Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la Instalación del XXVI Encuentro de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque Márquez en la Instalación del XXVI Encuentro de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo

Bogotá , 28/09/2020

 

 

 

Bogotá, 28 de septiembre de 2020.

Es un honor para mí estar en esta vigésimo sexta reunión de la Jurisdicción Contencioso Administrativa.

Es un honor por múltiples motivos.

Pero quiero empezar por destacar que en este año de pandemia, en este año de dificultades, Colombia ha demostrado la fortaleza de sus instituciones, porque se han sorteado momentos complejos, desconocidos para la humanidad globalizada, y hemos podido responder a todos los avatares derivados de este virus respiratorio agudo, apelando a todas las herramientas que tiene a disposición del Estado colombiano nuestra Constitución Nacional.

En estos meses difíciles hemos podido aplicar los instrumentos que contempla la política sanitaria, no solamente para decretar una Emergencia Sanitaria, sino para poder delinear cada uno de los aspectos fundamentales para controlar el crecimiento exponencial de la pandemia.

También hemos podido apelar a las funciones de carácter administrativo que goza el Poder Ejecutivo y hemos podido también, a su vez, apelar las herramientas de emergencia contenidas en la Carta Política, donde bajo el espíritu de colaboración armónica entre poderes, hemos visto a todas las Altas Cortes comprometidas con ayudar a sortear este momento tan complejo para el mundo.

Sea esta la ocasión para agradecerle a la honorable Corte Constitucional sus pronunciamientos.

Agradecerle también el respaldo al Consejo Superior de la Judicatura para mantener vivo y cercano el servicio de justicia en todo el territorio.

Agradecerle a la Corte Suprema de Justicia también muchas de sus intervenciones para seguir aplicando la ley en medio de estas circunstancias.

Y muy especial agradecerle usted doctor, Álvaro Namén (Presidente), y al Consejo de Estado, también, no solamente por los pronunciamientos oportunos, sino también, por el proceso que hemos contado siempre, de apoyo, por parte de la Sala de Consulta.

La Constitución colombiana busca preservar el Estado, preservar el Estado social de Derecho.

La pandemia

Y por eso, cuando evaluamos el comportamiento de lo que ha sido esta pandemia en Colombia, hoy podemos decir con mucha claridad, 28 de septiembre, que nuestro país registra una tasa de letalidad que es inferior a la de países como Perú, como Chile, como Brasil, como Alemania, como Italia, como Francia, como Suecia, como Bélgica, como Estados Unidos.

Y esto ha acontecido porque se pudieron tomar decisiones de manera oportuna, que también lo reafirma que en tan sólo cinco meses logramos duplicar las unidades de cuidado intensivo en nuestro país con medidas de carácter administrativo, con medidas de carácter de emergencia, y eso marca un hito en la salud pública de nuestro país. Mucho más cuando se ha considerado que el servicio de salud es en sí mismo un derecho fundamental.

Le tomó el país décadas llegar a tener 5.400 unidades de cuidado intensivo cuando empezó la pandemia. Para ese momento éramos uno de los países con más unidades de cuidado intensivo por 100.000 habitantes en la región.

Pero en tan sólo 5 meses hemos llegado a casi 11.000 unidades de cuidado intensivo. Un salto de esa naturaleza no tiene precedentes y se ha hecho en este propósito de la colaboración armónica entre poderes.

Pero adicionalmente, hemos fortalecido la capacidad de hacer pruebas y la capacidad de laboratorios. Cuando empezó esta pandemia, fuimos el primer país de América Latina en poder hacer pruebas PCR con protocolo Berlín, confirmado y autorizado por la Organización Mundial de la Salud.

Teníamos tan sólo un laboratorio capaz de procesar 1.000 pruebas diarias. Hoy tenemos más de 100 laboratorios en todo el territorio, públicos y privados, que procesan más de 36.000 más diarias.

Otro ejemplo de cómo Colombia responde a estas circunstancias.

Pero hay que agregar que cuando hacemos el comparativo real, que es la proporción de contagios y muertes por millón de habitantes derivados del covid-19,  en materia de muertes por millón de habitantes nuestro país luce muchísimo mejor que muchos de los países de Europa, como Italia, como Francia, como Bélgica, como Suecia, como la misma España.

Y lo interesante es que esos países tienen 3,4, 5 veces más ingreso per cápita que Colombia.

Y en el escenario regional hemos logrado mantener las muertes por millón por debajo de muchos de los países que nos rodean.

No porque esto se trate de una competencia entre países, ni más faltaba. Pero porque es un comparado preciso sobre la capacidad de respuesta nacional.

Interesante también cuando lo vemos en contagios por millón, porque no hemos dejado de buscar un solo contagio y lo hemos hecho de manera activa, y lo hemos hecho de manera preventiva.

Por eso, cuando aparecen voces que señalan que Colombia es el quinto país que de manera agregada tiene más casos, primero lo conveniente es hacer la comparación en la tasa por millón de habitantes, y segundo, decir que a diferencia de muchos países, empezamos a acelerar nuestra capacidad de pruebas con muchísima anticipación.

Y hoy, gracias al manejo integral, estamos próximos a llegar a una cifra historia en medio de esta circunstancia y es que Colombia pueda alcanzar esta semana cifras donde el 87, 88, 89% de quienes han sido atacados por el virus, se encuentren recuperados.

Protección a los más vulnerables

Estas medidas son importantes, porque todas las acciones han apuntado a proteger la salud y la vida, pero también proteger a los más vulnerables.

En medio de esta pandemia hemos visto cómo en nuestro país se crea un programa como Ingreso Solidario. Un programa que llega a más de 3 millones de familias que nunca, nunca, habían recibido ningún aporte económico por parte del Estado.

Le tomó al país después de más de 20 años llegar, a través de las transferencias condicionadas, a 2.7 millones de beneficiarios. Y en cuestión de semanas teníamos Ingreso Solidario siendo irrigado en el territorio.

También gracias a las medidas de emergencia pudimos llevar los giros extraordinarios de Familias en Acción, de Jóvenes en Acción, del Adulto Mayor y también llegando a una cobertura universal de mayores de 70 años en asistencia social para quienes están en la línea de mayor vulnerabilidad económica.

Gracias a las acciones de emergencia pudimos darle vida por primera vez en nuestro país a un programa de garantías de crédito para la protección de nómina, para capital de trabajo y para activos fijos, con garantías fijas del 90%.

Programa que fue concebido por 4 meses y que hemos tomado la decisión de extenderlo hasta junio del año 2021 para acompañar el proceso de reactivación.

Pero también gracias a las acciones que se han emprendido, y con el apoyo de la colaboración armónica entre poderes, pudimos también poner en marcha por primera vez en nuestro país un subsidio estatal que cubre el 40% del salario mínimo legal vigente para aquellos trabajadores de empresas cuya facturación se haya afectado un 20% o mas con ocasión a la pandemia. Y que ya supera los 3 millones de trabajadores beneficiados.

Programa que estaba previsto para concluir en este mes de septiembre y que vamos a extender hasta el mes de marzo del año entrante para acompañar la reactivación de Colombia.

Y por supuesto, también con otro elemento sin precedentes. El haber subsidiado la mitad de la prima de servicios del mes de junio, bajo el mismo criterio de ser empresas que hayan visto afectados sus ingresos, un 20% o más.

Y ahora con el apoyo también, dentro de la colaboración armónica, con el Congreso de la República para que también se pueda dar el subsidio del 50% de la prima de navidad también para esos trabajadores de las empresas que han  visto afectada su facturación un 20% o más.  

Son medidas que nunca se habían visto en el país.

Yque también las acompañan medidas excepcionales en materia de servicios públicos, en materia de flexibilidad en los pagos de contribuciones tributarias. Y que también se ha visto en la creación de líneas especiales de atención. 

Protección a mayores de 70 años

Se protege la salud, se protege la vida y se protege también a los más vulnerables.

Y nunca ha sido nuestro espíritu ser restrictivos de los derechos, sino anteponer el principio de la protección de la vida en estas circunstancias.

Por eso también es importante que todas las medidas que se han tomado para proteger a los sectores que pueden ser más vulnerables frente a este virus, se han hecho bajo esa prerrogativa que está claramente delineada en nuestra Constitución.

La insistencia en la protección de los mayores de 70 años jamás ha tenido como propósito limitar o discriminar a un sector de la población.

La evidencia es clara. Más del 50% de quienes han fallecido por covid-19 en nuestro país son personas mayores de 70 años.

Y también, como lo dice la propia evidencia médica, cuando a un mayor de 70 años lo golpea el covid-19, la probabilidad de fallecer es cercana al 30% promedio.

Si la persona es mayor de 80 años, puede superar el 40% de probabilidad para fallecer por esta enfermedad.

Por eso cuando se buscó el aislamiento de este sector de la población, sabiendo las complejidades y las adversidades, y entendiendo también la discrecionalidad que es función natural del ser humano para conducir el pleno ejercicio de sus libertades, lo que se buscó fue la protección.

Relación con Altas Cortes

Hemos aceptado siempre los veredictos de la Justicia. Hemos también apelado a muchas de las herramientas contenidas en la Constitución y la ley, para poder ejercer una controversia judicial seria, propositiva, pero siempre en aras del interés general de nuestro país.

Nosotros hemos tenido una cultura para entender cada pronunciamiento, para aplicarlo y para orientarlo. Ese ha sido un sentido, también, dentro del trabajo de la colaboración armónica que -debo exaltar-, lo hemos hecho también en varias reuniones que hemos sostenido con los presidentes de las Altas Cortes, en medio de estas difíciles circunstancias.

Yo me siento orgulloso de que la institucionalidad colombiana nos ha dado las herramientas para enfrentar esta adversidad.

Y se generarán precedentes únicos para circunstancias que ojalá nunca se vuelvan a repetir en el tiempo. Pero que muestra cómo se puede interactuar entre las distintas instituciones del Estado y también entre los organismos de control y las Altas Cortes para responder a las necesidades de todo un país.

Quiero agradecerle también profundamente, doctor Álvaro Namén, esta invitación. Porque así como hablamos de la atención en medio de la pandemia, en medio de la pandemia también se han dado procesos importantes.

La presentación de un Código Electoral para ser discutido por el Congreso de la República, después de una amplia deliberación entre instituciones, incluyendo el Consejo de Estado, es importante.  Porque Colombia merece un Código Electoral moderno que se salga de los anacronismos, que además son anteriores a la Constitución del 91, para que tengamos una democracia cada vez más vibrante, más moderna, más cercana al ciudadano, a partir de la tecnología, y con mejores herramientas de escrutinio y de tutelaje de los derechos de los ciudadanos cuando se ejerce el derecho al sufragio.

Quiero también destacar que, en medio de la pandemia, hemos avanzado también en las deliberaciones del Código de Procedimiento Administrativo. Un código que también ha tenido una amplia discusión y socialización con la participación activa del Consejo de Estado, de los tribunales administrativos en los territorios, y que también busca fortalecer la Jurisdicción con un sentido de permanencia en la creación de confianza en el tiempo.

Herramientas contra la corrupción

Me motiva también que, en medio de la pandemia, hemos tenido discusiones enriquecedoras en el marco de lo que se conoce como la Comisión de Moralización. Y hemos visto cómo en los últimos meses, en nuestro país se convierten en realidad normas importantes para combatir el flagelo de la corrupción.

El tener hoy mucha claridad en que es un mandato legal que los altos funcionarios divulguen sus declaraciones de renta, es importante para el escrutinio ciudadano.

El hacer públicos los conflictos de interés, otro avance normativo, también marca un hito.

El hacer el énfasis en la rendición de cuentas, marca un hito.

El ponerle fin a ese principio de la casa por cárcel para los condenados por corrupción, es fundamental.

Como también es fundamental que hayamos sacado adelante en los pliegos tipo, para que se acaben en nuestro país los carruseles de contratación, o esos pactos tras bambalinas de consejas, trapisondas contractuales, a partir de los cuales se busca la selección a dedo.

Hoy esa nueva herramienta de lucha contra la corrupción es fundamental.

Y celebro que también en el propósito de la colaboración armónica, con el aporte del Consejo de Estado, de las Altas Cortes, de la Fiscalía, de la Contraloría, y de la Procuraduría, estamos prontos a presentar ante el Congreso de la República otro proyecto emanado en la Comisión de Moralización, que es clara en fortalecer sanciones a los actos de corrupción, pero al mismo tiempo en imponer sanciones claras cuando se presentan contubernios que son patrocinados por las empresas que actúan como contratistas, de manera que las sanciones, que son de carácter administrativo, para las empresas que propicien la corrupción, sea también severa. Otro esfuerzo de colaboración armónica.

Y creo también supremamente importante que en este encuentro se destaque el papel de la Sala de Consulta, una figura emanada desde los albores de la Jurisdicción, bajo esa gran influencia de José Ignacio de Márquez, para que el Consejo de Estado aconseje la toma de decisiones del Poder Ejecutivo.

Creo que este ha sido un Gobierno que ha apelado muchísimo a esa herramienta y lo ha hecho buscando su función primigenia, y nos enorgullece que así sea.

También creo importante poner sobre la mesa que, en medio de los avatares que vive la humanidad, donde las tensiones aceleradas por las tecnologías y los algoritmos predeterminados, o inclusive por las circunstancias propias donde las noticias falsas crecen, creo que en los poderes públicos todos tenemos la obligación de propiciar siempre un entorno sano de debates que enriquezcan nuestra democracia y que fortalezcan nuestras instituciones.

Reafirmación de compromiso del Gobierno

Por eso, reafirmo hoy, doctor Álvaro Namén, el compromiso de nuestro Gobierno de seguir dando pasos importantes para hacer reformas que beneficien a la administración de justicia.

No solamente como se avanza en el Estatuto de Conciliación y en los mecanismos alternativos de resolución de conflictos, sino que también podamos darles vida a los conceptos de Jurisdicción Agraria, donde podamos también fortalecer la Política Penitenciaria y Carcelaria, que por cierto, este Gobierno estará inaugurando los próximos meses las primeras nuevas infraestructuras carcelarias, después de años de no haberse desarrollado esas inversiones oportunamente.

Y quiero, además, señalar que estamos comprometidos en sacar adelante el empréstito con el Banco Interamericano de Desarrollo, que ahora esperamos con la transición en su presidencia, podamos verlo de cara a nuestra Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo que se celebrará en la ciudad de Barranquilla, en marzo del año 2021.

Importante herramienta para el fortalecimiento de la justicia y acelerar, además, los servicios de Expediente Electrónico.

Los fallos se catan y las fallas se discuten

Y también quiero hacer referencia a esos principios que usted resalta. A los principios a partir de los cuales los fallos se acatan, pero las fallas se discuten y se corrigen.

Los fallos tienen sus alcances. Los fallos tienen sus instancias. Nuestra Carta Política determina cuáles son los espacios para que se den las sanas controversias en la órbita jurídica.

Pero las fallas que se puedan advertir, es un deber de todos corregirlas, por el interés general del pueblo colombiano.

Y también quiero destacar que así como nosotros hemos enfrentado el covid-19 con sentido de colaboración armónica entre poderes, también tenemos que apelar a que la Constitución, como esa casa común que une a las instituciones para proteger la vida, honra, bienes, derechos y libertades de los ciudadanos, nos pueda también llevar a que la colaboración armónica sea efectiva para enfrentar otros flagelos que atentan contra el devenir del pueblo colombiano.

El narcotráfico

Y particularmente hago referencia al narcotráfico.

El narcotráfico ha sido un cáncer que ha atacado a nuestro país por décadas.

Y nuestro país logró, entre el año 2000 y el año 2012, reducir el área de cultivos ilícitos, de cerca de 180.000 hectáreas, a menos de 60.000.

Desafortunadamente las cifras hablan por sí solas y entre el año 2015 y agosto del año 2018, vimos una expansión exponencial.

En estos dos años de Gobierno hemos enfrentado el fenómeno. Y lo hemos enfrentado logrando ya resultados como parar el crecimiento exponencial y lograr la mayor reducción en casi siete años.

No es todavía suficiente, porque tenemos que avanzar con mucha mayor determinación, además en un enfoque integral contenido en nuestra política Ruta Futuro, donde se enfrentan los cultivos ilícitos apelando a la erradicación, a la sustitución, al desarrollo alternativo y a cumplir con los lineamientos y protocolos establecidos también por fallos de las Altas Cortes, para que tengamos las herramientas de precisión en las circunstancias que se requieren, para enfrentar semejante amenaza a la seguridad de nuestro país.

Pero también desactivar las redes de lavado de activos, desactivar las cadenas criminales de abastecimiento de precursores,  de romper los elementos del lavado a través del contrabando, de enfrentar el microtráfico y de doblegar y judicializar a los máximos responsables de esas estructuras criminales.

En eso creo que no puede existir una controversia institucional.

Todo lo contrario, trabajar juntos en el propósito de vencer. Y cuando hablo vencer, me refiero a que brille en el firmamento la legalidad sobre cualquier amenaza criminal que pretenda socavar el poder de las instituciones en los territorios.

Nuestros lineamientos no solamente son de seguridad y justicia, sino también de llevar las inversiones a los territorios, como lo estamos haciendo en las regiones PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial), como lo estamos haciendo con las Zonas Futuro y como lo estamos haciendo con la agenda de reactivación.

Pero es importante que todos tengamos claro que la lucha contra el narcotráfico es un deber institucional, que no puede haber claudicaciones, ni mucho menos podemos tener ambivalencias.

O que nos quedemos en el pantano de controversias singulares, cuando lo que existe es el deseo plural de que se construya una paz en el país, y con más narcotráfico será cada vez más esquiva su materialización.

Mucho más cuando vemos a las disidencias de las Farc, al Eln, a grupos armados ilegales atentando contra los derechos de los ciudadanos.

Por eso hago la invitación, una vez más, para que trabajemos en equipo para derrotar a este flagelo de nuestro país.

Expresiones pacíficas de los ciudadanos

Y también quiero hacer una reflexión importante. Lo decía usted, doctor Álvaro Namén, la importancia de los derechos.

Los derechos son sublimes en una democracia, los derechos son vitales en una democracia. Pero también es importante poner sobre la mesa los deberes; los deberes de todos. Los deberes de los ciudadanos, los deberes de los funcionarios públicos, los deberes de los miembros de la Fuerza Pública.

Las expresiones pacíficas y ordenadas de los ciudadanos deben ser siempre garantizadas y protegidas en el marco de nuestra Constitución.

Pero también tenemos que ser claros. Bajo ninguna circunstancia podemos dejar que las expresiones de violencia, de vandalismo, de terrorismo, afecten los derechos de los ciudadanos.

Por eso tenemos que procurar cada vez más que todas las intituciones se rijan po los más altos estandares para proteger los derechos de los ciudadanos. Pero también los más altos estándares para poder ser contundentes frente a las expresiones del crimen organizado, y que no solamente se generen capturas, sino efectivas judicializaciones y sanciones ejemplarizantes.

Ese también es un deber de todas las instituciones en esta democracia.

Y debo también precisar que es importante que, como sociedad, reflexionemos en que no se hagan llamados al odio, llamados a la violencia, que no se activen sentimientos oprobiosos que conduzcan a expresiones violentas.

En eso también las instituciones tenemos un deber.

Y por eso la colaboración armónica lleva a que la Justicia en eso también sea claramente imperiosa.

Y debo destacar lo siguiente.

La excelencia de la Rama Judicial

Nuestro país tiene una larga tradición democrática, también una larga tradición judicial.

Tenemos que, todos, buscar siempre la excelencia de la Rama. Y tenemos que hacerla buscando el reclutamiento del mejor talento. Invitación que queremos hacerle siempre al Consejo Superior de la Judicatura, también en la colaboración armónica, para que podamos ir a buscar el mejor talento, y que ese talento se forme en la administración de justicia.

En que tengamos la posibilidad, con el Expediente Electrónico, de tener justicia expedita.

En que tengamos claro, a partir de las orientaciones jurisprudenciales, de los límites y competencias de quien administra justicia, para cada uno de los aspectos que pasan bajo su control.

Que tengamos también absoluta certeza que vamos a buscar que el precedente judicial sea una herramienta orientadora en todos los territorios.

Y por supuesto, que el Expediente Electrónico en las Altas Cortes, como lo buscamos con el empréstito del BID, sea un vehículo de descongestión y un vehículo para fortalecer la atención de los jueces, que llegan a la cúspide de sus carreras, para estar concentrados en los temas centrales del devenir judicial de nuestro país.

En todos estos frentes cuentan ustedes siempre con nuestro respaldo y con nuestra compañía.

Y que sea también esta la ocasión para reiterar que los principios de la Justicia implican que haya para los ciudadanos la construcción permanente de confianza.

Por eso este Gobierno busca contribuir al fortalecimiento de la Justicia. Busca también contribuir a corregir las grandes fallas, que ustedes mismos han destacado, y que se requieren para que el ciudadano tenga un servicio cada vez más efectivo.

Y que podamos también, en democracia y con el espíritu de la colaboración armónica, mantener ese mismo objetivo que hemos tenido para proteger a los ciudadanos, como ha sido frente a la pandemia, para que también se extienda a cualquier otro fenómeno de violencia y de criminalidad.

Muchísimas, muchísimas gracias.

(Fin/lfg/dlg/lsc/agq/agp/gta)