Palabras del Presidente Iván Duque Márquez al concluir la reunión con estudiantes universitarios

Discurso

Palabras del Presidente Iván Duque Márquez al concluir la reunión con estudiantes universitarios

Bogotá , 12/05/2021

 

 

 

Bogotá, 12 de mayo de 2021.

Yo quiero decirles a todos ustedes en esta mañana, para empezar, gracias.

Gracias por su voz, gracias por su sinceridad, gracias por sus ideas, gracias por sus propuestas.

Gracias por expresar sus sentimientos de manera nítida y gracias por ejercer sus derechos y plantearlos de la manera como lo han hecho esta mañana.

Yo quiero empezar por lo siguiente. Soy el más consciente del momento histórico que vive el mundo, que vive nuestra región, que vive nuestro país.

Ustedes han hablado hoy de deudas históricas. Decirles que este espacio a mí me trae una reflexión del presente y, como les digo, del momento histórico.

A esas deudas históricas que existen hay que incluirles las cosas que nos ha agravado la realidad, la pandemia, la desigualdad y yo debo decir el mayor damnificado de esta crisis social y económica que trae la pandemia es la juventud.

Yo sé, que, claro hay deudas de mucho tiempo atrás, hay deudas recientes, pero las ha grabado profundamente también la pandemia en todo sentido, el desempleo juvenil ha subido, el hecho de no poder estar en los espacios tradicionales de interacción dificulta aún más esa realidad, el hecho de ver la pérdida de familiares, de seres queridos también agrava la situación.

Y, claro, también la profundiza aún más el hecho que el mundo todavía no sabe esta situación cuándo va a terminar.

¿A eso qué quiero decir? Y quiero ser claro diáfano y hablar desde el corazón, no quiero hablar como el Presidente, sino como Iván. Es Iván el que está hablando acá.

Y mi primer mensaje es que realmente soy un convencido –lo he sido siempre–, sobre la necesidad que en democracia podamos expresarnos pacíficamente, tranquilamente, y que podamos construir.

La expresión pacífica es vital

Ayer lo decía en la ciudad de Cali. Defiendo y defenderé siempre el derecho que nos da nuestra Constitución para expresarnos pacíficamente, sin ningún tipo de aspaviento, sin ningún tipo de cuestionamiento. La expresión pacífica es vital en nuestra sociedad.

Pero también es vital en nuestra sociedad el rechazo total, categórico, enfático a cualquier tipo de violencia, venga de donde venga.

Porque la violencia nos ha carcomido en Colombia, tristemente. La violencia nos ha llevado a puntos que no queremos repetir en nuestra historia.

Nuestro país se fundó y pasó los primeros 80 años de vida en guerras civiles, entre federalistas, centralistas, los que pensaban de una manera y de otra.

En el siglo XX estuvimos también, durante una buena parte, incubando conflictos de carácter regional y después una violencia partidista, política, que fue fratricida.

Y después, otra confrontación más, con la aparición de guerrillas, después el narcotráfico y pareciera que esta nación no puede ponerle fin a la violencia.

Yo creo que esto es uno de las de los mensajes que hoy todos tenemos que recoger. Rechazar esa forma de violencia, no estigmatizarnos, no generalizar y saber señalar los fenómenos cuando se presentan.

Es injusto generalizar

Es injusto señalar a todo aquel que se expresa pacíficamente en las calles como un vándalo o como un terrorista o como un criminal. Eso no es justo, no procede, no tiene lugar.

Como también es injusto generalizar el comportamiento de todos los miembros de la Fuerza Pública.

¿Y por qué digo esto? Porque si dejamos a un lado la generalización y la estigmatización, y vamos al meollo de las conductas, siempre he tenido una línea clara de cero tolerancia a cualquier conducta de un miembros de la Fuerza Pública que sea violatoria de los derechos humanos, de la Constitución y la Ley. Siempre.

Y también siempre he tenido un sentimiento de condenar cualquier acto de violencia contra miembros de la Fuerza Pública. Yo creo que si nosotros partimos de estas premisas, podemos manejar la conversación con más sinceridad, con más fluidez, y sobre todo, con la capacidad de construir.

Ayer contaba en la ciudad de Cali que los mismos comandantes de las Fuerzas han tomado decisiones. Hoy hay más de 60 investigaciones que se están desarrollando para llegar a la verdad y hay capturas que se han desarrollado para llegar a la verdad.

Pero también hay capturas para llegar a la verdad, de quienes han destruido infraestructura, de quienes atentaron contra el transporte masivo, de quienes han atentado contra ciudadanos y contra la Fuerza Pública.

Y digo esto para que se entienda. Yo soy un demócrata, creo en la democracia, creo en el respeto de las ideas y por eso nunca, ¡nunca!, en el ejercicio de una función política me he dejado llevar al ataque individual, personal o a la agresión de alguien que piense distinto a mí.

Nuestro país ha tenido momentos de fricción y de fractura. Tal vez innecesarios, pero somos una democracia.

Y por eso le decía a un grupo de jóvenes hace unos días que sí, en el año 2016 yo voté por el no, pero yo no era un enemigo de la paz. Yo creía que se podían hacer cosas mejor, y otros votaron por el sí. Ni eran mis enemigos, ni eran mis contradictores, ni eran mis antagonistas.

Y cuando llegué a la Presidencia invité gente a construir. La mitad del gabinete votó por el sí, la mitad del gabinete votó por el no. ¿Y qué?

Era el momento de construir.

La gran oportunidad de construir pacto por la Juventud

Y yo creo que si nosotros comenzamos a ver a nuestra sociedad –y más en el momento que usted hoy reclaman–, volvamos esto una oportunidad, la gran oportunidad. De construir para la juventud de Colombia.

Por eso lo planteaba hace unos días, volvamos esta oportunidad para que,  rápidamente, tengamos ese gran Pacto por la Juventud de Colombia.

Y no es político, no es ideológico, no es partidista, y sobre todo, no debe ser electoral.

Porque las realidades que ustedes han planteado hoy no son ni de izquierda, ni de derecha, ni de centro; son las realidades elementales para la juventud de nuestro país.

Conectividad. ¿Quién puede discutirlo?

Oportunidades de empleo. ¿Quién puede discutirlo?

Oportunidades de educación. ¿Quién puede discutirlo?

Oportunidades de representación. ¿Quién puede discutirlo?

Y si sobre esos elementos básicos podemos trabajar, hagámoslo.

Y yo asumo personalmente el reto de que volveré esta mi prioridad personal como Presidente de Colombia para que este Pacto salga adelante y deje soluciones de corto, mediano y largo plazo.

Que podamos mostrar que, en medio de semejante adversidad, derivada del momento que vivimos, lo vamos a hacer bien y todos, sin triunfos individuales. Este no es un triunfo ni del presidente, ni del uno ni el otro, ni de una plataforma ni de una universidad. Tiene que ser un triunfo colectivo, de todos.

Y esto me permite, también, entrar a los temas que ustedes han planteado hoy. Y quiero hablarles también desde el corazón.

Porque yo hice una campaña hablándole, también, a ese 73% menor de 45 años, del que sigo haciendo parte. De pronto también voy a quedar como perennial.

Y te agradezco, además, que lo hayas dicho de esa manera.

Pero, ¿qué rescato yo?

Y quiero contarles esto:

Desde la campaña estamos hablando de educación gratuita, de recursos para la educación y de oportunidades.

Y miren cosas paradójicas. Empieza el Gobierno, agosto, 2018 y, a finales de septiembre de 2018 se levanta el movimiento estudiantil diciéndome: la plata, el presupuesto, los recursos.

Y yo dije: pero es lo que nosotros queremos hacer.

Y rebotaron una serie de reivindicaciones que venían desde años atrás, frente a las cuales prácticamente no hubo ninguna reclamación.

Y lo bonito que cuando tuvimos en ese momento la oportunidad nos sentamos y firmamos un acuerdo, en la Casa de Nariño, con la juventud de Colombia.

¿Y qué salió de ese acuerdo? El mayor presupuesto de la historia para la educación, que lo pasamos de 37 billones a 48 billones de pesos. Un salto porcentual que no se había visto. El mayor aporte a la base de las universidades públicas de Colombia para construir infraestructura, y para acompañar la infraestructura con el funcionamiento.

Y fuera de eso, con la Ministra (de Educación) María Victoria (Angulo), ese acuerdo se ha estado discutiendo constantemente, verificando su cumplimiento, con ustedes, en estos espacios.

Porque ustedes se han reunido con ella constantemente. ¿En qué va el punto uno, el dos, el tres, el cuatro, el cinco, el seis?

Y bien. Ahí hubo un principio importantísimo de acuerdo.

Creamos Generación E, para ir cumpliendo el sueño de la gratuidad. Que empezaba con el 30%, a finales del año pasado ya habíamos llegado al 30% en matrícula gratuita y la íbamos a dejar en el 50% en agosto del año 2022.

Pero se nos vino la pandemia.

Y lo primero que le dije a María Victoria es hagamos algo ya, porque no quiero que haya deserción en la universidad pública. Hagamos algo ya y busquemos con el Fondo de Solidaridad pagar la matricula al ciento por ciento estratos 1 y 2, y llegamos prácticamente al 60 o 70 para el estrato 3.

Y le dije a la Ministra: si este es el sueño –el mío, el  de ella y el de ustedes–, pues hagámoslo realidad ya.

El anuncio de ayer no es para comprar a nadie, el anuncio no es para que ustedes sientan que es un contentillo. No, no.

Es una decisión del corazón, de la conciencia, que no es un triunfo del Presidente ni de la Ministra ni de unos ni de otros; es un triunfo colectivo. Porque lo hemos soñado y lo hemos pedido por años.

Y nosotros si dijimos sí, listo, segundo semestre de 2021 pagamos la educación gratuita universitaria, técnica y tecnológica, a los estratos 1, 2 y 3.

Pero, óiganmelo bien y así de claro: no es para decirles en enero: ‘muchachos… No’.

Empieza, porque voy a poner todas mis energías para que se quede, y cuando venga la discusión del presupuesto del año 2022, ahí estará para que todo el año 2022 se mantenga esa política. Para que se convierta ya en una conquista social de años convertida en realidad.

Y ese solo hecho ya deja una hoja de ruta para la próxima administración.

Ahora, ¿es suficiente?

No. No es suficiente, porque todas las necesidades son incrementales.

Y entonces, te escuchaba, y tú decías: ¿los cupos?

Ese es el próximo reto. Ya lograr esa gratuidad nos permite llegar al 97% de los estudiantes en las universidades y en los institutos técnicos y tecnológicos públicos. Nos permite llegar allá.

Ahora, la pregunta es ¿y los que no están?

Y ese es el reto. Y ese es un reto que tenemos que construir con ustedes y lo queremos construir con ustedes, y escuchar sus propuestas. Porque aquí también lo escuchábamos de algunos que manifestaban la educación digital.

Esta puede ser una herramienta, porque si nos quedamos esperando a tener más infraestructura, para abrir más cupos, el proceso va a ser mucho más lento que las necesidades de cientos de miles de jóvenes, que están en la calle, que ni estudian, ni trabaja, y que dicen: quiero ese cupo. Pero no tengo esa silla, no tengo el aula, no tengo el laboratorio.

Y no podemos esperar hasta que esta infraestructura esté lista, porque se nos va a demorar uno dos, o tres o quién sabe cuánto más.

Por eso, esa propuesta de ir habilitando más espacios también en la virtualidad, estamos listos a darla con ustedes. Con ustedes.

Y algo por ejemplo interesante. Escuchaba hablar sobre la comunidad raizal.

Yo he ido muchas veces a San Andrés y Providencia, y le preguntaba el otro día, a uno de los jóvenes, bueno, ¿universidad? No, Presidente, es que aquí no más podemos hacer hasta x semestre en la isla, y después nos toca irnos a otro lugar en Colombia, y eso nos afecta las oportunidades.

Pues yo me siento muy contento de que estamos a pocas semanas de inaugurar la sede universitaria de la ESAP (Escuela Superior de Administración Pública), ciclo completo, los 10 semestres, en la isla. Pero también, en asociación con otras universidades para educación virtual.

Decían ustedes, por ejemplo, el tema del Sena (Servicio Nacional de Aprendizaje).

El Sena ¿qué hemos querido hacer? Vincular a los jóvenes desde el bachillerato, para graduarse con su doble título, bachiller y técnico; y que con uno o dos años más de educación virtual se titule.

¿Eso que nos permitiría? Aumentar los cupos, vincular más personas, profesionalizar y tener un impacto en el ingreso a la juventud de nuestro país.

Y también queremos construir esto con ustedes. ¡Con ustedes!

Y planteaban otros, con mucho carácter asertivo, ¿y el empleo qué?

Después de noviembre del 2019, cuando hicimos la Conversación Nacional y tuvimos la mesa de jóvenes, pasaron tres cosas, que de pronto la pandemia no dejó que las viéramos todos.

Y si debo hacer un mea culpa comunicacional, también lo hacemos. Pero fíjense tres cosas. Tú lo mencionaste.

Qué hacemos si vamos a buscar el trabajo y nos dicen ¿y la experiencia?

¿Y entonces si no me consigo el trabajo y no tengo la experiencia quién me va a emplear?

Y como consecuencia de los aportes de la juventud colombiana, en esa conversación, salió la directiva donde hoy se puede aplicar a empleos en el sector público, Gobierno Nacional, sin acreditar experiencia.

Y mandamos la directiva para que eso llegara a los territorios y también en los territorios tuviera ese efecto. Y de hecho la Registraduría, por mencionar un caso, también se sumó a eso.

Otra cosa que surgió, para el sector privado, porque el sector público no puede ser el único empleador. ¿Qué hacemos? Lanzamos ese descuento tributario, donde a la contratación de jóvenes se puede deducir el 120% de renta, sobre esos empleos.

Pero obviamente nos golpeó la pandemia, y la pandemia golpeó a tantos sectores y, por lo tanto, el dinamismo que esperábamos no se dio. Hoy lo necesitamos más que nunca ¡más que nunca!

Y ustedes decían: un plan de choque laboral de formalización. ¡claro y hagámoslo juntos!, nutrámoslo con las ideas de la juventud de Colombia rápidamente.

Y otro tema que se tocó acá: la diversidad de nuestro país. Yo le escuchaba, creo que era Garret, su nombre, y Garret hablaba de su identidad. Y de pronto por mi propia forma de ver el mundo -a mí no me gusta hacer alarde de esto- pero la primera vez en la historia nuestro país, que se sienta en el Consejo de Ministros, un hombre perteneciente, abiertamente perteneciente, a la comunidad LGBTI, fue en nuestro gobierno.

La primera vez que un director de un departamento administrativo, abiertamente vinculado a la comunidad LGBTI, ha sido en nuestro gobierno, y varios viceministros.

Pero a mí me parece que yo no debo hacer alarde de eso. Porque si creemos en la diversidad de nuestra sociedad y en que somos una sola ¿por qué hacer alarde? Porque si hacemos alarde de eso ahí sí estaríamos segmentando a la población o tratando de sacarle provecho político.

¡No! Es que todos somos iguales en esta sociedad y, por lo tanto, no se le puede sacar alarde político a eso, sino entender, que lo que importa es el talento, la preparación, la capacidad y adelante. Pero, sí entendí las frustraciones que aquí se expresaron.

Bullying, estigmatización… dificultades que tenemos que sortear como sociedad, y sé que entre todos podemos construirlo.

Y, también, he escuchado, por ejemplo, las observaciones de muchos de ustedes con respecto a lo que pasa en los territorios y cómo nos articulamos mejor en esas tres herramientas en los territorios.

Yo creo que está es una oportunidad única, y es única en la medida que la hagamos todos juntos. Por eso invite aquí al señor director del Departamento Nacional de Planeación.

Por cariño le decimos a Luis Alberto ‘El Pollo’ (Rodríguez), tiene 33 años, es egresado de la Universidad Nacional de Colombia, perdió a su padre a los tres días de nacido. Su madre, con un gran esfuerzo, se preocupó por su educación y hoy, un joven de 33 años, tiene una responsabilidad que le hemos encomendado, derivada de la Conversación Nacional: el Conpes de la Juventud, que hoy está público para consultas, para aportes, para sugerencias.

Y yo quiero invitarlos a todos a que le pongamos ojo, atención y acción a ese Conpes, para conducir energías que aquí se han planteado, ideas que aquí se han planteado, y nos pueda permitir, en muy poco tiempo, producto de estas mesas que hablamos en los territorios para escuchar, para nutrir, sacar adelante esa política pública en este año 2021 y que deje una hoja de ruta para los próximos años. Quiero comprometerme con ustedes en eso también.

Y algo que también quiero expresar: si ese camino se abre, y ahí incluimos los temas laborales, y ahí incluimos los temas de educación, y ahí incluimos, también, los temas de participación, y ahí incluimos los temas de reivindicación en distintos grupos, porque escuché también la intervención tuya y la comunidad Rrom, si nosotros logramos que todos nos sintamos representados, esta puede ser una gran conquista de país.

Y creo, también, lo siguiente: Yo tengo que decirles, también en el fondo de mi ser, si en algo tengo que pedir disculpas, porque ustedes no se han sentido escuchados por parte mía, se las quiero pedir de corazón, de corazón. Pero no es en este momento ni tarde, ni mucho menos difícil abrir estos espacios en los territorios, en las universidades. Pero quiero pedirles el aporte de ideas y propuestas.

Queremos más reivindicaciones, más gasto para atender necesidades ¡perfecto! Pero ayúdennos también con sus ideas de cómo encontrarlas las fuentes.

Aquí dijeron ustedes cosas muy importantes de austeridad, asumido lo haremos, lo vamos hacer y lo estamos haciendo, pero también apórtennos para dar pasos adicionales.

Me llegó al alma tu intervención, y la tuya también, porque me dijiste que tenías 16 y tú 15. Yo tengo una hija que tiene 14, va a cumplir 15 muy pronto.

Y yo pienso en mis hijos que también son estudiantes de colegio, y pienso en el dolor de la pandemia, no estar con sus amigos, de ver como se gradúan otros amigos virtualmente, y también, de ver las implicaciones que esto puede generar en la misma condición de la juventud, en la ansiedad, en miedos, en tristezas, en rabias, en cosas.

Y nosotros definitivamente desde hace varios meses hemos querido acelerar el proceso de retomar las clases. Se ha generado una gran controversia en torno a la alternancia y la alternancia se ha aplicado en muchos lugares del mundo como una forma de ir tratando de recuperar normalidad. Pero ayer dijimos: hoy, hoy, hoy empezamos a vacunar maestros y como empieza gradual progresivo y queremos acelerarlo ¿para qué? para que nosotros podamos tener ese retorno a esa, si la podemos llamar, “normalidad”, pero, sobre todo, interacción necesaria para la sociedad. Así que en eso también hay un compromiso.

Conectividad y educación

Y en el tema de conectividad. Miren, yo solamente quiero que ustedes, por un instante, se pongan en esta situación: Se viene la pandemia, para manejo de pandemia no hay manuales, no hay un libro de instrucción, no existe la enciclopedia manejo de pandemias y tenemos que ver que hay que decretar un aislamiento para proteger a la sociedad.

Muchos países de América Latina, ‘váyanse para la casa y después miramos qué sigue’.

Aquí se trató de hacer un esfuerzo en la virtualidad, en la interacción por parte del Ministerio. Pero sí, hay que reconocer, nosotros teníamos un déficit en materia de conectividad, pero ¿para qué nos sirvió esto?: Para acelerar un ministerio, que tengamos para agosto del año entrante una meta cumplida: que 70% de Colombia con internet de alta velocidad. Y lanzamos el programa de formación de 100.000 programadores, que también quiero que ustedes lo vean como algo propio.

Todas estas interacciones y menciones no son para yo pretender acá decirles: ¡todo está perfecto!, tranquilo que esto lo estamos haciendo. ¡No! Pero está bien para escucharnos un poco porque yo creo que hay cosas que de pronto hemos hecho y no las hemos explicado bien; otras que las hemos hecho, han ocurrido y no las hemos contado bien y otras cosas que no hemos hecho y que tenemos que hacerlas rápidamente.

Jamás le pediré a un joven de Colombia que piense como yo. Jamás le pediré a un joven de Colombia que tenga actitudes políticas similares a las mías. ¡No! Yo soy presidente de los que votaron por mí y de los que no votaron por mí y yo entiendo muchas veces esas dificultades de la política. Yo creo que en la política colombiana es urgente y necesario desarmar demasiadas emociones, en todos los niveles. Porque esas animosidades, cuando se expresan, dejan heridas que no sanan fácil.

Yo estuve en Cali ayer hablando con muchas personas y dije: Yo voy a Cali a instalar la mesa regional con los jóvenes, y quiero hacerlo en todo el país y que construyamos ese pacto.

Hace 30 años los jóvenes de Colombia le dieron la energía para que tuviéramos una nueva Constitución, la que hoy es nuestro tratado de paz. Pero voy a decir una cosa también: ni la Constituyente ni sus representantes, sabiendo que eran personas de muy eximias condiciones en su gran mayoría, la juventud, salvo un caso, tenía un representante.

Yo creo que hoy hay una juventud más deliberante, más participativa, más entusiasta y, qué importante que en este año la construcción de un pacto que comprometa no a el Presidente Duque ¡al Presidente Duque y a otros gobernantes sucesivos! para que se haga realidad.

Y hay un tema que también expresar: la participación política de ustedes. Porque, lo que hoy estamos viendo, ojalá encuentre los canales políticos de representación. Desde el año 2002 existe una ley de juventud, que llama a la elección de los Consejos de Juventud, municipales, los municipales eligen los departamentales, los departamentales eligen el nacional.

El año pasado, como consecuencia de la Conversación Nacional, dijimos: ¡lo vamos a hacer! Pusimos los recursos y se vino la pandemia y no pudimos hacer esa lección. Hoy los quiero invitar a todos ustedes y ya se lo dije al Registrador (Alexander Vega Rocha), están los recursos: ¡hagamos la elección de los Consejos Municipales de Juventud en el mes de noviembre! Y que haya representantes de ustedes, en democracia, con la voz de ustedes en democracia, en el municipio, en el departamento y a nivel nacional y que ese sea un triunfo también de interlocución con los gobiernos, en los tres niveles, ojalá con ese pacto en la mano para que esa sea una hoja de ruta.

Toda mi capacidad por el Pacto

Yo quiero decirles: voy a poner toda mi energía, toda mi capacidad y todo el equipo de Gobierno para que este proceso salga bien. Pero los quiero invitar a que los protagonistas sean ustedes en esta interacción. Que creemos estos espacios en el territorio, que demostremos que, en este año, como país, vamos a ser capaces de vacunarnos, de reactivarnos, de trabajar por el más vulnerable y empoderar ese trabajo con la juventud.

Aquí hay muchas cosas ya del sector que ustedes mencionaron, y yo sé que se están adelantando. Por ejemplo, María Victoria tiene unas posturas muy claras frente al tema de las becas de comunidades negras, raizales, palenqueras. Entre otras cosas, una propuesta que hicimos en campaña que eran las famosas becas Hipólita. Veíamos también sus preocupaciones frente al Icetex, cosas por ejemplo que han ocurrido que algunos mencionaron, que de pronto yo decía: pero ¿por qué no se ha entendido esto?

Ya eliminamos el codeudor. Hoy ya no existe la figura del codeudor, no existe.

No recuerdo, no sé si fuiste tú, que habló también que hubiera condonaciones por rendimiento académico. Fuiste tú, le dije a Manuel: ¡desde hace rato y ya está! Dije, por ejemplo: las tasas de interés, en las tasas de interés lo primero que hay que buscar es que sean ojalá las más bajas de la historia y que, sobre todo, un joven no quede empeñado de por vida, pagando una deuda al Icetex cuando empieza su vida laboral.

Es decir, que pueda acomodar sus pagos sin que sea eterno, que tengan esas condonaciones y que eso le dé esperanzas.

Y, algo adicional, te escuché cuando dijiste: quiero tener mi casa. Hoy, por ejemplo, gracias a estos programas de subsidio, logramos que el 67% esté en ingresos de 1 a 3 salarios mínimos, y algo que estamos viendo con entusiasmo: muchos jóvenes. Pero definitivamente, si nosotros no cambiamos el peso de muchas de estas deudas, terminan es generando rabia frente una institución que lo que ha procurado es tener mejores oportunidades de financiamiento.

Yo creo que hoy, y en esto Julieth, ‘J’, ha hablado mucho con nosotros sobre esa materia y creo que, además, muchas de las redes aquí representadas, han hecho aportes para poder dar ese paso.

Pero yo creo que hay que dar ese paso de manera muy constructiva, porque normalmente se presenta, no se presenta, cuando se presenta, es el mejor momento para presentarlo, no va a ser el mejor momento para presentarlo, lo van a estigmatizar, no lo van a estigmatizar.

No, yo creo que si esta misma mesa que ha abordado ese tema, contribuye a que demos el debate en democracia y lo enriquezcamos, pues salimos, de cierta forma, de una parálisis, que ya hoy tiene grandes consensos.

Entonces esa invitación también se las hago.

Y en el tema del Sena: nosotros queremos un Sena que titule y que profesionalice. Aquí esta Carlos Mario (Director del Sena). Se han dado pasos también, pero como esta no es una rendición de cuentas, mi mensaje a ustedes es que aquí estoy para escuchar, pero, sobre todo, para actuar con ustedes.

Si nosotros abrimos estos espacios en las mesas regionales, si nosotros nos empezamos a nutrir de sus propuestas, ese Conpes será una hoja de ruta, ese Conpes validará el pacto y el pacto nos tiene que llevar a unos propósitos básicos comunes: educación universitaria gratuita, técnica, tecnológica gratuita pública, para estratos uno, dos y tres, permanente.

Ir proyectando temas como cupos; ir proyectando inclusión; tener un plan de choque para el empleo juvenil, que, por cierto, sin tratar de revivir la polémica, que yo también lo entiendo y lo digo con humildad, que se generó en torno al proyecto de transformación social sostenible, hoy quiero decirles que de las cosas sociales que se tenían ahí, era justamente decirle a las empresas: contrate jóvenes entre 18 y 28 años, que el Estado paga la seguridad social por cinco años, como un plan de choque.

Yo creo que esas políticas se pueden rescatar y se pueden enriquecer con ustedes. Porque eso nos puede ayudar a generar un impulso rápido y dinámico en el empleo de nuestra juventud.

Mi mensaje para ustedes es: aquí estamos en esto, rechazamos, todos, las formas de violencia, porque, además, yo creo que también en esa reacción lo que más destruye la expresión pacífica es la violencia en cualquiera de sus formas. Y como lo digo, sin generalización y sin estigmatización.

Yo sé lo difícil que es este año. Para mí, créanme, ver lo que trae una pandemia, pero ver que poco a poco hemos ido sorteando los momentos más difíciles, tiene que servirnos para que, de este llamado -estallido le dicen algunos- surja el gran pacto por la juventud de nuestro país.

Yo les quiero agradecer todo lo que aquí se ha dicho. Tenemos las notas, tenemos sus propuestas, sus ideas. Yo no pretendo con esto que ustedes digan: ¡qué maravilla! el presidente habló con nosotros, aquí ya eso se arregló. No, eso no se va a arreglar aquí, pero sí que empiece a sentirse un cambio a partir de estos diálogos en el territorio, con todos.

Porque seguramente la realidad de Montería que nos contaban ahora, o la realidad del Chocó, o la realidad del Casanare, son distintas y también involucran a sus gobernantes locales.

Pero sí creo que esta oportunidad es única y mi compromiso con ustedes es darlo todo por sacarlo adelante. Muchísimas gracias por escucharme.

Quiero también que ustedes continúen este espacio de conversación con Marta Lucía, con María Victoria, con Luis Alberto.

Y a mí me gustaría, María Victoria, que Luis Alberto también hablara un momento del estado del Conpes y cómo, con los distintos espacios de participación, podemos hacer ahí algo muy bueno y muy dinámico.

Muchísimas gracias.

(Fin/gbf/dlg/epr/crr/pm/lfg/gta/jmp)