrantes totales que ha tenido Venezuela.

En nuestro país nos aproximamos a cerca de 1.800.000 migrantes venezolanos. Y, claramente, podemos llegar a la conclusión que más del 52 %, casi el 53 % o 54 % son migrantes irregulares en nuestro territorio.

¿Por qué resaltó esta circunstancia? Porque nosotros hemos hecho un esfuerzo titánico como país para regularizar aproximadamente unos 800.000 hermanos y hermanas venezolanos a través de permisos migratorios de carácter temporal de los cuales tenemos registro. Sabemos quiénes son, como se llaman y podemos tener algún tipo de seguimiento o acompañamiento.

Pero tenemos una cifra cercana al millón de migrantes que están en nuestro país, que viven en Colombia, que no sabemos cómo se llaman, dónde están, qué edad tienen, cuál es su condición socioeconómica. Y esa circunstancia es muy adversa.

Es adversa porque no nos permite tener una política clara en materia social, no nos permiten una política clara en materia de seguridad y no nos permiten acompañarnos en las circunstancias que padece.

Y lo que es aún a veces más grave, esas circunstancias terminan engendrando fenómenos de corrupción, porque muchos para tratar de estar en un ambiente de mayores certezas terminan cayendo presos de carteles que les venden cédulas o que tratan de vincularlos a una aparente legalidad a través de mecanismos fraudulentos.

Y obviamente, también, terminan generando toda suerte de preocupaciones en torno hacía muchos de ellos terminan siendo utilizados, también, con cierto tipo de presiones que inclusive pueden derivar en la presión electoral.

Estatuto de Protección Temporal de Inmigrantes en Colombia

Por eso tenemos que ser claros que ante esta circunstancia y, también, viendo las implicaciones que tiene para Colombia que cerca de un millón de migrantes estén irregulares en el país, y que muchos de ellos acuden al sistema de salud, pero que cuando lo hacen, como no están asegurados, terminan generando un costo de gran dimensión para el sistema, afectándolos a ellos mismos y al sistema de salud, tenemos que tomar acciones.

Pero no acciones ni basadas en el miedo, ni en el rechazo, sino basados en la coherencia frente a la fraternidad.

Por eso hoy en esta visita que adelanta el doctor Filippo Grandi a Colombia, nosotros hacemos pública la decisión de nuestro país y crear un estatuto de protección temporal en Colombia, que nos permita hacer un proceso de regularización de esos migrantes que están en nuestro país.

Los que ya están regularizados no tendrán que acudir a estar haciendo actualizaciones constantes de sus permisos, sino que tendrán un proceso de mayor estabilidad.

Y a quienes están en nuestro país en condición de irregulares tendrán una hoja de ruta a esa regularización que implica un registro claro y certero de sus nombres, sus edades, apellidos, los lugares de residencia, sus condiciones socioeconómicas y, por supuesto, también, estarán en un registro biométrico.

Tendrán esa certificación del estatus de protección temporal y tendrán, también, la posibilidad de –en la presencia en nuestro país– de tener un acceso mucho más transparente al que tienen hoy frente a la relación con el Estado.

Ese proceso marca un hito a la política migratoria de Colombia. Pero también marca un hito en la historia de la política de migración en América Latina.

Esto tiene beneficios de toda naturaleza. Por un lado, tiene beneficios de Seguridad Nacional, porque al estar regularizados y someterse al registro las personas, por supuesto, en caso de violar la ley tendremos elementos certeros para identificarlos y, también, para recibir las sanciones que correspondan.

Pero en términos humanitarios significa la identificación, el derecho a la identificación y poder, también, tener una participación abierta y en igualdad de derechos.

Y claro, permite también fortalecer nuestra política social, porque en muchos casos dada la irregularidad, los costos que traen para la Nación son enormes.

Y muy importante también destacar lo siguiente, que ese status de protección temporal, al tener todos los registros y tener un periodo para que se culmine exitosamente para que las personas que no han resuelto su situación migratoria lo hagan en el marco de este estatuto, también, nos da a nosotros la certeza que una vez cumplido el periodo de registro quien no esté debidamente registrado estará en situación de irregularidad y, por supuesto, sujeto a deportación.

Ese llamado humanitario es claro en el sentido que las personas entrarán al registro. Lo podrán hacer. Y eso, también, nos ayuda a controlar de manera ordenada y legal lo que tiene que ver con los pasos fronterizos, porque esto le cierra la puerta a quienes pretenden por trochas llegar a nuestro país y acceder a un proceso de regularización por vías ilegales.

Aquí se defiende la legalidad, se defiende al migrante, se defiende una política migratoria fraterna como la que ha tenido Colombia, pero, también, se busca en el marco de los compromisos internacionales tener, también, de parte de Colombia, un sentimiento de fraternidad que se traduce en la calidad de sus políticas públicas.

A nosotros, doctor Filippo, nos complace que nazca el Registro Único del Migrante. Se va a generar el Registro Público del Migrante de nuestro país orientado, por supuesto, a atender esta crisis.

Pero, también, tenemos claridad en que al dar este paso trascendental e histórico en América Latina, esperamos que otros países sigan nuestro ejemplo, de tener estatus de protección temporal frente a esta situación.

La cooperación internacional

Sabemos que este paso, también, como usted lo ha dicho en repetidas ocasiones, nos va a permitir a nosotros tener más claridad frente a los llamados a la cooperación internacional y la ayuda internacional para esta población.

Nos permite, también, hacer un llamado para que en este año, donde el mundo va a vivir la vacunación masiva, también, la comunidad internacional contribuya con recursos y con herramientas para atender a la población migrante.

Y contribuye a que en aras de la transparencia prime un proceso migratorio amparado en la legalidad.

Yo quisiera cerrar diciendo lo siguiente, apreciado Nuncio y decano el cuerpo diplomático, aquí con nosotros.

En la última encíclica del Papa Francisco, titulada Fratelli Tutti, el Papa Francisco hace un llamado a la responsabilidad fraterna y hace un llamado a que estas situaciones de emergencia y de dolor que se viven en el mundo frente a los migrantes sean atendidos con un sentimiento humanitario y de responsabilidad, de atención genuina.

Nosotros no somos un país rico. Somos un país de ingreso medio y hemos hecho un gran esfuerzo fiscal frente a esta situación. Al dar este paso estamos dándole una solución a un problema que tenemos hoy en nuestro país, porque hay cerca de un millón de migrantes que no tienen ningún tipo de regularización.

Con este status de protección temporal vamos a encontrar una solución que no es mágica ni es de un día para otro. Pero representa la política migratoria más importante en fraternidad, en orden y en legalidad, que se haya visto en América Latina y el Caribe.

Y me permito, también, hacer un llamado para que todos los países del mundo reflexionen sobre la causa de este fenómeno. No me cansaré de decir, una cosa es la atención fraterna al migrante, pero también si queremos parar esta crisis, los países tenemos que reflexionar sobre cómo le pondremos fin a la dictadura en Venezuela, sobre cómo se podrá convocar un gobierno de transición con representación amplia, hacer un llamado a elecciones libres y empezar un camino de reconstrucción.

Con esto Colombia reafirma su amor y su respaldo a todo el pueblo venezolano que ha sido víctima de esta tragedia.

Y, también, me permite decir que este año 2021 será el año en el que conmemoraremos 200 años de la primera Constitución de nuestro país, conocida como la Constitución de Villa del Rosario de Cúcuta o como la Constitución de la Gran Colombia.

Un sueño de hermandad entre Colombia y Venezuela que se vio truncado en el tiempo, en cuanto a la formalización de esa unión. Pero la unión ha perdurado en la hermandad indisoluble de nuestros pueblos.

Y que sea esta la oportunidad para demostrar que así como en muchas décadas fueron muchos los colombianos que cruzaron hacia Venezuela buscando oportunidades y buscando fraternidad y la recibieron, nosotros hoy, a la luz de las herramientas internacionales disponibles, creamos el status de protección temporal para resolver la situación de irregularidad de los migrantes en nuestro país.

Y hacerlo con todas las herramientas de la tecnología, los registros. Y hacer una invitación clara a que la migración se administre con inteligencia, con fraternidad, con solidaridad, con equidad y con el concurso y el apoyo de la comunidad internacional.

Mensaje final

Embajadores, el gesto que ustedes han tenido respaldando esta medida es muy importante. Ustedes lo han dicho Colombia no está sola y eso se agradece, lo mismo escuchando al doctor Grandi.

Pero el mensaje de fondo es resolver un desafío con las herramientas de la legalidad, de la tecnología, del registro.

Resolver una situación que hoy vivimos 1,8 millones de migrantes, cerca de 800.000 regularizados y un millón que están en nuestro país y no sabemos quiénes son y dónde están.

El invitar a este registro único, como lo ha dicho el doctor Grandi, representa el manejo moderno que tenemos que darle a esta situación.

Por eso, sabemos que esto no se resuelve de un día para otro y tendremos un período para consolidar ese registro, tendremos un periodo para hacer el llamado a quienes deben hacer esa regularización, pero tendremos la base de datos completa, tendremos la documentación completa.

Y eso, también, le pondrá fin a esos carteles que han sido oportunamente denunciados por el Registrador Nacional del Estado Civil, de personas que apelan a que le saquen cédulas falsas y, también traten, después de ser manipulados. Políticamente, esto le pone cerrojo  a eso.

Pero es ante todo una decisión humanitaria, pragmática y es algo que convoca a la comunidad internacional para ordenar la movilización de recursos con esto yo cierro mi intervención.

(Fin/mgm/dlg/lfg/jpb/gaj)